
En una medida significativa para la industria de drones, las empresas privadas sin contratos gubernamentales existentes pueden solicitar acceso a los rangos de pruebas del Ejército de los Estados Unidos. Este cambio facilita la participación de actores más pequeños en pruebas y evaluaciones críticas para capacidades de defensa modernas.
El nuevo esquema elimina la necesidad de asociaciones gubernamentales previas para solicitar acceso a los rangos militares. El Secretario del Ejército, Dan Driscoll, describe la modificación como un intento de reducir obstáculos burocráticos y acelerar el desarrollo de tecnologías de drones y sistemas contradrone, al tiempo que se mantiene un marco de seguridad y responsabilidad.
Qué empresas pueden acceder y dónde
Cinco zonas de prueba se han incorporado al nuevo sistema de acceso, distribuidas entre cuatro estados de EE. UU. y una ubicación en el extranjero. Dugway Proving Ground, en Utah, se centra en pruebas de alcance largo para capacidades de impacto de precisión. West Cibola Range, en Arizona, se enfoca actualmente en evaluaciones de drones y sistemas contradrone. Camp Shelby, en Mississippi, y Camp Grayling, en Michigan, completan los sitios nacionales disponibles. El quinto lugar es el Africa Multidomain Training and Experimentation Center, ubicado en Marruecos.
A partir de septiembre de 2026, Camp Grayling acogerá un ensayo periódico que simula condiciones electromagnéticas degradadas similares a las encontradas en Ucrania. Este evento trimestral permitirá a empresas probar sistemas de drones y contradrone frente a interferencias y señales interrumpidas.
Para obtener acceso a cualquiera de estos sitios, las empresas deben presentar una solicitud a través de testrange.army.mil. Aunque el Ejército no puede garantizar un sitio específico ni un cronograma, la puerta de entrada única facilita un proceso más directo. «Una empresa con una buena idea no debería necesitar un equipo de abogados y un programa de registro para demostrar que su equipo funciona», comentó Dan Driscoll, Secretario del Ejército. «Así que lo solucionamos. Una puerta de entrada: testrange.army.mil, una persona real para guiarte y, al otro lado, todo lo que exige el campo de batalla moderno: espacio aéreo disputado, señales degradadas y la posibilidad de probar a gran escala».
La presión que impulsa este cambio
La ampliación del acceso refleja la urgencia dentro del Pentágono por acelerar los plazos de desarrollo de drones y herramientas contradrone. Recientemente se formó la Joint Interagency Task Force 401, creada para optimizar la adquisición de tecnologías contradrone. Esta fuerza de trabajo ya ha establecido un marketplace en línea que conecta directamente a compradores militares con proveedores tecnológicos.
Entre las motivaciones también se cuenta la preocupación por posibles agotamientos de stock de interceptores Patriot a nivel nacional. Informes señalan que, durante un conflicto reciente, Estados Unidos habría utilizado una parte significativa de su inventario de interceptores Patriot, lo que subraya la necesidad de acelerar la producción de sistemas defensivos esenciales. A pesar de las discusiones públicas sobre el alcance de estos inventarios, el Departamento de Defensa continúa empujando a los contratistas hacia una mayor velocidad de desarrollo.
Encabeza este esfuerzo la US Army Test and Evaluation Command, trabajando junto a varias organizaciones asociadas a nivel nacional, entre ellas las guarniciones de Mississippi y Michigan, y el apoyo regional de la US Africa Command. Para las empresas previamente excluidas por requisitos de contrato extensos, este cambio representa una barrera de entrada notablemente menor.
Para más contexto y detalles, puede consultarse la cobertura de Defense News titulada sobre la apertura de los rangos a la industria privada.
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