El reciente periodo de preventa de Grand Theft Auto 6 ha marcado un hito importante para Take-Two Interactive, con ingresos reportados de 1.39 mil millones de dólares en las ventas del periodo de pre-órdenes. En una llamada con analistas, el director ejecutivo Strauss Zelnick describió el inicio de las pre-órdenes como excepcional, aunque no dio cifras específicas. “El nivel de pre-órdenes es sin precedentes y asombroso”, señaló, añadiendo que todavía no es posible traducir esas cifras en ventas definitivas con certeza, una cautela que subraya la complejidad de anticipar el rendimiento tras un inicio tan fuerte.
La cifra de 1.39 mil millones corresponde a las reservas netas del trimestre, pero la empresa no desglosó el dato por título. En el informe se destacó un desempeño favorable fuera de GTA, especialmente en la franquicia NBA 2K, que registró un alza de aproximadamente 7%, junto a un incremento del 3% en las series de GTA. Este comportamiento conjunto contribuyó a un resultado global que superó las expectativas.
La expectativa para GTA 6 es notable. El juego tiene previsto su lanzamiento para el 19 de noviembre, y analistas citados por la industria señalan la posibilidad de superar los 5 mil millones de dólares en ingresos durante la primera semana de lanzamiento. Newzoo también ofrece perspectivas alentadoras: estimaciones de ventas globales en el rango de 3.3 a 5.2 mil millones de dólares para la semana de lanzamiento, con un fuerte impulso en las grandes plataformas y mercados clave. En Estados Unidos y las cinco mayores economías europeas, se registraron aproximadamente 180 millones de dólares en ventas digitales de pre-órdenes durante la última semana de junio, describida como parte de la campaña de pre-órdenes más fuerte registrada.
Del lado estratégico, la compañía no solo celebra un inicio récord de pre-órdenes, sino que también mantiene cautela respecto a la traducción de esa demanda en ventas finales. Zelnick enfatizó que, aunque el entusiasmo es extraordinario, no se deben hacer predicciones prematuras sobre el desempeño final. Este enfoque prudente busca equilibrar la euforia inicial con la realidad del lanzamiento y la experiencia de los usuarios.
Con la vista puesta en agosto, los fans podrán obtener un adelanto adicional del juego con el estreno de Grand Theft Auto 6: An Extended Look en Netflix el 27 de agosto, una iniciativa que promete mantener el interés y generar nuevas oleadas de atención antes del debut oficial. En resumen, la anticipación entorno a GTA 6 está en niveles sin precedentes, impulsada por una estrategia de preventa agresiva y una mezcla de cifras que, por ahora, reflejan más entusiasmo que ventas cerradas, dejando a la industria expectante sobre cuál será el impacto real en la primera semana de lanzamiento.
La tercera temporada de House of the Dragon ha llegado a su punto álgido y, con el episodio final a la vista en varias cadenas y plataformas, nos preparamos para decir adiós a este spin-off de Game of Thrones hasta la llegada de su cuarta y última entrega en 2028. Enfocándonos en el presente, el penúltimo capítulo dejó momentos explosivos: la revelación de que Sunfyre está vivo, el descubrimiento de que Rhaena fue la responsable de la muerte de Jace, y la casi-defectación de Ulf el Blanco hacia los Verdes antes de la esperada Batalla de Tumbleton, entre otros hilos. En síntesis: el cierre de esta temporada tiene mucho que atar y/o culminar.
Afortunadamente, no tendremos que esperar mucho para saber si la temporada cierra la serie con su entrega más incendiaria. ¿Cuándo se estrenará el episodio 8 de la temporada 3?
[Inserción de cuestionario y video embebido opcional]
¿Cuál es la hora de lanzamiento del episodio 8 de la temporada 3 de House of the Dragon?
A menos que el estreno de HBO se adelante inesperadamente, el episodio final de la tercera temporada de House of the Dragon llegará el domingo 9 de agosto a las 6 p. m. PT / 9 p. m. ET. Para Estados Unidos y Canadá, y en otros países el estreno se producirá el lunes 10 de agosto a las siguientes horas:
– US — domingo 9 de agosto a las 6 p. m. PT / 9 p. m. ET
– Canadá — domingo 9 de agosto a las 6 p. m. PT / 9 p. m. ET
– UK — lunes 10 de agosto a las 2 a. m. BST
– India — lunes 10 de agosto a las 6:30 a. m. IST
– Singapur — lunes 10 de agosto a las 9 a. m. SGT
– Australia — lunes 10 de agosto a las 11 a. m. AEST
– Nueva Zelanda — lunes 10 de agosto a la 1 p. m. NZST
¿Dónde puedo ver el episodio 8 de la temporada 3 de House of the Dragon?
Como en cada entrega, la próxima entrega de House of the Dragon temporada 3 se estrenará en HBO Max, uno de los servicios de streaming más destacados, donde esté disponible. Aunque Warner Bros. Discovery aún no ha lanzado la plataforma en todos los países, habrá otras opciones en diferentes regiones.
Si no está claro dónde ver el episodio 8, consulta la siguiente lista de disponibilidad:
– US — HBO y HBO Max
– Canadá — Crave
– UK — HBO Max, Sky Atlantic y Now TV
– India — JioHotstar
– Singapur — HBO Max
– Australia — HBO Max
– Nueva Zelanda — HBO Max
¿Habrá una cuarta temporada de House of the Dragon?
Sí. Como mencioné al inicio, House of the Dragon temporada 4 no solo está en desarrollo, sino que será el cierre de la saga. En noviembre pasado, se informó que la renovación incluía una cuarta temporada prevista para 2028. Si el inicio de rodaje de la temporada 4 se mantiene para principios de 2027, un estreno en 2028 parece más probable que improbable.
Este cierre está diseñado para entregar la culminación de la historia de los Targaryen, manteniendo la ambición, el drama y las batallas que han definido la serie. A medida que avance la producción, los detalles oficiales sobre fechas exactas, reparto y tramas se irán anunciando, pero lo importante es que la historia continuará su defensa de poder, dragones y lealtades divididas hasta su desenlace final.
La RunStar 4E Body Scale llega como una balanza inteligente asequible que ofrece un conjunto impresionante de métricas por un precio muy razonable. Con más de 20 métricas de composición corporal reportadas, su valor relativo aumenta al compararlo con modelos más costosos. Sin embargo, como era de esperarse a este rango de precio, presenta limitaciones notables en la precisión de algunas mediciones, especialmente cuando se trata de desglosar grasa frente a músculo.
Diseño y uso: la experiencia de configuración y uso es fluida y directa. La conectividad Bluetooth es robusta, y la opción de crear múltiples perfiles dentro de la app es especialmente útil para familias. En la práctica, la balanza mide el peso con una desviación moderada (aproximadamente 0.4%) respecto a modelos más caros como la RunStar 8E SmartScan Pro, una variación que, para la mayoría de usuarios, no resulta determinante. El método de medición corporativo se basa en bioimpedancia eléctrica (BIA) a través de cuatro sensores metálicos en la tapa superior.
Precisión y métricas: mientras que el índice de masa corporal (IMC) tiende a ser bastante estable y cercano al valor obtenido por modelos más caros, la mayoría de las demás métricas presenta desviaciones que oscilan entre el 3% y el 30%. Por ello, no es la mejor opción para quienes buscan un análisis detallado de grasa, músculo y distribución en el cuerpo. Aun así, para quienes desean un recuento rápido de peso y una estimación de IMC, la RunStar 4E cumple con creces.
Especificaciones y diseño: la balanza, de vidrio templado de 6 mm, es compacta (11.02 x 11.02 x 0.78 pulgadas) y ligera (aprox. 3.17 libras). Su display LCD ofrece gráficos en color y muestra seis métricas clave de forma cíclica: peso, grasa corporal, IMC, masa muscular, agua corporal y masa ósea. Aunque no es posible seleccionar un metric específico desde el propio equipo, la app Starfit RunStar presenta la lista completa.
Batería y conectividad: funciona con 3 pilas AAA y ofrece conectividad Bluetooth para sincronización con la app. Si bien la carga USB-C sería una mejora ecológica, el consumo de la balanza es bajo y las pilas no requieren cambios frecuentes.
Rendimiento y experiencia de la app: el rendimiento en la app es rápido; la recopilación de datos y la presentación de resultados es ágil tanto en el dispositivo como en la app. No obstante, hay métricas muy específicas (p. ej., grasa visceral, composición muscular detallada) que muestran variabilidad entre lecturas y frente a equipos más caros.
Precio y disponibilidad: en torno a 33,54 USD / 31,00 GBP, la RunStar 4E es una opción excepcionalmente asequible. No está disponible en Australia. En el ecosistema de escalas, existen alternativas como la Vitafit Smart Bathroom Scale (precio similar) o la RunStar 8E SmartScan Pro, que ofrece más métricas y un desgloses más detallados, pero a mayor costo.
Conclusión: ¿deberías comprarla? Sí, si buscas una balanza inteligente de bajo costo que ofrezca un conjunto sólido de métricas y una buena experiencia de usuario, especialmente para vigilar el peso y obtener un IMC razonablemente preciso. No la recomendaría si tu prioridad es un análisis detallado con alta precisión en métricas como grasa visceral o masa muscular específica. Para usuarios que requieren un ecosistema de salud más amplio, quizá convenga evaluar opciones dentro de un rango de precio mayor.
Notas para el comprador: considera las alternativas más completas si tu objetivo es un análisis corporal más exhaustivo; la RunStar 4E funciona como una buena herramienta de monitoreo diario de peso y de variaciones en IMC, con la conveniencia de múltiples perfiles para familias.
En el mundo de las tarjetas gráficas de alto rendimiento, la preocupación por posibles fallas en el conector 12VHPWR ha estado presente desde hace tiempo. Recientemente, un desarrollador ha creado una utilidad de código abierto para Windows destinada a las tarjetas Asus Astral RTX 5090 y 5080, cuyo objetivo es monitorizar el consumo por pin y apagar la PC si algún pin mantiene un exceso de corriente durante un periodo prolongado. El resultado es una herramienta ligera y autónoma que actúa como una última línea de defensa ante posibles sobrecargas que podrían derivar en daños en el conector.
El creador, Humza Khalid, explica que la utilidad lee la corriente 12VHPWR directamente desde el sensor de la propia tarjeta y que, de detectarse que un pin supera los 9.5 A durante 15 segundos, se fuerza un apagado seguro del sistema para evitar desastres. Además, el objetivo es que la aplicación sea fácil de usar y no requiera cambios complejos en el sistema. En futuras versiones, se planea sustituir el apagado por una reducción del límite de potencia a través de la API de gestión de Nvidia, para obtener una respuesta más rápida.
Importa destacar varias consideraciones importantes: este enfoque solo funciona con las tarjetas Asus Astral 5080/5090, ya que son las únicas que disponen de sensores por pin; está disponible solo para Windows y requiere Python; y no reemplaza una instalación correcta del conector ni el uso adecuado del hardware. Se presenta como una medida adicional, no como la primera línea de defensa.
La herramienta ha suscitado debates sobre el nivel de preocupación entre los usuarios de GPUs Nvidia de alto rendimiento. En los comentarios de la publicación, algunos usuarios señalan que la tarjeta podría ser objeto de paranoia, mientras otros comparten experiencias con incidentes de sobrecalentamiento o desastres respecto al conector. Si bien gran parte de estas historias son anecdóticas, destacan la atención que estas cuestiones generan en la comunidad.
Como siempre, antes de instalar software de terceros de orígenes no verificados, es prudente evaluar riesgos y beneficios. Aunque la herramienta es de código abierto, lo que aporta transparencia sobre sus operaciones, la responsabilidad de la instalación recae en el usuario. En particular, se recomienda preferir soluciones respaldadas por los fabricantes y, cuando se trate de herramientas no oficiales, proceder con cautela y consultar experiencias de otros usuarios.
En resumen, la existencia de esta utilidad subraya una preocupación real entre los usuarios de GPUs de alta gama. Mientras algunos ven en ella una capa adicional de seguridad, otros advierten sobre la necesidad de soluciones de hardware y prácticas de ensamblaje adecuadas para evitar incidentes de manera proactiva. La conversación continúa y refleja la diversidad de enfoques que la comunidad adopta ante la compleja interacción entre potencia, conectores y rendimiento.
Imagine asistir a una manifestación pacífica, solo para que cámaras ocultas escaneen su rostro, igualen su identidad y registren sus datos en una base policial en cuestión de segundos. Este escenario se sitúa en el centro de un debate que se reavivó en Italia la semana pasada, evidenciando un choque de alto riesgo entre seguridad pública y privacidad personal.
Desde Londres y París hasta Ámsterdam y Berlín, las fuerzas de seguridad de democracias europeas están pilotando cada vez más el reconocimiento facial impulsado por IA en espacios públicos y en protestas políticas.
Aunque los líderes europeos enmarcan la tecnología como una herramienta necesaria para combatir el crimen, defensores de la privacidad advierten que el reconocimiento facial genera un efecto disuasorio sobre el derecho a la reunión pacífica y la libre expresión. Y el riesgo a largo plazo podría ser aún más inquietante: una vez normalizada la tecnología, ampliar su alcance podría convertirse en el siguiente paso natural.
Cómo usan la policía en Europa el reconocimiento facial en protestas
La tecnología de reconocimiento facial (FRT) es una herramienta biométrica que utiliza IA para identificar personas analizando su geometría facial —como la distancia entre los ojos o la silueta de la mandíbula— contra una base de datos. Este software crea una firma digital única, a menudo llamada “faceprint”, que puede integrarse directamente en redes de CCTV, drones, aplicaciones y unidades móviles policiales.
La seguridad despliega la FRT de varias formas, siendo el reconocimiento facial en tiempo real (LFR) la más controvertida. El LFR escanea feeds de vídeo en tiempo real para cruzar referencias con listas de vigilancia policial casi instantáneamente.
De manera similar, las autoridades húngaras usaron escaneo biométrico para vigilar a los participantes durante la Marcha del Orgullo de Budapest en 2025.
(Image credit: Photo by John Keeble/Getty Images)
En contraste, el reconocimiento facial retrospectivo (RFR) funciona más como una huella dactilar tradicional. En lugar de escanear multitudes en vivo, la policía analiza imágenes grabadas o fotografías tras un evento para identificar posibles sospechosos.
Esta es la tecnología que los legisladores italianos intentaron regular la semana pasada, aunque fuerzas policiales de Reino Unido, Francia, Países Bajos y otras naciones europeas ya lo utilizan de manera rutinaria.
A primera vista, el RFR podría parecer menos intrusivo —simplemente otra herramienta de investigación para usar cuando sea necesario. Sin embargo, expertos en derechos humanos consideran que la distinción es engañosa.
Según Chloé Berthélémy, consejera principal de políticas en la red europea de derechos digitales EDRi, la diferencia entre el reconocimiento en tiempo real y el escaneo posterior es “en gran medida una distinción procesal.”
Berthélémy advierte también sobre el surgimiento de la Vigilancia de Video Algorítmica (AVS) —un sistema que etiqueta comportamientos sospechosos o peligrosos en tiempo real—, el cual describe como “fundamentalmente poco confiable.” A diferencia del reconocimiento facial, la AVS no registra rasgos faciales; se entrena para detectar anomalías conductuales y señales físicas, como aumentos repentinos de multitudes, equipaje desatendido, armas, incendios o caídas de individuos.
Los Juegos Olímpicos de París 2024 sirvieron como campo de pruebas de esta tecnología, convirtiendo a Francia en el primer estado miembro de la UE en legalizar la analítica de vídeo con IA.
Qué dice la ley europea sobre el reconocimiento facial y nuestro derecho a la privacidad
Aunque la tecnología de reconocimiento facial supone un riesgo para la privacidad, los marcos legales explícitos que regulan su uso siguen siendo escasos.
A pesar de casi una década de pruebas policiales, el Reino Unido aún carece de legislación específica sobre el reconocimiento facial —un vacío legal que advierte Jasleen Chaggar, responsable legal y de políticas en Big Brother Watch, como un “vacío legal real.”
Chaggar explicó aTechRadar que las fuerzas policiales británicas se apoyan en una mezcla de precedente jurídico común, leyes de protección de datos existentes y legislación de derechos humanos más amplia.
Aunque el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas instó al Reino Unido a terminar con la vigilancia facial policial en protestas, Chaggar señala que los gobiernos han resistido la regulación estatutaria, citando “independencia operativa” de la policía.
“Esto ha otorgado efectivamente a la policía una cuerda muy larga para experimentar con estas tecnologías,” dijo Chaggar a TechRadar. “Y ahora estamos en un punto de inflexión donde se expandirá por todo el país, y hay una necesidad real de que existan marcos legales.”
❌We don’t consent to biometric ID checksPolice will be using live facial recognition at @boardmasters festivalThis tech doesn’t just record what you do, your face becomes a barcode in the same way as your fingerprint or DNA#StopFacialRecognition⤵️https://t.co/9do8SIF81t pic.twitter.com/VSgXMTuX1YAugust 6, 2026
En contraste, el Código de la IA de la Unión Europea establece un marco legislativo vinculante en todos los estados miembros. Aunque ofrece mayor claridad legal que el enfoque del Reino Unido, los defensores de derechos digitales lo interpretan como una victoria parcial.
Dr. Matt Mahmoudi, líder de campaña de la iniciativa ‘Ban the Scan’ de Amnistía Internacional, advierte que no promulgar una prohibición total de la vigilancia biométrica en espacios públicos crea excepciones de seguridad nacional amplias que amenazan derechos fundamentales.
“Y no es solo el derecho a la privacidad. No es solo el derecho a protestar y a la libertad de asamblea y expresión. También es el derecho a la igualdad y a no discriminación,” declaró Mahmoudi a TechRadar.
¿El fin del dissenso anónimo?
Antes de desplegar la tecnología de reconocimiento facial en espacios públicos, los ciudadanos que asistían a manifestaciones podían contar con un grado de anonimato práctico. la biometría transforma fundamentalmente esa expectativa.
Expertos en derechos digitales coinciden en que este nivel de intrusión erosiona gradualmente el espacio cívico. El conocimiento de que su cara está siendo escaneada y cruzada con una lista de vigilancia policial disuade a las personas de asistir a manifestaciones.
“Puede decidir no ejercer sus derechos democráticos por miedo a cómo podría percibirse por las autoridades,” explicó Jasleen Chaggar de Big Brother Watch.
Sin embargo, este efecto disuasorio se extiende más allá de las cámaras desplegadas en una protesta concreta. La tecnología de reconocimiento facial no opera aislada: depende de una extensa recopilación de datos, a menudo encubierta. Para construir listas de vigilancia, las autoridades agregan imágenes de diversas fuentes, que incluyen perfiles de redes sociales, bases de datos de identidad gubernamentales, fotos de detención policial, archivos de CCTV y bases de datos biométricas comerciales.
(Image credit: HQuality / Shutterstock)
Como explica el Dr. Mahmoudi de Amnistía Internacional, la agregación extensa de datos transforma rastros digitales cotidianos en una red de vigilancia omnipresente.
“La reconocimiento facial no es una simple tecnología, sino un sistema que efectivamente arma tu vida diaria,” afirmó Mahmoudi a TechRadar.
Aparte de las preocupaciones de privacidad básicas, la tecnología subyacente sigue mostrando sesgos. Durante ocho pruebas piloto llevadas a cabo por la Metropolitan Police entre 2016 y 2018, el 96% de las alertas iniciales fueron falsas.
Investigaciones académicas y auditorías independientes muestran de forma consistente que estas inexactitudes algorítmicas afectan desproporcionadamente a personas no blancas, mujeres y minorías étnicas.
El coste humano de estos errores algorítmicos quedó claro en 2024, cuando oficiales de la Metropolitan Police detuvieron a Sean Thompson —un activista negro contra la violencia armada— tras que la herramienta de reconocimiento facial en vivo coincidiera falsamente con una persona de la lista de vigilancia.
Aunque los algoritmos han avanzado, los defensores de la privacidad subrayan que las limitaciones inherentes siguen ahí. Como destaca Chaggar, dado que el reconocimiento facial se basa en emparejamientos probabilísticos —calculated similarity scores— no puede ser completamente libre de errores.
Más allá de las caras: la evolución de la vigilancia biométrica
Aun cuando los legisladores luchan por regular el reconocimiento facial, el apetito de la seguridad por la vigilancia pública continúa creciendo.
En el Reino Unido, el crecimiento está reforzado por leyes de protesta más estrictas como la Ley de Orden Público de 2023, con Netpol advirtiendo que la aplicación dependerá inevitablemente de un mayor uso del reconocimiento facial en manifestaciones.
Los Conservadores también han pedido un mayor uso de la tecnología para investigar crímenes, mientras que la policía de Devon y Cornwall ya ha confirmado su uso durante el Boardmasters Festival.
El peligro inmediato es que eliminar el dissenso anónimo podría reconfigurar permanentemente la participación democrática. Sin embargo, los defensores de la privacidad advierten de una amenaza aún mayor: la vigilancia biométrica expandiéndose más allá de la identificación simple hacia la clasificación conductual.
Las autoridades de control fronterizo ya experimentan con combinar el reconocimiento facial con detección de emociones y análisis de la forma de andar —el seguimiento automatizado de la forma de caminar—, herramientas que los defensores dicen podrían usarse para dirigir manifestaciones políticas.
El Dr. Mahmoudi de Amnistía Internacional afirma que normalizar el reconocimiento facial allana el camino para otras herramientas especulativas que podrían “erosionar fundamentalmente la presunción de inocencia.”
Esta rápida expansión tecnológica plantea una pregunta fundamental a las sociedades democráticas: ¿cuánta libertad están dispuestas a intercambiar los ciudadanos por seguridad? Cuando escanear una multitud se vuelve una práctica rutinaria de la policía, las plazas públicas corren el riesgo de transformarse de espacios de libre expresión a escenarios de vigilancia perpetua — donde la cara es solo un primer dato.
En el mundo de la seguridad digital, la cadena de suministro de dispositivos con GPS se ha convertido en un eslabón crítico que a menudo recibe menos atención de la que merece. Recientemente, un grupo de investigadores de seguridad documentó un caso en el que un periodista de WIRED fue objeto de vigilancia a través de vulnerabilidades presentes en su reloj inteligente. Este incidente subraya, una vez más, cuán profundamente interconectados pueden estar la seguridad de los dispositivos personales y la integridad de la información periodística que circula en la cadena de noticias.
La situación evidencia varias capas de riesgo:
– Vulnerabilidades en hardware y firmware: Los relojes inteligentes y otros wearables a menudo ejecutan software complejo y código de terceros. Si existen fallos de seguridad en el firmware, en las actualizaciones o en los módulos de conectividad (Bluetooth, GPS, Wi‑Fi), pueden convertirse en puertas traseras para la vigilancia.
– Exposición de metadatos de ubicación: Los dispositivos con GPS generan datos de ubicación que, si se acceden sin control, permiten rastrear movimientos, hábitos y rutinas. En el caso reportado, la recopilación de datos de ubicación del reloj facilitó la vigilancia del periodista fuera de los canales tradicionales de confidencialidad.
– Cadena de suministro como vector de ataque: La seguridad del dispositivo no depende solo del consumidor final. Cada componente, desde el fabricante del hardware hasta el proveedor de software y las actualizaciones, entraña riesgos. Una vulnerabilidad introducida en una etapa temprana puede difundirse a través de actualizaciones y servicios, comprometiendo a usuarios que, en apariencia, están protegidos.
– Privacidad y ética periodística: Para el periodismo, mantener la integridad de las fuentes y la seguridad de la información es fundamental. Este caso demuestra que incluso herramientas personales de uso cotidiano pueden convertirse en vectores de exposición, poniendo en riesgo tanto al periodista como a las investigaciones que está llevando a cabo.
Lecciones clave para la industria y los usuarios:
– Evaluación de proveedores y componentes: Las organizaciones deben exigir transparencia en la cadena de suministro, realizar auditorías de seguridad de hardware y software y exigir prácticas de actualización seguras, con firma de firmware y verificación de integridad.
– Privacidad por diseño: Los fabricantes deben incorporar principios de privacidad desde la concepción, minimizando la recopilación de datos de ubicación cuando no es esencial y ofreciendo controles granulares para el usuario sobre qué datos se comparten y con quién.
– Actualizaciones y gobernanza de seguridad: Es crucial contar con procesos de gestión de vulnerabilidades que incluyan parches oportunos, verificación de impactos y comunicación clara a los usuarios sobre los cambios y las implicaciones de seguridad.
– Conciencia del usuario: Los usuarios deben entender los riesgos asociados a dispositivos conectados y revisar regularmente permisos, configuraciones de ubicación y conectividad. La adopción de buenas prácticas, como desactivar funciones no necesarias y mantener el software actualizado, puede reducir significativamente la superficie de ataque.
Este episodio, lejos de ser aislado, funciona como una advertencia sobre la fragilidad de la seguridad en un ecosistema cada vez más interconectado. A medida que los dispositivos con GPS se integran más en la vida profesional y personal, la responsabilidad de fabricantes, proveedores y usuarios crece para garantizar que la tecnología que impulsa la información y la comunicación no socave la confidencialidad ni la integridad periodística.
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En la conversación reciente sobre el rumbo de Samsung, una sesión de Reddit AMA con Annika Bizon, VP de Producto y Marketing para Mobile Experience en Samsung Electronics UK & Ireland, dejó claro que la compañía está evaluando el equilibrio entre hardware, software e inteligencia artificial. A medida que el mercado recibe la inédita línea de plegables y wearables, las respuestas destacan una visión centrada en el usuario y en necesidades reales, como la salud y la personalización de la experiencia.
Tras el lanzamiento de la Galaxy Z Fold 8, Z Fold 8 Ultra y Z Flip 8, Bizon compartió en Reddit su lectura sobre la innovación: la clave está en cómo la IA permite repensar lo que los teléfonos y wearables pueden hacer por cada persona. No se trata solo de hardware, sino de una experiencia que evoluciona a partir de un mayor entendimiento de las necesidades del usuario.
Un punto destacado fue la atención a la salud como área de innovación futura. Bizon señaló que la tecnología ya está acompañando a las personas de formas más preventivas y personalizadas, gracias a sensores mejorados y funciones enfocadas en el bienestar. En particular, la Galaxy Watch Ultra 2 y la nueva generación de sensores en el Galaxy Watch 9 abren la puerta a mediciones como la temperatura de la piel y la monitorización nocturna, con alertas que apuntan a cambios significativos para anticipar posibles enfermedades.
Además, características como Vitals, latency de sueño y alertas de nutrición demuestran una visión de salud integrada en la vida diaria, que va más allá de métricas genéricas para convertirse en recomendaciones personalizadas para cada usuario. Este enfoque, según Bizon, representa la dirección hacia la que evolucionan los dispositivos móviles: más personal, más contextual y, sobre todo, más útil.
En el ámbito de la IA, el AMA dejó claro que la tecnología que entiende lo que necesitas será central. Aunque algunas respuestas en la conversación subrayaron la resistencia a la IA, la postura de Samsung es de oferta personalizable: si la IA no es de uso obligatorio, los usuarios pueden desactivarla a través de opciones de consentimiento y configuración. La invitación, sin embargo, es experimentar con pequeñas funciones que ahorren tiempo y mejoren la experiencia.
La respuesta de Bizon a las críticas no evita los debates éticos, pero propone un enfoque pragmático: empezar con una función pequeña y observar su impacto. Si resulta útil, se expande; si no, se mantiene la elección de desactivarla. Este enfoque de opt-in y personalización podría marcar el ritmo de la adopción de IA en dispositivos móviles en los próximos años.
Más allá de la IA, la conversación también apuntó a la innovación en forma de producto. El énfasis en pantallas más grandes y versátiles en la línea plegable responde a una demanda de explorar más profundamente el contenido y la productividad. En paralelo, la promesa de tecnología que “comprende lo que necesitas” abre la puerta a avances en interfaces, sensores y experiencias que se adaptan dinámicamente al usuario.
Mirando hacia el futuro, la expectativa es que Samsung continúe su patrón de experimentación basado en lo que los usuarios dicen que quieren. La próxima serie Galaxy S27 podría ofrecer indicios tempranos de si esa promesa de innovación sostenida se traduce en nuevas etapas de hardware y software que realmente cambien la forma en que interactuamos con nuestros dispositivos a diario.
Un enfoque claro en la salud
The Samsung Galaxy Watch Ultra 2 (Image credit: Future)
La conversación sugiere que la salud no es solo una función más, sino un eje estratégico para el desarrollo de dispositivos. Con sensores mejorados y algoritmos que transforman datos en recomendaciones prácticas, Samsung busca convertir la tecnología en un compañero de vida que ayuda a prevenir y gestionar retos de salud, desde patrones del sueño hasta la hidratación y la condición física.
Este rumbo, si se mantiene, podría redefinir la manera en que la gente piensa sobre sus dispositivos. No se trata solamente de tener sensores más precisos, sino de convertir esa información en acciones simples y útiles en la vida cotidiana.
En definitiva, el AMA de Annika Bizon ofrece una radiografía de un Samsung que quiere ir más allá de las innovaciones puntuales: busca una experiencia más humana, donde la salud y la comprensión de las necesidades del usuario sean motores centrales de diseño y desarrollo. Si se mantiene esa trayectoria, veremos un año próximo lleno de dispositivos que no solo hacen lo que prometen, sino que entienden mejor lo que cada persona realmente necesita.
Meta ha recibido una multa significativa en Nuevo México, con una cantidad de 567 millones de dólares, y el juez la ha calificado como una responsabilidad que afecta no solo a los usuarios, sino a comunidades enteras que incluyen escuelas, hospitales y servicios de seguridad. Este fallo se suma a una serie de medidas que buscan mitigar los daños potenciales de las plataformas Instagram y Facebook en menores de edad.
El tribunal sostuvo que las aplicaciones de Meta pueden generar una carga social y daño para las familias y las instituciones afectadas, describiendo la situación con una analogía contundente: el daño se asemeja a la contaminación provocada por fábricas. En este marco, la sentencia ordena medidas que buscan proteger la salud mental y el bienestar de los jóvenes. Entre las medidas destacan la eliminación de cuentas y datos de usuarios menores de 13 años, y la restricción de notificaciones para menores de 18 años en ciertos horarios. Además, se propone que los nuevos perfiles de adolescentes sean privados por defecto.
La mayor parte de la penalidad, 420 millones de dólares, está destinada a apoyar servicios de salud mental comunitarios y familiares para los jóvenes de Nuevo México. El resto se destinará a programas de detección, prevención y derivación de casos. Es relevante señalar que estas decisiones se deben complementar con un proceso de apelación, ya que Meta ha anunciado su intención de impugnar la sentencia. Este recurso podría alargar el proceso judicial, pero no resta importancia al mensaje que transmite la resolución: existe un reconocimiento creciente de los riesgos que las redes sociales pueden representar para los menores.
El fallo también refuerza la idea de que las plataformas deben responder por su impacto social, incluso cuando las herramientas se introducen para conectar a las personas. En el debate público, las implicaciones para la industria de tecnología y las políticas de uso infantil serán objeto de análisis a medida que las autoridades evalúen nuevas salvaguardas y estándares de protección.
En resumen, se trata de un precedente importante en materia de seguridad digital para menores: además de las consecuencias financieras, la sentencia impulsa medidas prácticas orientadas a reducir la exposición de los adolescentes y a exigir mayor responsabilidad por parte de las plataformas en la gestión de datos y actividades de usuarios jóvenes.
En un informe reciente, expertos de Google Threat Intelligence señalan que un grupo anteriormente conocido como BlackFile, ahora denominado Redact, ha estado detrás de una campaña de robo de datos y extorsión dirigida a importantes fondos de cobertura y firmas de abogados en Estados Unidos. La operación combina ingeniería social, impersonación de personal de TI y páginas de inicio de sesión falsas para robar credenciales y tokens de autenticación, con el objetivo de infiltrarse en entornos SaaS empresariales y exfiltrar información sensible antes de exigir rescates.
Tácticas y alcance
– Modus operandi: el grupo contacta a empleados con acceso a sistemas SaaS, se hace pasar por personal de TI y dirige a las víctimas a páginas de inicio de sesión imitadas para capturar credenciales y tokens. Una vez dentro, acceden a entornos como Microsoft 365 y Okta, y emplean herramientas automatizadas para exfiltrar datos.
– Extorsión: tras la exfiltración, notifican a las víctimas y amenazan con filtrar los datos en la dark web si no se paga un rescate.
– Detección de objetivos: la táctica de dirigir a las víctimas hacia dominios falsificados también funciona como indicador para identificar posibles blancos. Un informe reciente de Google resume algunos de los nombres más prominentes del sector financiero que han sido objeto de estas intrusiones, entre ellos Blackstone, KKR & Co, Apollo Global Management e CME Group; también se mencionan firmas legales como Paul Hastings LLP y Greenberg Traurig LLP. No obstante, Greenberg Traurig negó haber sido objetivo y Reuters indicó que no estaban necesariamente comprometidos.
– Frecuencia de dominios de phishing: entre abril y mayo se registró un dominio de phishing nuevo cada 2,2 días, aumentando a uno cada 1,6 días en junio y julio, lo que sugiere una intensificación de la operación.
– Movimiento de fondos: Google vincula la actividad con 18 billeteras de criptoactivos donde se registraron aproximadamente 10,7 millones de dólares recibidos entre enero y mediados de mayo de 2026.
Implicaciones y recomendaciones
– Mayor riesgo para grandes firmas y corporaciones con infraestructuras SaaS expuestas y procesos de acceso a credenciales. La combinación de llamadas telefónicas de suplantación y sitios de inicio de sesión falsos incrementa la probabilidad de compromiso inicial y facilita la exfiltración de datos.
– Importancia de la verificación multifactor (MFA) robusta, controles de acceso condicional, y monitoreo de anomalías en entornos SaaS y en wallets asociadas a operaciones criptográficas.
– Fortalecimiento de la educación de usuarios para reconocer señales de ingeniería social, especialmente en comunicaciones que buscan dirigir a páginas de inicio de sesión imitadas.
Conclusión
La campaña liderada por Redact demuestra que los actores adversarios siguen escalando en sofisticación para apuntar a activos estratégicos en el sector financiero y legal. La combinación de tácticas de ingeniería social, phishing de dominios imitados y la exfiltración coordinada de datos resalta la necesidad de una defensa en profundidad, con énfasis en la autenticación fuerte, la supervisión de accesos y la respuesta rápida a incidentes para mitigar daños y pérdidas financieras.
El sector tecnológico está atravesando una transformación significativa: la adopción de agentes y sistemas basados en las verdaderas necesidades y deseos de los consumidores habituales. Este cambio no surge de una mera curiosidad por la vanguardia tecnológica, sino de una comprensión cada vez más clara de que el valor sostenible se construye cuando la tecnología se alinea con las experiencias y objetivos cotidianos de las personas.
Tradicionalmente, mucho del avance se ha medido por lo que las capacidades técnicas de los modelos de inteligencia artificial pueden lograr. Sin embargo, una nueva operativa emerge: diseñar y desplegar agentes que entienden y priorizan lo que los usuarios realmente quieren, requieren y valoran en su día a día. Este enfoque implica varias dimensiones estratégicas y éticas que las empresas deben gestionar con rigor.
Primero, la orientación hacia el usuario requiere una investigación más profunda y continua sobre hábitos, contextos y preferencias. No se trata solamente de recopilar datos, sino de convertir esos insights en hipótesis probadas que informen decisiones de producto, interfaces y flujos de trabajo. La personalización deja de ser un beneficio opcional para convertirse en una expectativa básica; los consumidores esperan experiencias que se sientan hechas a su medida, sin perder claridad, seguridad y control sobre su información.
Segundo, la efectividad de los agentes depende de su capacidad para traducir deseos abstractos en acciones concretas y confiables. Esto implica no solo sofisticación técnica, sino también una gobernanza de decisiones que garantice transparencia, explicabilidad y control. Los usuarios deben entender por qué un agente propone cierta acción y qué datos se han utilizado para llegar a esa recomendación.
Tercero, la ética y la responsabilidad deben estar integradas en el diseño desde el inicio. La priorización de las preferencias de los consumidores debe equilibrarse con principios de seguridad, equidad y respeto a la privacidad. Las empresas que lideran este cambio están estableciendo marcos de uso de datos claros, límites de confianza y mecanismos de supervisión para evitar sesgos y abusos.
Cuarto, la colaboración entre humanos y máquinas se está convirtiendo en un eje central. Los agentes no imprimen soluciones únicas; co-crean con las personas, acompañándolas en procesos de toma de decisiones, simplificando tareas repetitivas y ampliando capacidades sin sustituir la agencia del usuario. Este enfoque híbrido potencia la productividad y la experiencia de usuario, al tiempo que mantiene la autonomía del usuario sobre las decisiones clave.
Quinto, la implementación debe ser escalable y sostenible. Escuchar a los consumidores a través de canales diversos —experiencias de usuario, soporte, plataformas sociales y feedback directo— permite iterar con rapidez. Las soluciones que triunfan son aquellas que pueden adaptarse a diferentes contextos culturales, lingüísticos y regulatorios, sin perder la coherencia en la visión centrada en el usuario.
En la práctica, la transición hacia agentes basados en lo que desean los consumidores implica un cambio cultural dentro de las organizaciones: desde una mentalidad centrada en la tecnología hacia una centrada en las personas. Esto requiere inversiones en talento interdisciplinario, protocolos de investigación constante con usuarios y un marco claro de métricas que midan impacto real en la experiencia y en los resultados del negocio.
El camino hacia este nuevo paradigma no está exento de desafíos. La gestión de datos, la garantía de privacidad, la explicabilidad de las recomendaciones y la necesidad de mantener la confianza del usuario son temas que deben abordarse con claridad y consistencia. Sin embargo, las compañías que logren equilibrar innovación técnica y sensibilidad hacia las preferencias de los consumidores estarán mejor posicionadas para construir relaciones duraderas, basadas en la utilidad real y la confianza.
En síntesis, el éxito futuro de la tecnología no residirá únicamente en la complejidad de los modelos, sino en la capacidad de estos agentes para comprender y reflejar lo que los consumidores quieren, esperan y valoran. Este enfoque centrado en el usuario redefine el propósito de la innovación tecnológica y marca una ruta clara para desarrollar productos y servicios que no solo hagan cosas, sino que hagan las cosas que las personas realmente necesitan hacer.
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