En 2017, la Comisión Europea sentenció a Google a pagar 2.420 millones de euros por el abuso de posición dominante ejercido con el comparador de precios de su buscador. Aquella sanción, que marcó un récord por aquel entonces (en 2018, vino multa histórica de 4.340 millones de euros), fue recurrida por el gigante americano. Y hoy, por fin, se ha hecho oficial el resultado de la apelación.
En la resolución publicada por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), los jueces ratifican que Google abusó de su posición dominante al favorecer sus propios servicios de comparación de precios. Y, con motivo de ello, mantiene la obligación de pagar la multa de 2.400 millones de euros.