El lanzamiento del Motorola Pad 70 Groove en India marca una oferta poco convencional: un tablet con un sistema de altavoces potenciado por tecnología JBL, pensado para ampliar las experiencias de cine en casa y de música en alto volumen. Aunque su debut regional es claro, la expectativa de una salida global parece difusa, ya que los modelos Moto Pad anteriores han tenido una distribución limitada. Este dispositivo destaca por su enfoque en el sonido: una configuración de nueve altavoces distribuidos en la parte trasera, con cuatro tweeters, tres woofers y dos radiadores pasivos, todo detrás de una rejilla que, si bien puede parecer poco ortodoxa para un tablet, está diseñada para optimizar la experiencia auditiva cuando se ve contenido o se escucha música a todo volumen.
El Pad 70 Groove incluye un soporte que permite orientar la salida de audio sin que el tablet quede apoyado directamente sobre una superficie, facilitando una direcciónación más flexible del sonido. En cuanto a rendimiento, la pantalla es de 2.5K con Dolby Vision, y el volumen máximo anunciado alcanza los 48W, señales que apuntan a un énfasis claro en entretenimiento audiovisual. En la práctica, sin embargo, el tamaño y la colocación de la salida de sonido en la parte trasera podrían hacerlo menos cómodo como un dispositivo de uso diario, especialmente para quienes buscan una experiencia auditiva comparable a la de un altavoz Bluetooth independiente de buena calidad.
Comparando con alternativas, la experiencia de sonido de un tablet nunca ha superado a la de un altavoz Bluetooth dedicado de buena gama, incluso a precios accesibles. La disposición de los altavoces traseros puede dificultar la sensación de espaciamiento estéreo que se aprecia en soluciones portátiles especializadas, lo que podría ser un factor a considerar para usuarios que priorizan la música de alta fidelidad o la claridad en diálogos y efectos en películas. Si la curiosidad persiste, vale la pena observar experiencias de dispositivos similares; por ejemplo, existen comparativas que evalúan soluciones que integran grandes pantallas y sistemas de altavoces potentes.
En resumen, el Pad 70 Groove representa una propuesta audaz para quienes buscan una experiencia de cine en casa más envolvente desde un formato tablet. Para muchos usuarios, sin embargo, podría resultar más sensato invertir en un altavoz Bluetooth de calidad y, si se desea, complementar con un tablet convencional para tareas diarias, evitando así la particularidad de un diseño tan centrado en el audio. En el mercado actual, la inclinación por dispositivos que combinan pantalla y audio potente continúa siendo una exploración interesante para quienes priorizan el entretenimiento sin sacrificar la portabilidad.
La adopción de la inteligencia artificial (IA) en el entorno laboral continúa ganando terreno, pero las barreras clave siguen igual de relevantes: confianza, gobernanza y seguridad. Un nuevo informe de TeamViewer revela que, aunque un 75% de los trabajadores ya utiliza IA a diario y la mayoría reconoce beneficios laborales, la independencia operativa de la IA genera inquietudes significativas. En particular, 61% prefiere que la IA no actúe por su cuenta, y solo un 35% estaría dispuesto a que la IA actúe de forma autónoma en su nombre. Entre quienes aceptan cierto grado de autonomía, la mayoría (71%) se siente cómoda con que la IA gestione tareas definidas, lo que subraya la necesidad de salvaguardas y controles claros.
El resultado práctico de esta reticencia es visible en la productividad: más de la mitad de los trabajadores (56%) verifica cada resultado de IA antes de confiar, dedicando en promedio dos horas a la semana a validar salidas generadas por IA. Este hallazgo ilustra un desequilibrio entre el potencial de la tecnología y la confianza necesaria para liberar su capacidad de acción sin intervención humana constante.
La evolución de la IA, de generativa a agentic, amplifica estas preocupaciones. Los trabajadores no dudan de la utilidad de la IA para producir resultados: dudan, más bien, de su capacidad para decidir cuándo actuar por sí misma y cuándo necesitar la intervención humana. Este matiz subraya que la verdadera oportunidad reside en usar IA y automatización para prevenir interrupciones, mejorar experiencias digitales y liberar a las personas para tareas de mayor valor.
Para que la IA autónoma gane aceptación, la protección de la seguridad y la privacidad emerge como el mayor impacto potencial. Las medidas que más podrían cambiar la percepción incluyen notificaciones antes de cambios significativos, restricciones sobre la información a la que la IA puede acceder, herramientas de monitoreo de la actividad de los agentes y la capacidad de revertir acciones. En palabras de Mei Dent, Directora de Producto y Tecnología, el siguiente paso es diseñar sistemas que sepan cuándo actuar, cuándo esperar y cuándo involucrar a las personas en la decisión.
En ese marco, las compañías deberían priorizar la implementación de salvaguardas robustas y una gobernanza clara para que la IA pueda operar con confianza. Como apuntó el CEO Oliver Steil, la verdadera oportunidad reside en usar la IA para evitar interrupciones, optimizar experiencias digitales y liberar a los trabajadores para tareas de mayor valor, manteniendo siempre al ser humano en el centro de la toma de decisiones y la supervisión.
Este informe enfatiza un cambio de paradigma: la adopción exitosa de IA en el trabajo no depende solo de la capacidad de la tecnología, sino de la construcción de un ecosistema de seguridad, transparencia y control que permita a las personas decidir cuándo la IA debe actuar y cuándo debe esperar, con una supervisión clara y opciones para revertir acciones cuando sea necesario.
Las filtraciones de datos y las brechas corporativas se han vuelto una rutina en el panorama actual. En muchos casos, credenciales robadas, bases de datos o herramientas de ataque terminan apareciendo en la dark web, donde se comercializan y se reutilizan en ataques futuros.
Esta realidad plantea una pregunta para las empresas: si los datos corporativos robados terminan en la dark web, ¿tiene sentido involucrarse directamente en ese entorno —comprar información, pagar por servicios o negociar con atacantes?
La respuesta corta es no.
No porque la dark web no importe — todo lo contrario: es una parte central de la infraestructura de la ciberdelincuencia actual. El problema es que hacer negocios con la dark web rara vez reduce los riesgos inmediatos y, en cambio, fortalece sistemáticamente el propio mercado que crea las amenazas.
La naturaleza de la dark web
La dark web —a menudo usada indistintamente con el término darknet— se refiere a partes de Internet intencionadamente ocultas a los motores de búsqueda y accesibles solo a través de herramientas como Tor o I2P.
No es una red única, sino una colección de plataformas y comunidades protegidas por cifrado, protocolos no estandarizados o accesos restringidos. Si bien algunos recursos son relativamente neutrales, otros están directamente ligados a la actividad delictiva. Desde una perspectiva de ciberseguridad, la dark web importa principalmente como un mercado maduro de cibercrimen.
Técnicamente, muchas plataformas se parecen a foros de los primeros años de Internet. Funcionalmente, sin embargo, operan como mercados B2B, excepto que los productos incluyen datos robados, cuentas comprometidas, malware, kits de exploits y servicios de ataque.
La economía del cibercrimen
Una función clave de la dark web es simplificar la monetización del cibercrimen. Más importante aún, facilita la especialización y la formación de cadenas de suministro complejas.
En lugar de operar de extremo a extremo, los ciberdelincuentes ahora se concentran en roles específicos: algunos identifican vulnerabilidades y obtienen acceso inicial, otros desarrollan y distribuyen malware, mientras que otros se especializan en la monetización a través de ventas de datos, extorsión o ataques por encargo.
Esta división del trabajo ha creado una economía de cibercrimen madura. Los atacantes ya no necesitan una experiencia avanzada o su propia infraestructura; pueden adquirir las herramientas y servicios necesarios, reduciendo la barrera de entrada y aumentando la escala de los ataques.
Un ejemplo claro es el modelo Ransomware-as-a-Service (RaaS), donde grupos centrales desarrollan malware y gestionan las negociaciones, mientras los afiliados ejecutan ataques a cambio de una parte del rescate. Este modelo ha permitido incidentes a gran escala, como el ataque a Colonial Pipeline en 2021, que interrumpió el suministro de combustible en la costa este de EE. UU. y llevó a un pago de 4,4 millones de dólares.
Inteligencia de la dark web y señales falsas
A medida que la dark web evolucionó hacia un marketplace de cibercrimen, las empresas comenzaron a interesarse por monitorizarla en busca de señales tempranas.
En la práctica, este enfoque funciona solo parcialmente. El problema de la inteligencia de la dark web es que proviene de un entorno con prácticamente ninguna verificación fiable.
Como cualquier mercado anónimo y no regulado, la dark web contiene una cantidad significativa de ruido, manipulación y fraude directo. Los listados pueden estar desactualizados, ser fabricados o reutilizar filtraciones antiguas, mientras que las señales de reputación pueden aumentarse artificialmente.
El problema se agrava cuando la vigilancia se externaliza a terceros. Señales débiles o no verificables pueden exagerarse, interpretarse mal o presentarse como pruebas de amenazas sustanciales.
Como resultado, la monitorización de la dark web rara vez ofrece el nivel de certeza que las empresas esperan. En el mejor de los casos, puede resaltar un posible problema que aún requiere verificación.
Nunca pagues a los ciberdelincuentes
La implicación directa con la dark web es aún más problemática, ya sea mediante pagos de rescate, compra de datos filtrados o contratación de actores anónimos para probar la infraestructura.
El problema más evidente es que pagar a los ciberdelincuentes no ofrece garantías. Los atacantes pueden simplemente exigir otro pago o filtrar los datos de todos modos.
Uber lo aprendió en 2016 tras pagar 100.000 dólares a atacantes tras una brecha que afectó a 57 millones de usuarios, solo para que el incidente se volviera público más tarde y provocara consecuencias regulatorias.
Un patrón similar se observó en la filtración de HBO en 2017, cuando los atacantes robaron 1,5 TB de datos relacionados con Game of Thrones, incluyendo episodios no estrenados y documentos internos. HBO habría transferido 250.000 dólares, pero el material fue filtrado de todas formas.
Sin embargo, el problema es estructural: cada pago que fluye hacia la economía de la dark web financia su crecimiento. Cuantas más empresas participen en ese mercado, mayor será el incentivo para que los atacantes descubran vulnerabilidades, comprometan sistemas y escalen operaciones.
Errores comunes al tratar con la dark web
Cuando las organizaciones se enfrentan a la dark web, tienden a cometer los mismos errores, independientemente de su industria o tamaño.
Intentar pagar para salir del problema. Las empresas a menudo abordan el ransomware o las filtraciones como problemas de negociación. En realidad, pagar un rescate no garantiza recuperación ni seguridad. Según un estudio de Cybereason en 2021, el 80% de las organizaciones que pagaron rescates fueron atacadas de nuevo, a menudo por los mismos grupos.
Tratar la monitorización de la dark web como un seguro. Los servicios de monitorización se venden como protección proactiva. En realidad, si los datos de la empresa aparecen a la venta en la dark web, la intrusión ya ocurrió. La monitorización puede proporcionar señales, pero no puede reemplazar controles de seguridad reales.
Contratar hackers de la dark web para probar la infraestructura. A diferencia de las pruebas de penetración legítimas, las auditorías anónimas de la dark web no ofrecen ninguna responsabilidad, verificación o garantía de cumplimiento. Además, un hacker contratado podría establecer acceso no autorizado y revenderlo más tarde.
Entrar en pánico al ver el nombre de la empresa en la dark web. Muchas filtraciones y listados están desactualizados, reciclados o son falsificaciones. Sin verificación adecuada, las decisiones apresuradas pueden empeorar la situación.
Delegar el asunto entero a “especialistas de la dark web”. Muchas empresas externalizan la monitorización de la dark web a proveedores externos sin la capacidad de evaluar de forma independiente la calidad de los resultados. Esto genera una asimetría de información peligrosa y aumenta la dependencia de afirmaciones no verificables.
Qué deben hacer las empresas en su lugar
La inteligencia de la dark web puede ser útil como una fuente adicional de señales, pero requiere interpretación cautelosa y validación independiente. Tratarla como una fuente única de verdad, o externalizar completamente la función sin supervisión, es arriesgado.
Más importante aún, las empresas deben evitar financiar directamente a ecosistemas criminales a través de pagos o participación en mercados subterráneos.
La resiliencia cibernética se construye internamente. En lugar de intentar “comprar seguridad” en la dark web, las organizaciones deben invertir en defensa sistemática: una arquitectura resiliente, gestión de vulnerabilidades, monitorización, respuesta a incidentes y tecnologías capaces de mitigar ataques sin interrumpir servicios críticos.
Este artículo se produjo como parte de TechRadar Pro Perspectives, nuestro canal para presentar las mentes más brillantes de la industria tecnológica actual.
<p OpenAI ha anunciado el lanzamiento de un programa dedicado de ChatGPT para pequeñas empresas, orientado a ayudar a las pymes a automatizar tareas rutinarias y aumentar la productividad sin contar con los recursos de las grandes corporaciones. Este enfoque se apoya en una combinación de educación, academias presenciales y guías prácticas, además de agentes dedicados y alianzas estratégicas para respaldar los flujos de trabajo de las pequeñas empresas.
<p El programa educativo incluye seminarios web que muestran el uso de ChatGPT Work, orientación en ingeniería de prompts y guías interactivas. También se realizarán eventos presenciales a lo largo de Estados Unidos a través de OpenAI Academy.
<p Paralelamente, se han anunciado plugins y habilidades seleccionados para gestionar flujos de trabajo comunes en pymes. Entre los socios iniciales figuran Dropbox, Shopify, Intuit, Slack y Wix, lo que facilita la integración de herramientas ya utilizadas por las pequeñas empresas.
<p Según OpenAI, «las pequeñas empresas pueden elegir el nivel de modelo de inteligencia adecuada para cada tarea, y en conjunto ofrecen a equipos reducidos más flexibilidad para equilibrar calidad, velocidad y costo». Esta visión se alinea con la expansión de la base de usuarios de la plataforma, ya que GPT-5.6 y ChatGPT Work están disponibles para la mayoría de los suscriptores, con acceso a través de la web, la aplicación de escritorio o la app móvil, con ligeras variaciones según el tipo de suscripción.
El impulso de OpenAI hacia las pymes representa una estrategia de gran alcance, dado que las pymes gravitan como el 99% de las empresas del ámbito privado a nivel global. Con herramientas de automatización y acceso sencillo, la compañía busca convertir la IA en una ventaja operativa para negocios de menor escala que buscan competir con grandes equipos.
En el Reino Unido, los incidentes de ciberseguridad se han convertido en una característica habitual del panorama empresarial. Las interrupciones que afectaron a la manufactura y la logística durante el último año han dejado en claro cuánto riesgo asoman las operaciones cuando las instalaciones físicas están conectadas y digitalizadas.
Aun con una mayor conciencia, las conversaciones en la junta directiva sobre riesgo cibernético tienden a centrarse en TI y no en tecnología operativa (OT).
Este enfoque deja un vacío significativo. La tecnología operativa, los sistemas que dirigen fábricas, gestionan cadenas de suministro y sostienen servicios esenciales, es ahora un objetivo prioritario para los atacantes. Cuando estos entornos se ven comprometidos, las consecuencias van más allá de la pérdida de datos, afectando la seguridad, los ingresos y, en algunos casos, la capacidad de operar de una organización.
Para muchas juntas, esto no es tanto una cuestión de indiferencia sino de enmarcar el riesgo. El riesgo cibernético se comprende con frecuencia a través de una lente de TI, moldeada por experiencias de violaciones de datos o ataques de malware que derriban sitios web o sistemas de TI empresariales. La disrupción operativa se comporta de manera distinta en escala e impacto, y exige un nivel diferente de atención en la gobernanza.
Por qué el riesgo OT se subestima con frecuencia
Gran parte de la infraestructura operativa actual fue diseñada mucho antes de que la conectividad y el acceso remoto se convirtieran en norma. Estos sistemas fueron ideados para la confiabilidad y la seguridad, no para defenderse de actores hostiles. A medida que se han vuelto más conectados y digitalizados, la exposición ha aumentado sin que las prácticas de seguridad equivalentes hayan madurado.
El resultado es que muchos de los riesgos empresariales más serios se ubican ahora en entornos operativos que las juntas rara vez examinan en detalle. Esto crea un sesgo estructural. Mientras los incidentes de TI se miden a menudo en horas o días, las fallas en entornos OT pueden tardar más en mitigarse, detener la producción, interrumpir servicios críticos y generar pérdidas que se acumulan rápidamente.
Las juntas tienden a funcionar mejor cuando el riesgo se entiende en términos comerciales tangibles. Comprender qué produce una instalación en un día, o qué implicaría un cierre de una semana para clientes y socios, aporta el riesgo operativo a un foco más nítido. Sin ese contexto, la seguridad OT puede permanecer abstracta y despriorizada.
Cuándo los incidentes cibernéticos detienen las operaciones
Incidentes recientes han mostrado cuán rápido un evento de ciberseguridad puede convertirse en una crisis operativa. El año pasado, una marca automotriz británica de renombre confirmó públicamente un incidente cibernético que llevó a un cierre preventivo de sistemas. Las operaciones de fabricación y venta minorista se vieron detenidas durante semanas y las interrupciones afectaron a proveedores, socios de logística y concesionarios.
Se pueden extraer lecciones similares de incidentes que afectaron al sector del agua en el Reino Unido, donde los atacantes atacaron entornos conectados a los sistemas operativos que controlan el tratamiento y la distribución. A partir de 2024, varios incidentes alcanzaron sistemas lo suficientemente cercanos al control operativo como para plantear preocupaciones sobre la operación segura.
En conjunto, estos ejemplos apuntan a cuestiones a nivel de junta que van más allá de prevenir paradas o caídas de servicio. Se trata de mantener la continuidad operativa, entender cuán rápidamente las interrupciones localizadas pueden provocar efectos en cascada en toda la organización y considerar preocupaciones de seguridad y reputación.
Un panorama de riesgos modelado por la geopolítica
El riesgo de OT está cada vez más influido por fuerzas globales. Tensiones geopolíticas, restricciones comerciales e incertidumbre en la cadena de suministro influyen en cómo las organizaciones planifican y priorizan la inversión en seguridad.
Al mismo tiempo, los gobiernos están elevando las expectativas sobre resiliencia e informes de incidentes, especialmente en sectores vinculados a infraestructuras críticas. Por ello, las juntas deben considerar presiones regulatorias y geopolíticas junto con el riesgo técnico, añadiendo una capa adicional de complejidad a la gobernanza cibernética.
Aportando dirección y disciplina a la gobernanza
Una supervisión más sólida depende de la educación y la estructura. Las juntas deben esperar que los líderes de ciberseguridad expliquen el riesgo operativo en términos comerciales claros y hagan referencia a prácticas reconocidas. Enfocarse en un conjunto priorizado y manejable de controles críticos que reduzcan el riesgo de manera significativa ofrece una base práctica sin abrumar a la organización.
La cadencia de gobernanza es tan importante como la selección de controles. Una participación regular y estructurada con la alta dirección crea espacio para seguir cómo la inversión en seguridad apoya la resiliencia operativa y los resultados comerciales más amplios. Tratar el riesgo cibernético como un tema de gobernanza permanente, y no como una actualización ocasional, refuerza la responsabilidad y la atención sostenida.
Modelos de priorización claros pueden apoyar aún más la toma de decisiones. Clasificar las acciones en: las que deben hacerse ahora, las que pueden seguir a continuación y las que no deben ejecutarse ayuda a alinear las perspectivas técnicas, operativas y financieras. Un lenguaje compartido de prioridades reduce la ambigüedad y favorece una ejecución más coherente entre sitios.
Una obligación de liderazgo
La seguridad de la tecnología operativa ya no puede tratarse como un nicho técnico. Se ha convertido en una responsabilidad de liderazgo moldeada por la dependencia operativa, la presión externa y adversarios cada vez más capaces. Las juntas que reconocen este cambio están mejor posicionadas para proteger la continuidad, los ingresos y la confianza.
De cara al futuro, las organizaciones resilientes serán lideradas por equipos que se relacionen directamente con las realidades de sus entornos industriales. Formular preguntas más agudas, exigir una visión más clara y asegurar que las estructuras de gobernanza se mantengan al ritmo del riesgo operativo siguen siendo entre las defensas más efectivas que pueden ofrecer los líderes.
Este artículo se presenta como parte de una serie de perspectivas técnicas.
Garmin ha colocado una nueva pieza en su ecosistema con Cirqa, la banda inteligente sin pantalla que promete una experiencia centrada en métricas y comodidad. Tras meses de filtraciones, Cirqa llega en cuatro colores —French Grey, Black, Captain Blue y Mauve— y se inspira en diseños anteriores de Garmin, así como en la estética de otros wearables sin pantalla. Su construcción combina una correa de tela con un módulo plástico que aloja los sensores y la batería, presentando una opción de perfil más delgado que algunas pulseras del mercado.
El corazón de Cirqa está compuesto por un sensor de frecuencia cardíaca Elevate V4, el mismo utilizado en algunos de los relojes Garmin más avanzados. Garmin descartó la versión Elevate V5 por su mayor tamaño para este formato, priorizando la comodidad y la precisión en un diseño reducido. Entre sus funciones, la banda ofrece Health Status, Body Battery, Training Readiness, pulsioximetría, seguimiento de salud femenina y análisis de estrés, entre otros, con una duración de batería de hasta 10 días y un puerto de carga propietario compatible con otros dispositivos de la marca. No hay GPS a bordo, pero Cirqa puede apoyarse en el GPS del teléfono para registrar rutas y distancias cuando sea necesario.
En cuanto al tamaño, Cirqa se sitúa entre la Whoop MG y la Fitbit Air, siendo más delgada que la primera y algo más gruesa que la segunda. A diferencia de otras bandas sin pantalla que prescinden de botones, Garmin mantiene botones físicos en la carcasa: se puede usar para iniciar o detener entrenamientos, además del reconocimiento automático de actividad que mejora con el uso continuo. En la Connect app, estos entrenamientos pueden editarse para asegurar que los movimientos se interpreten correctamente, por ejemplo, si corres con frecuencia.
Una de las dudas recurrentes con este tipo de dispositivos es el modelo de suscripción. Cirqa es de base sin suscripción: no hay que pagar para disfrutar de su funcionalidad principal. Sin embargo, Garmin Coach —para planes de entrenamiento personalizados— está disponible, pero requiere la suscripción a Garmin Connect+ para acceder a esa funcionalidad, junto con contenidos de coaching y recursos como Active Intelligence y AI insights. Esta integración marca la primera vez que Garmin Coach queda detrás de un paywall dentro de Garmin Connect+. Según Chrissy Wheeler, Gerente de Producto Senior para Fitness en la región EMEA, la idea es ofrecer opciones de contenido premium para quienes las deseen, sin comprometer la experiencia base del dispositivo.
Cómo se probó Cirqa: prueba de precisión durante un HIIT
La prueba se llevó a cabo durante un HIIT corto tras el lanzamiento, comparando Cirqa con un monitor de frecuencia cardíaca de referencia: el Polar H10, ubicado en el pecho. El H10 es históricamente considerado el estándar de oro para la precisión cardíaca, lo que lo convierte en un benchmark ideal para evaluar la exactitud de los wearables basados en pulsaciones. Durante el entrenamiento, el H10 registró un promedio de 155 bpm, mientras que Cirqa marcó 153 bpm. Esa diferencia de 2 bpm está dentro de los márgenes de error estadísticos y las gráficas mostraron una alineación cercana entre ambos dispositivos.
Conclusión inicial sobre precisión y uso
A partir de esta primera prueba, Cirqa demuestra una precisión sólida en mediciones de ritmo cardíaco durante entrenamientos de alta intensidad. La experiencia general sugiere que la banda cumple con las expectativas para un dispositivo sin pantalla, priorizando métricas centrales y una experiencia sin distracciones. Sin embargo, es prudente continuar con pruebas más amplias para confirmar consistencia a lo largo de diferentes estilos de entrenamiento y condiciones.
Consideraciones finales
– Ideal para usuarios que buscan métricas de recuperación y rendimiento sin depender de una pantalla; la interacción y visualización de datos quedan a través de la app Connect+ y Garmin Coach para quienes elijan el contenido premium.
– La duración de batería de 10 días y el soporte de GPS del teléfono hacen de Cirqa una opción conveniente para quienes priorizan usar menos equipo durante las sesiones.
– La presencia de botones físicos conserva la sensación táctil tradicional de Garmin, lo cual puede ser un valor añadido para usuarios que prefieren controles físicos frente a pantallas táctiles limitadas.
En resumen, Garmin Cirqa llega como una propuesta interesante para quienes desean una banda inteligente centrada en métricas clave, con una base de precio que se mantiene accesible y un modelo de uso que favorece la experiencia sin pantalla y con posibilidad de ampliar funciones mediante Garmin Connect+. Mantente atento para más pruebas y actualizaciones sobre su desempeño en distintos escenarios de entrenamiento.
El estado actual de la adopción de la IA en las empresas del Reino Unido presenta un panorama claramente mixto.
Para muchas organizaciones, la IA avanza a toda velocidad: la tecnología se utiliza para transformar operaciones y desbloquear el crecimiento. Para otras, el progreso se estanca; permanecen en la fase de sandbox, luchando por traducir la promesa de la IA en resultados empresariales tangibles.
En este contexto, la inversión gubernamental de 200 millones de libras para apoyar la adopción y escalado de la IA es un paso bienvenido para convertir casos de uso teóricos en realidad.
El componente clave de formación de la fuerza laboral señala un reconocimiento claro: el éxito de la IA no depende solo de la tecnología, sino de las personas y las habilidades. En conjunto, estas medidas subrayan el potencial de la IA para impulsar un crecimiento económico sostenible en el Reino Unido.
Sin embargo, la inversión por sí sola no será suficiente para cerrar la brecha entre ambición e impacto. Para obtener rendimientos significativos, las empresas deben adoptar un enfoque más pragmático que conecte las iniciativas de IA con la realidad operativa y evite la tentación de implementar IA por el simple hecho de hacerlo.
Esto implica repensar los marcos operativos, equilibrar la innovación con una gobernanza sólida y establecer la arquitectura fundamental desde el inicio.
Cuando se realiza correctamente, esto crea la cultura y los procesos necesarios para impulsar la adopción de la IA, asegurando que no solo se implemente, sino que se pruebe, gobierne y escale adecuadamente para un valor sostenido.
Empieza sencillo para escalar más rápido después
Las empresas a menudo se deja llevar por la promesa de la IA, tratándola como una solución universal para desafíos empresariales, pero la realidad es más matizada. Aunque la tecnología ofrece un potencial significativo, el valor proviene principalmente de casos de uso con resultados claramente definidos, y no de implementarla por su propio interés.
Un enfoque más eficaz es empezar pequeño y mantener el enfoque. Identificar dos o tres procesos empresariales prioritarios donde las herramientas de IA puedan generar impacto medible incrementa la probabilidad de obtener un ROI significativo, ya que una vez que un piloto inicial demuestra su valor, las organizaciones pueden construir la credibilidad y la confianza necesarias para ampliar.
Con resultados tangibles como referencia, se acumula impulso, facilitando escalar más casos de uso e integrar la IA de forma más amplia en el negocio.
Igualmente, las empresas deben ser realistas sobre el recorrido. Los resultados rara vez son inmediatos y los procesos precisos requieren tiempo para refinarse. Construir un modelo operativo preparado para IA es un proceso a largo plazo, y el salto del piloto exitoso a la implementación puede plantear nuevas preguntas y percepciones sobre dónde puede entregar valor la IA.
No construyas IA sobre cimientos débiles
Las empresas que desean iniciar proyectos de IA a menudo se apresuran demasiado, aprobando proyectos antes de disponer de las bases técnicas adecuadas.
Desde tuberías de datos e integración de modelos hasta marcos de agentes reutilizables, estos bloques de construcción son críticos. Sin ellos, la transición fluida de pilotos aislados de IA a despliegue a nivel empresarial se estanca antes de escalar.
Quizás el error más costoso es apresurarse a desarrollar modelos sin cuidar las bases de datos. La IA es tan fuerte como los datos que la sostienen, y si esos datos son incompletos, incoherentes o inaccesibles, incluso las herramientas más avanzadas fallarán al entregar resultados fiables.
El resultado suele ser salidas inexactas, alucinaciones y errores pasados por alto, lo que erosiona la confianza y limita el impacto. Para mitigarlo, las empresas deben priorizar la calidad de los datos desde el primer día y establecer controles de calidad robustos para detectar problemas temprano.
La gobernanza no es solo un trámite administrativo
Las organizaciones que escalan la IA con éxito crean marcos de gobernanza antes de escribir una sola línea de código. Esto establece propiedad clara, estándares consistentes y el compromiso organizacional necesario para impulsar la transformación de la IA.
También incorpora pruebas y preparación regulatoria desde el inicio, asegurando que las empresas cuenten con la disciplina operativa necesaria para cumplir con las regulaciones de IA en evolución.
Investigaciones recientes muestran que los desafíos de gobernanza pueden, en última instancia, determinar si la IA aporta valor o introduce riesgos. Para 2027, se espera que el 60% de las organizaciones no logren realizar el valor previsto de sus casos de uso de IA debido a marcos de gobernanza de datos poco cohesivos.
Construir estos marcos desde el primer día elimina barreras clave y ayuda a responder preguntas de los empleados sobre confianza, responsabilidad y uso responsable.
Replantear los modelos operativos
El éxito de la IA rara vez depende solo de la tecnología; depende de la alineación organizacional. Demasiadas veces, los científicos de datos desarrollan modelos que no satisfacen plenamente las necesidades del negocio, mientras que la dirección establece expectativas que no están ancladas en la experiencia real de los usuarios, lo que genera una desconexión que frena el progreso antes de que escale.
Superar esto requiere más que simple capacitación. Aunque es crucial desarrollar capacidades de IA en toda la fuerza laboral, el impacto real proviene de replantear los modelos operativos y la cultura, fomentando un cambio desde equipos aislados hacia equipos de “humano en el bucle” que gestionen, refinen y escalen la IA en toda la organización.
Este cambio permite que la IA salga de casos de uso aislados y se integre en las operaciones diarias, con bucles de retroalimentación continua que mejoran el rendimiento con el tiempo. Sin ello, incluso equipos bien entrenados pueden luchar para traducir la capacidad técnica en valor empresarial medible.
Al mismo tiempo, el ritmo del cambio puede generar desafíos: con herramientas y desarrollos de IA emergiendo constantemente, es fácil que las equipes confundan actividad con progreso. Sin un modelo operativo colaborativo que respalde estos esfuerzos, las ganancias percibidas a menudo carecen de los datos y la validación necesarios para demostrar valor real.
Solo el principio
Las empresas están apenas empezando a entender el verdadero potencial de la IA y la escala de la oportunidad que representa, pero la inversión por sí sola no garantiza el éxito. Sin el marco operativo adecuado, la cultura y las bases de datos en su lugar, incluso las iniciativas más ambiciosas tendrán dificultades para generar impacto.
El recorrido implica empezar despacio y escalar, asegurando que existan marcos de gobernanza y una inversión en un modelo operativo que incluya una asignación de responsabilidades claramente detallada para los proyectos.
El liderazgo será crucial para determinar si esas inversiones se traducen en valor real. Todo comienza con replantear la IA no como un proyecto tecnológico aislado, sino como un esfuerzo de transformación empresarial que moldeará de forma fundamental cómo opera la organización en los años venideros.
Este artículo se produjo como parte de TechRadar Pro Perspectives, nuestro canal para presentar las mentes más brillantes de la industria tecnológica hoy.
Samsung ha anunciado una nueva generación de paneles OLED para portátiles, diseñados para alcanzar un brillo máximo de 1.600 nits en ventanas pequeñas. Esta mejora llega en un momento en que la tecnología OLED continúa evolucionando año tras año, y la empresa ha dejado claro que no está descansando sobre sus laureles.
Según reportes de la prensa especializada, estos paneles en tándem, que funcionan apilando una o más capas de OLED, ofrecen niveles de brillo significativamente mayores y una eficiencia mejorada. La certificación actual DisplayHDR True Black 1400 para estos modelos de portátiles indica que la configuración de brillo más alto puede verse en dispositivos con las últimas especificaciones.
La adopción inicial de la nueva tecnología está prevista para laptops de Lenovo, Asus, MSI y Dell, con el inicio de una disponibilidad a gran escala que comenzó con el Lenovo Yoga Pro 9i Aura Edition. Posteriormente, también se espera que otros fabricantes incorporen estos paneles en sus líneas.
El incremento de 1.600 nits representa una mejora sustancial para experiencias de gaming y cine en dispositivos portátiles. El agotamiento de la Limitación Automática de Brillo (ABL, por sus siglas en inglés) podría verse mitigado gracias a la tecnología en tándem, que optimiza la gestión de brillo en escenas muy brillantes.
Aunque Samsung no ha anunciado planes para usar estos paneles en monitores OLED independientes aún, no sería sorprendente que esa evolución llegue en el futuro. Mientras tanto, existen ya monitores OLED de juego en el mercado, como el LG UltraGear OLED 27GX700A, que ofrecen nitidez y contraste elevados, complementando la experiencia de uso de estos paneles para portátiles.
En resumen, la llegada de paneles OLED en tándem con brillo de 1.600 nits marca un nuevo hito para portátiles de alto rendimiento orientados a creadores y jugadores, abriendo la puerta a usos intensivos en ambientes muy iluminados y fortaleciendo las capacidades visuales de futuras generaciones de dispositivos.
A medida que el sector se mueve hacia consolas sin soporte físico, la seguridad de las cuentas y la confianza de los jugadores se han convertido en cuestiones centrales. Este ensayo analiza la reciente ola de incidentes que afectan a los usuarios de Xbox y las implicaciones para un ecosistema digital cada vez más dominante.
Recuperación de cuentas y vulnerabilidades: un debate urgente
La experiencia reciente ha dejado claro que la transición hacia un mundo puramente digital no está exenta de riesgos. Varios usuarios han informado de pérdidas de acceso a bibliotecas de juegos tras incidentes de hacking, lo que ha puesto en el centro de la conversación la eficacia de las políticas de recuperación. En particular, la respuesta de Xbox a casos de usuarios que han visto sus cuentas eliminadas o dificultado su recuperación ha generado un debate público sobre la rapidez y la transparencia de las soluciones ofrecidas. El debate se ha intensificado cuando la comunicación oficial habla de “restaurar accesos” frente a mensajes que describen ciertas incidencias como irreversibles en la práctica, lo que genera sensación de inseguridad entre los compradores.
La crítica hacia la atención al cliente y la saturación de mensajes automatizados
Aun cuando la compañía ha señalado que sus mensajes directos están abiertos para atender problemas de recuperación, los usuarios cuestionan la calidad de la atención. Diversos testimonios señalan que las respuestas en DM tienden a estar ocupadas o ser poco útiles, lo que alimenta la percepción de que la experiencia de servicio al cliente no está a la altura de las expectativas de quienes han invertido en un ecosistema digital de Microsoft. Este aspecto resulta especialmente crítico en un entorno donde la confianza del usuario es determinante para la continuidad de las compras dentro de la plataforma.
La transición hacia la disc-to-digital y la confianza en el futuro sin discos
La discusión se enmarca en la posible evolución hacia una experiencia de juego cada vez más digital. Informes sobre funciones como la disc-to-digital, o “Positron”, sugieren que la compra de juegos podría convertirse en un proceso de digitalización permanente de cada título, eliminando la necesidad de soporte físico. Si bien estas innovaciones ofrecen conveniencia, también intensifican la necesidad de garantías robustas de seguridad y de mecanismos de recuperación efectivos para proteger a los usuarios ante pérdidas o bloqueos de cuentas.
Lecciones para el ecosistema de videojuegos
– Transparencia y rapidez en la recuperación de cuentas: las empresas deben priorizar procesos de verificación claros, tiempos de resolución definidos y una comunicación honesta cuando ocurren incidentes de seguridad.
– Calidad de soporte al cliente: la experiencia de usuario en atención debe ir más allá de mensajes automatizados y debe incluir respuestas personalizadas que orienten al usuario hacia la solución real de su problema.
– Confianza en un futuro digital: a medida que se reduce la dependencia del soporte físico, es crucial garantizar que la propiedad digital, la transparencia de compras y el acceso continuo a bibliotecas de juegos estén protegidos por políticas sólidas y verificables.
Conclusión
El camino hacia un futuro de videojuegos completamente digitales ofrece beneficios claros en términos de conveniencia y acceso instantáneo, pero trae consigo desafíos significativos en seguridad y confianza del usuario. La forma en que Xbox y otros actores manejen incidentes de seguridad, respuestas de atención al cliente y la implementación de funciones de disc-to-digital será determinante para la aceptación de esta transición por parte de la comunidad de jugadores. Sin una base de confianza sólida, la adopción de un ecosistema completamente digital podría verse dificultada por la preocupación de los usuarios sobre pérdidas de accesos y propiedad digital.
Filmora se ha establecido como una de las herramientas de edición de video más conocidas en la industria. La empresa también ha sabido incorporar la inteligencia artificial, añadiendo un conjunto de funciones avanzadas que han hecho que la plataforma mejore y se vuelva más capaz con el paso del tiempo.
En esta revisión, evaluamos Filmora con una prueba práctica de sus características principales para ver si cumplen con las expectativas. También exploramos su oferta adicional, la relación calidad-precio y la experiencia de uso, además de compararla con los mejores editores de video con IA para ayudar a determinar si es la opción adecuada para cada usuario.
Filmora: Planes y precios
Al igual que otras herramientas de edición de IA y generación de contenido, Filmora ofrece un plan gratuito de por vida que permite editar videos y acceder a una selección limitada de activos creativos como efectos, filtros, transiciones, música y efectos de sonido.
Sin embargo, a diferencia de Kapwing, Adobe Firefly o Fliki, el plan gratuito de Filmora no incluye créditos de IA. Esto significa que no se pueden generar videos o imágenes con IA de forma gratuita dentro de Filmora, lo cual resulta un poco decepcionante en un panorama tan competitivo.
Los planes de pago de Filmora comienzan en 4,17 USD al mes. El plan Básico es muy similar al plan gratuito, salvo que incluye 500 usos de su IA propietaria Mate y 1 GB de almacenamiento en la nube. Aparte de esto, el resto permanece parecido al plan gratuito.
También existe la opción de añadir el paquete de Creative Assets al plan Basic por 19,99 USD al mes. No obstante, se ofrece una prueba de 14 días del paquete Creative Assets.
Existe, además, la posibilidad de adquirir una licencia perpetua del plan Básico por 79,99 USD. Sin embargo, esta opción no incluye actualizaciones futuras y requerirá pagar una tarifa de actualización para acceder a versiones más recientes.
El plan Avanzado tiene un costo de 5 USD al mes e incluye 1.000 créditos de IA. Este es el primer plan que permite crear videos y clips con IA, y usar herramientas IA como Text to Object, Text to Speech, AI Music, AI Images, AI Copywriting, entre otras. También incluye 10 GB de almacenamiento en la nube y acceso limitado a Creative Assets.
Comparado con Veed, que cuesta 12 USD por usuario al mes, o Kapwing, que cuesta 16 USD por usuario al mes, el plan Avanzado de Filmora ofrece una de las opciones más asequibles para generación de contenido con IA. Al igual que el plan Básico, también se puede añadir el paquete Creative Assets por 19,99 USD al mes.
Sin embargo, el plan Premium, que cuesta 8,33 USD al mes, ya incluye el paquete Creative Assets y, en nuestra opinión, es una de las mejores relaciones calidad-precio. Recibe 2.000 créditos de IA por mes, junto con 100 GB de almacenamiento en la nube. El paquete Creative Assets incluye más de 12.000 efectos y filtros, más de 7.000 transiciones y acceso a 1,5 millones de medios de stock.
Además, todos los precios descritos se aplican a la versión de Windows; la versión para Mac es algo más cara. Por ejemplo, el plan Básico en Mac cuesta 5,83 USD al mes, con una licencia perpetua de 99,99 USD, mientras que el plan Avanzado cuesta 6,67 USD al mes y el plan Premium 10 USD al mes.
Aunque son algo más caros que la versión de Windows, siguen siendo asequibles en comparación con otras herramientas similares de edición de video y generación de IA.
Filmora: Características
La mayor fortaleza de Filmora es su constante incorporación de nuevas funciones. Con la versión 15, la plataforma ha ampliado su repertorio con características tanto de IA como de edición de video. Por ejemplo, se lanzó el AI Video Extender, que ayuda a ampliar el metraje hacia delante o hacia atrás mediante una indicación, útil cuando el material es corto y se necesita más footage para presentaciones o intros y outros suaves. Su uso es sencillo: basta con arrastrar el Smart Pen al tablero de edición y añadir una indicación de cómo debe continuar el video.
Además, Filmora ha introducido Prompt Video Editing, que permite añadir, reemplazar o eliminar objetos en tus videos mediante simples indicaciones de texto, en lugar de hacerlo manualmente desde el cuadro de edición.
Otra función destacada es Animated Charts, que permite importar archivos CSV o Excel para generar animaciones de gráficos que facilitan presentaciones dinámicas para equipos comerciales.
La plataforma también ha implementado algoritmos avanzados de rastreo de píxeles y compensación de movimiento para la estabilización de video integrada, lo que mejora la reparación de material con movimiento. Asimismo, existe una opción de Lens Correction para eliminar distorsiones ópticas causadas por lentes, como distorsión de barril o fisheye, distorsión de pincushion, viñeteo y distorsiones de perspectiva o keystone.
Esto resulta útil al editar metraje de gran angular o de cámaras de acción, donde la distorsión puede ser evidente. También se ha incorporado un seguimiento plano avanzado, que permite seguir una superficie plana a lo largo de un video en movimiento y añadir imágenes, videos, texto, logotipos o cualquier elemento a esa superficie plana, similar a insertar una imagen en un video.
Filmora Planar Tracking (crédito de imagen: Filmora)
Filmora también cuenta con una de las bibliotecas de activos creativos más extensas que hemos visto en aplicaciones similares. Aunque es un complemento de pago, el paquete Creative Assets desbloquea una amplia gama de efectos y medios premium, incluyendo medios de stock, más de 100.000 pistas de audio libres de regalías, plantillas de título diseñadas profesionalmente, una amplia variedad de transiciones básicas y profesionales, efectos y filtros estéticos y cinematográficos, stickers, más de 10.000 plantillas listas para usar y más de 500 efectos impulsados por IA.
Entre las demás características que aporta Filmora se destacan:
Texto a video impulsado por IA, audio a video y imagen a video.
Generador de storyboards con IA para crear storyboards listos para usar con personajes, escenas y estilos editables.
Una nueva herramienta de pluma para dibujar rutas vectoriales y formas directamente sobre el fotograma.
Paleta de color con IA para edición cinematográfica.
Animación de texto con efectos inmersivos y dinámicos.
Generador automático de subtítulos impulsado por IA, con más de 100 plantillas de subtítulos animadas.
Clonación de voz con IA en 16 idiomas.
Filmora: Interfaz y uso
El panel de control de Filmora puede resultar abrumador al principio, especialmente para usuarios nuevos. El área de edición se divide en tres paneles: uno para añadir ediciones y elementos como audio, títulos, transiciones y efectos; otro para revisar el video o imagen mientras se edita; y una barra de edición horizontal en la parte inferior para arrastrar y soltar elementos en el proyecto.
Interfaz y uso de Filmora (crédito de imagen: Future)
En la parte superior del panel se encuentran varias opciones como Media, Filters, Transitions, Effects y Templates. Al hacer clic en cualquiera de ellas se abren todas las opciones disponibles y se pueden arrastrar al bar horizontal en la parte inferior para su uso.
Panel derecho con opciones de ajustes de video (crédito de imagen: Future)
Al hacer clic en el área de previsualización del video se accede a una amplia gama de opciones en la barra lateral derecha, donde se pueden ajustar configuraciones como anchura, altura, rotación y volteo. Al desplazarse, aparecen diversas funciones de IA como seguimiento de movimiento, rastreo planar, desenfoque de movimiento y estabilización. Nos gustó especialmente que basta con activar los interruptores para activar las funciones y arrastrar elementos al video para aplicar las ediciones; no hay pasos complejos.
Además de video, también se ofrecen opciones avanzadas de edición como velocidad, animación, corrección de color y paletas de IA en el mismo panel derecho.
Panel de edición con opciones avanzadas (crédito de imagen: Future)
Para ser justos, la curva de aprendizaje puede ser algo pronunciada para los usuarios nuevos. Dicho eso, Filmora es una de las plataformas más gratificantes una vez superada la curva inicial gracias a la gran cantidad de opciones de edición disponibles.
Filmora: Cómo probamos
Como Filmora no permite generar contenido con IA en su plan gratuito, no fue posible evaluar las capacidades de IA de la plataforma. Sin embargo, sí sometimos a prueba las funciones de edición de forma exhaustiva.
Descargamos la aplicación en un PC con Windows 11, y tras la instalación importamos material de stock para editar. Añadimos un efecto RGB Stroke al metraje de un hombre patinando y Filmora identificó y siguió al sujeto con precisión, aplicando el efecto de forma adecuada. La adición del efecto se realizó mediante un simple arrastrar y soltar en la barra horizontal. También incorporamos una transición de disolución al inicio del video, que funcionó sin problemas.
Durante la prueba, manipular diferentes ajustes de video y audio se realizaron sin retrasos ni lag, incluso en videos complejos o de mayor tamaño.
Filmora: Alternativas
Filmora combina un conjunto amplio de funciones de edición, pero existen alternativas a considerar. Si buscas generación de video e imagen con IA de forma gratuita, podrías explorar herramientas como Kapwing o Fliki. Ambas permiten crear contenidos con IA sin coste inicial.
Kapwing ofrece opciones robustas para generar personajes de IA, desde personajes cotidianos hasta criaturas fantásticas. Fliki, por su parte, propone diversas opciones de generación previa al video, permitiendo personalizar formato, plantilla, avatar IA, voz en off y subtítulos antes de generar el video, lo que reduce la carga de edición posterior.
No obstante, el plan más alto de Kapwing puede resultar caro, llegando a 50 USD por usuario al mes, y Fliki puede alcanzar 44 USD al mes. Incluso el plan más avanzado de Filmora tiene un costo de aproximadamente 8,33 USD al mes, lo que lo convierte en una opción más asequible. Además, ambos competidores carecen de funciones avanzadas de edición como el rastreo planar y la estabilización de video.
Filmora: Veredicto final
Filmora es una de las herramientas más completas del mercado para generación de contenido con IA y edición de video. Aparte de funciones básicas como imagen a video, script a video y generación de audio, ofrece opciones avanzadas como rastreo planar, generadores de storyboard, estabilización de video, extensores de video y audio con IA, edición en doble monitor, gráficos animados y corrección de lente.
Asimismo, Filmora alberga una de las bibliotecas más extensas de activos de stock, que incluye música licenciada, efectos, transiciones, stickers y más de 10.000 plantillas.
Sin embargo, su interfaz no es de las más simples y requiere cierta curva de aprendizaje. También, su plan gratuito no permite crear contenido con IA, lo que puede ser un escollo para algunos usuarios. Si este es un factor decisivo, se podrían considerar alternativas como Adobe Firefly o Kapwing.
En resumen, hemos evaluado una variedad de creadores y editores de video, incluyendo las mejores opciones del sector que se mencionan en TechRadar, para proporcionar una visión clara de dónde encaja Filmora en el ecosistema de herramientas disponibles.