En las tiendas de apps para teléfonos móviles hay tanta variedad de opciones que no resulta raro que tengamos instalados duplicados. Duplicados en el sentido de contar con varias apps instaladas que, a la hora de la verdad, cumplen la misma función. Es el caso cuando instalamos varios navegadores, o simplemente cuando instalamos uno pero el teléfono sigue albergando el propietario de la marca que corresponda.
Solemos darnos cuenta de que tenemos varias apps para lo mismo cuando realizamos determinadas acciones como abrir un enlace desde WhatsApp y compañía, o solicitar editar una fotografía desde la app de cámara. O incluso cuando la app de mensajería de turno quiera hacer una foto y no sepa de qué app tirar. Ahí es donde el sistema nos pide qué app abrir para hacer lo que le pedimos, y esto puede configurarse por defecto o cambiarlo en caso de que nos hayamos equivocado o, simplemente, queramos cambiar. Vamos a trastear con las apps predeterminadas y explicar qué son y cómo configurarlas.
