Google fijó el 30 de septiembre, el día en que concluía el tercer trimestre del año, para realizar una nueva presentación de sus productos. En este caso, el Pixel 4a 5G y el Pixel 5 en el apartado de teléfonos móviles, y el nuevo Chromecast en el apartado de dispostivos conectados. Un nuevo dongle de la familia Chromecast de Google que, sin embargo, traza una línea de separación bastante clara con sus predecesores.
Hasta ahora, el Google Chromecast había sido un dispositivo pasivo. Se conectaba al televisor a través el puerto HDMI y dependía enteramente de qué le estuviésemos enviando desde un móvil, un tablet o un ordenador personal. El nuevo Chromecast incorpora Google TV, lo que lo convierte en, literalmente, un stick con Android TV (con una capa superpuesta al estilo de MIUI) con el que poder llevar su funcionalidad un paso más allá. Un largo paso más allá.