GNU Linux-libre 6.19: libertad y transparencia en el kernel


En un ecosistema cada vez más dependiente de firmware y blobs propietarios, GNU Linux-libre 6.19 propone una alternativa centrada en la libertad del código. Basado en la serie Linux 6.19, esta edición mantiene las mejoras técnicas del kernel original pero aplica un proceso de depuración para retirar cualquier rastro de binarios opacos. El resultado es una versión diseñada para quienes priorizan la transparencia y la auditabilidad, incluso si ello implica renunciar a ciertas funcionalidades o al soporte de hardware que depende de microcódigo o firmware no libre.\n\nBasado en Linux 6.19, pero sin componentes privativos\nEl núcleo GNU Linux-libre 6.19 se construye directamente sobre la versión estable del kernel principal, pero realiza un trabajo sistemático de limpieza de soportes de firmware y de otros elementos que requieren blobs propietarios. Esto afecta especialmente a controladores que, a pesar de ofrecer código fuente abierto, requieren microcódigo cerrado para funcionar correctamente, algo que el proyecto considera incompatible con sus estándares de libertad.\n\nEntre las áreas revisadas en esta edición destaca la eliminación o modificación de rutinas de carga de firmware en componentes de sonido SDCA y en diversos drivers gráficos y de red. De esta forma, se evita que el sistema intente descargar o cargar automáticamente archivos binarios no auditables, lo que refuerza la coherencia del sistema con las directrices de la Free Software Foundation Latinoamericana y otros grupos afines en Europa.\n\nAjustes en drivers de Intel, Qualcomm, NVIDIA y codecs de sonido\nUna parte importante del trabajo en GNU Linux-libre 6.19 se ha centrado en actualizar la limpieza de varios controladores afectados por nuevos nombres de blobs o cambios internos en el kernel base. En concreto, se han revisado los drivers de la GPU Intel Xe, el controlador Wi-Fi Intel iwlwifi, la solución gráfica NVIDIA Nova-Core, los componentes de Qualcomm Iris y Venus, así como la plataforma Q6V5.\n\nAdemás de los controladores gráficos y de red, el equipo del proyecto ha ajustado la depuración de múltiples codecs de sonido como TI tas2783 y otros chips de audio, junto con drivers de red como TI PRUeth, Marvell mwifiex y FourSemi fs210x. En todos estos casos, se han adaptado los filtros que identifican y desactivan la referencia a firmware no libre, teniendo en cuenta los nuevos identificadores y rutas de archivos introducidos en la rama 6.19 del kernel original.\n\nEl proyecto también ha dejado de aplicar limpieza a determinados componentes que ya han desaparecido en el árbol oficial de Linux, como el antiguo driver STM C8SECTPFE DVB, eliminado aguas arriba. Al no existir ya en el código base, no resulta necesario mantener reglas específicas de depuración para él, lo que simplifica ligeramente el mantenimiento.\n\nReorganización de la limpieza en DeviceTree\nOtro frente de trabajo relevante en GNU Linux-libre 6.19 es la gestión de los ficheros DeviceTree DTS, que describen la configuración de hardware en numerosos sistemas embebidos y placas ARM. En esta versión se han reagrupado y reordenado comandos destinados a limpiar referencias a blobs dentro de estos ficheros, con la intención de aportar algo de orden a una lista que no deja de crecer.\n\nCon cada ciclo de desarrollo del kernel van apareciendo nuevos archivos dts que incorporan nombres de blobs o rutas de firmware propietario. La versión 6.19-gnu amplía la cobertura de estas reglas de limpieza para abarcar los nuevos dispositivos, a la vez que intenta estructurar mejor la colección de scripts y patrones empleados, lo que facilita futuras revisiones y reduce la probabilidad de inconsistencias.\n\nPolítica estricta frente a firmware y módulos no libres\nGNU Linux-libre mantiene una postura muy firme respecto al software propietario dentro del kernel: se eliminan las funciones que permiten cargar microcódigo cerrado, se restringe el uso de módulos dependientes de blobs y se suprimen las referencias a componentes no auditables. Estas decisiones están en la línea de lo ya planteado en ediciones previas del kernel libre.\n\nEn la práctica, esto significa que el kernel 6.19-gnu puede carecer de funcionalidad para determinados dispositivos modernos, especialmente en el terreno de tarjetas Wi-Fi, GPUs recientes y hardware especializado que depende de firmware cargado en tiempo de arranque. A cambio, usuarios y organizaciones obtienen la garantía de que el núcleo en ejecución no incorporará código cuyo comportamiento no se pueda revisar ni modificar.\n\nDisponibilidad, descargas y distribución\nEl nuevo GNU Linux-libre 6.19 se puede descargar en formato de tarballs comprimidos desde la web del proyecto y desde FSFLA.org, que actúa como uno de los puntos de referencia para este desarrollo. Estas fuentes permiten compilar el kernel manualmente en prácticamente cualquier distribución, un enfoque que sigue siendo habitual entre administradores de sistemas y usuarios avanzados en Europa.\n\nPara quienes prefieren evitar la compilación manual, se mantienen disponibles paquetes binarios listos para usar en formato DEB y RPM. En el ecosistema Debian y derivados, los paquetes pueden obtenerse a través del proyecto Freesh, mientras que en las distribuciones de tipo Red Hat se ofrece un repositorio mantenido por RPM Freedom. Esta vía resulta especialmente práctica para quienes gestionan varios equipos o servidores y quieren desplegar el kernel libre de forma homogénea.\n\nConvivencia entre kernel libre y kernel estándar\nEn la mayoría de casos, el núcleo GNU Linux-libre puede instalarse junto al kernel estándar que incluye cada distribución, permitiendo elegir qué versión arrancar desde el gestor de arranque. Esta convivencia facilita probar el kernel depurado sin renunciar al soporte de hardware del núcleo oficial, algo que muchos usuarios en entornos europeos aprovechan como paso intermedio antes de adoptar un entorno completamente libre.\n\nConclusión\nEl esfuerzo en torno a GNU Linux-libre 6.19 refuerza la apuesta por un kernel alineado con los principios del software libre, a costa de asumir ciertas limitaciones de compatibilidad con hardware dependiente de firmware propietario. Con sus ajustes en drivers clave, la reorganización de la limpieza en DeviceTree y la amplia gama de paquetes disponibles para distintas distribuciones, esta versión se posiciona como una opción sólida para quienes priorizan la transparencia y el control del código por encima de la compatibilidad absoluta con todos los dispositivos del mercado.

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Linux 6.19: claves de rendimiento, compatibilidad y eficiencia en Europa


La llegada de Linux 6.19 marca un punto de inflexión silencioso en la evolución del kernel. No se trata de una versión pensada para llamar la atención con una única función estrella, sino de una actualización que ajusta muchas piezas internas a la vez para mejorar el rendimiento, la compatibilidad y la forma en que el sistema aprovecha tanto el hardware moderno como equipos que ya parecían haber quedado atrás.

Lejos de ser una simple revisión incremental, esta versión número 19 de la rama 6.x sirve también como preparación técnica para el salto a Linux 7.0, previsto para primavera de 2026. En Europa y en España, donde las distribuciones generalistas como Ubuntu, Debian o Linux Mint siguen siendo predominantes, su adopción tardará algo en llegar por vías oficiales, pero el impacto que tendrá en escritorios, servidores y dispositivos portátiles es relevante.

Gráficas AMD veteranas: del driver radeon a amdgpu con Vulkan completo

Uno de los cambios más llamativos de Linux 6.19 afecta a las GPU AMD basadas en arquitecturas GCN 1.0 y 1.1, como las Radeon HD 7000 o las R9 200. Estos modelos dejan de usar por defecto el antiguo controlador radeon y pasan a integrarse con el driver moderno amdgpu, un movimiento que abre la puerta a un soporte más actual, especialmente en el terreno del juego y la aceleración gráfica.

El salto al controlador amdgpu activa de forma nativa RADV, la implementación de Vulkan integrada en Mesa. Esto permite que estas gráficas, lanzadas hace más de una década, puedan aprovechar mejor capas como DXVK o Proton, algo muy relevante para quienes utilizan Steam o plataformas similares bajo Linux. En determinados escenarios con cargas OpenGL y Vulkan se han visto mejoras de rendimiento de hasta en torno a un 40 %, siempre dependiendo del juego, la configuración y el resto del hardware.

Aunque no todas las combinaciones de software y juegos se benefician por igual, la ganancia práctica es clara: se amplía el catálogo de títulos y aplicaciones que pueden ejecutarse con cierta soltura en equipos antiguos, alargando su vida útil sin necesidad de cambiar de tarjeta gráfica. Además, este cambio se apoya en un trabajo comunitario constante, en muchos casos impulsado por desarrolladores vinculados al ecosistema de juego en Linux, incluidas iniciativas financiadas por empresas como Valve.

HDR y canal de color: bases técnicas para una imagen más cuidada

Linux 6.19 también da un paso importante en la gestión del color al integrar la nueva API de canal de color DRM, conocida como canal de color. Esta interfaz permite que el tratamiento de HDR se apoye en el hardware específico de la GPU en lugar de depender solo de sombreadores, lo que reduce la carga gráfica y mejora la eficiencia energética, algo especialmente interesante en portátiles y dispositivos de juego portátiles que se usan en España y el resto de Europa como alternativa a consolas tradicionales.

En esta primera fase, el soporte de la API de color se ha incorporado a amdgpu, Intel y VKMS, sirviendo como base para que escritorios y compositores (como GNOME, KDE Plasma o Sway) puedan ir añadiendo compatibilidad con HDR de forma más ordenada. No es una función que el usuario vea de inmediato tras actualizar el kernel, pero sí un cimiento necesario para que en los próximos meses el soporte de monitores HDR en Linux deje de ser una rareza y se convierta en algo más habitual.

El esfuerzo por mejorar la experiencia visual no se limita al HDR. En el lado de Intel, Linux 6.19 incorpora de manera oficial el filtro de nitidez adaptativo CASF presente desde la generación Lunar Lake. Este sistema permite aplicar un afilado de imagen basado en hardware y dependiente del contenido, con la vista puesta de nuevo en el uso diario de escritorios y juegos, siempre que los compositores de cada entorno integren la función.

ext4 se pone al día: bloques más grandes y desfragmentación más eficaz

El sistema de archivos ext4, uno de los más usados en el mundo Linux, recibe una de las mejoras técnicas más relevantes de esta versión. A partir de Linux 6.19, ext4 puede trabajar con bloques de tamaño superior a la página del kernel, superando el clásico límite de 4 KB. Esto reduce el número de operaciones necesarias para manejar grandes volúmenes de datos y hace más eficiente el tratamiento de archivos muy pesados, algo que se nota en tareas como copias masivas, descompresión o gestión de grandes repositorios.

En pruebas de laboratorio, este nuevo enfoque puede llegar a ofrecer hasta un 50 % de mejora en velocidad de escritura con I/O en búfer. En un uso diario típico el salto será más moderado, pero representa una optimización valiosa para servidores, equipos de trabajo intensivo o sistemas de almacenamiento conectados en red, cada vez más habituales en pequeñas empresas europeas que apuestan por soluciones Linux.

Junto a los bloques de mayor tamaño, ext4 gana una desfragmentación en caliente más eficiente basada en folios, lo que reduce la fragmentación sin necesidad de detener el sistema o sacar particiones de servicio. También se mejora la gestión de la caché de permisos POSIX ACL, evitando comprobaciones innecesarias en directorios que no emplean estas listas de control de acceso, algo que reduce cargas puntuales sobre la CPU en entornos con grandes árboles de directorios.

El kernel introduce, además, caché por CPU para ciertas peticiones de disco, aliviando cuellos de botella cuando varios núcleos acceden al almacenamiento de forma simultánea. Esta combinación de cambios convierte a ext4 en una opción aún más sólida para quienes buscan un equilibrio entre rendimiento, estabilidad y facilidad de mantenimiento en entornos de escritorio y servidor.

Planificador de CPU: menos latencias y comportamiento más predecible

Un bloque importante de las novedades de Linux 6.19 se centra en el planificador de CPU, es decir, en la lógica interna que decide qué tarea se ejecuta en cada núcleo en cada momento. Esta versión introduce ajustes que permiten repartir mejor las cargas entre todos los núcleos disponibles, reduciendo picos de latencia y obteniendo una respuesta más estable tanto en sistemas de escritorio como en máquinas de propósito profesional.

Entre otras cosas, el ciclo de desarrollo de 6.19 ha incluido la reescritura del código de gestión SCHED MM CID, que se encarga de asignar identificadores de contexto de memoria. Este cambio provocó algunos problemas de rendimiento durante las fases previas, con regresiones detectadas en pruebas intensivas. Para la versión estable se han integrado varios parches de última hora orientados a corregir regresiones y bloquear situaciones de bloqueo duro, así como a reducir las operaciones sobre mapas de bits en escenarios con muchos cambios de modo.

Con estas correcciones, las cargas más exigentes —como compilaciones a gran escala, virtualización con muchas máquinas en paralelo o procesamiento de datos intensivo— deberían beneficiarse de un comportamiento más regular, con una mayor utilización de las rutas rápidas del planificador y menos sorpresas en forma de pausas inesperadas. Buena parte de estas mejoras son especialmente interesantes en servidores y estaciones de trabajo basadas en Linux, muy presentes en infraestructuras públicas y privadas de la Unión Europea.

Optimización específica para CPUs AMD y ajuste de memoria

Linux 6.19 presta una atención especial a arquitecturas de CPU AMD, tanto para equipos domésticos con Ryzen como para servidores con EPYC. El kernel incorpora ajustes pensados para sacar mayor partido a la caché y refinar la gestión de energía, con el objetivo de lograr un rendimiento más estable y una eficiencia superior, algo que se traduce en menor consumo eléctrico y temperaturas más contenidas, aspectos nada menores en centros de datos europeos donde la factura energética tiene un peso importante.

En el subsistema de memoria, esta versión afina el comportamiento del kernel en situaciones de alta presión de RAM. Cuando el sistema se acerca a sus límites, por ejemplo al ejecutar máquinas virtuales pesadas o modelos de IA locales, el nuevo código busca evitar caídas bruscas de rendimiento y gestionar mejor los intercambios con el área de swap. Esto se nota en una experiencia algo más suave incluso cuando el equipo va justo de recursos.

También se han incluido mejoras en la política de energía global, gracias a nuevos ajustes en la gestión de estados de bajo consumo y en las frecuencias dinámicas de los procesadores. La intención es reducir consumos innecesarios en reposo o baja carga, algo fundamental para portátiles y ultraportátiles, y optimizar el equilibrio entre rendimiento máximo y autonomía, una preocupación constante para usuarios que usan Linux en movilidad en España y otros países europeos.

Seguridad y plataformas Intel: LASS, CASF y nuevas generaciones

En el lado de Intel, Linux 6.19 integra varias piezas centradas en seguridad y experiencia gráfica. Una de las más destacadas es la incorporación de Intel Linear Address Space Separation, un mecanismo presente en procesadores Core Ultra recientes y en Xeon 6 que busca dificultar accesos maliciosos entre el espacio de direcciones de usuario y el del kernel. Este aislamiento adicional reduce la superficie de ataque para ciertas vulnerabilidades basadas en direcciones virtuales.

Además del ya mencionado filtro CASF para mejorar la nitidez de la imagen, se avanza en el soporte para nuevas familias de procesadores, con trabajo continuado para las plataformas Wildcat Lake y Nova Lake. En el caso de Nova Lake, Linux 6.19 incluye los primeros pasos de soporte para la nueva generación gráfica integrada Xe3P, aunque se espera que necesite uno o dos ciclos de kernel adicionales para estar completamente lista. Wildcat Lake, por su parte, se considera en un estado más avanzado dentro de esta versión.

Estos movimientos permiten que los fabricantes que comercializan portátiles en el mercado europeo puedan ofrecer equipos con las próximas generaciones de Intel listos para funcionar correctamente con Linux, sin depender tanto de parches específicos o kernels muy personalizados.

Portátiles, consolas y dispositivos de juego: Steam Deck, ROG Ally y más

Linux 6.19 incluye varias mejoras pensadas directamente para hardware portátil y consolas basadas en Linux, un segmento en auge gracias a dispositivos como la Steam Deck. Por un lado, se ha añadido monitorización directa de temperatura para la APU de la Steam Deck, lo que simplifica la lectura de datos térmicos desde el kernel sin depender de parches externos. Por otro, la ASUS ROG Ally se beneficia de un soporte más completo orientado a controlar energía, límites de TDP y perfiles de rendimiento, permitiendo un manejo más fino del equilibrio entre potencia y autonomía desde el propio sistema Linux.

Más allá de estos casos concretos, se ha incorporado el driver ASUS Armoury al kernel principal, que mejora el soporte para portátiles y equipos de juego de la marca, y el driver Uniwill, relevante para modelos vendidos por fabricantes europeos como TUXEDO Computers. Gracias a este último, funciones como control de teclado RGB, gestión de carga de batería o teclas especiales pasan a funcionar mejor con el kernel principal, sin necesidad de recurrir a módulos externos mantenidos por terceros.

Redes y carga intensiva: mejoras en la pila de red

La pila de red de Linux, clave para servidores, routers y dispositivos embebidos repartidos por toda Europa, también se actualiza en la versión 6.19. En escenarios de transferencias muy pesadas, se han registrado mejoras significativas, con referencias a posibles incrementos de hasta cuatro veces en algunos tipos de carga intensiva. Estos avances se acompañan de otros ajustes en redes cableadas e inalámbricas que buscan reducir latencias, mejorar el aprovechamiento de la CPU y optimizar el rendimiento en conexiones de alta velocidad.

Para proveedores de servicios, administradores de sistemas y empresas que dependen de grandes volúmenes de tráfico, estas optimizaciones pueden traducirse en un uso más eficiente del hardware disponible y en una respuesta más estable bajo picos de carga, algo especialmente relevante en infraestructuras críticas o centros de datos repartidos por distintos países de la UE.

Limpieza interna y retirada de componentes obsoletos

Un aspecto menos visible, pero clave de cara al futuro, es la limpieza de código y eliminación de componentes obsoletos dentro del kernel. Linux 6.19 retira partes del núcleo que ya no tienen un uso práctico o cuya presencia se justificaba solo por compatibilidad con hardware muy antiguo, ya prácticamente desaparecido del mercado europeo.

Reducir este lastre permite contar con un kernel más sencillo de mantener, con menos puntos potenciales de fallo y menor superficie de ataque desde el punto de vista de la seguridad. Al mismo tiempo, se facilita que los desarrolladores centren esfuerzos en hardware y funciones actuales sin arrastrar capas históricas de compatibilidad que complican la evolución del proyecto.

Disponibilidad: cómo y cuándo llegará Linux 6.19 a las distros

Linux 6.19 ya ha alcanzado la fase estable, pero eso no significa que todas las distribuciones lo ofrezcan de inmediato. En distros Rolling Release como Arch Linux, basta con ejecutar la actualización habitual del sistema mediante el comando sudo pacman -Syu para descargar e instalar el nuevo kernel en cuanto los paquetes lleguen a sus repositorios.

En entornos basados en Debian, incluidas variantes orientadas al escritorio muy presentes en España como Ubuntu o Linux Mint, la situación es distinta. Los administradores de cada distribución suelen tardar varias semanas o meses en integrar un kernel nuevo, probarlo, corregir posibles conflictos y publicarlo como actualización oficial. Mientras tanto, los usuarios avanzados que necesiten de forma urgente alguna de las novedades de Linux 6.19 pueden recurrir a herramientas como Mainline en Ubuntu para instalar el núcleo más reciente con unos pocos clics, o compilarlo por su cuenta si saben cómo manejar posibles regresiones.

En Debian, por ejemplo en la rama testing, el proceso será similar: actualizar repositorios y paquetes con sudo apt update && sudo apt upgrade cuando la nueva versión se encuentre disponible. En todo caso, en equipos de producción o críticos es recomendable esperar a que la propia distribución marque Linux 6.19 como opción estable antes de dar el salto.

Tomando todo el conjunto, Linux 6.19 se presenta como una actualización densa y acumulativa, que refuerza compatibilidad con hardware antiguo y nuevo, pule el rendimiento del sistema de archivos, ajusta el comportamiento del planificador y sienta bases para HDR, seguridad y portátiles más eficientes. No es una versión pensada para grandes eslóganes, pero quienes actualicen —especialmente en entornos europeos donde Linux está muy presente en servidores, educación y administración— irán notando con el tiempo un sistema más maduro, estable y preparado para la siguiente gran etapa del kernel.

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Lilidog Linux: una distribución Debian ligera y altamente personalizable para el día a día


Lilidog Linux es una distribución GNU/Linux basada en Debian pensada para ofrecer un entorno ligero, rápido y muy personalizable. Su núcleo es Openbox como gestor de ventanas, y la distribución se apoya en una base estable de Debian para garantizar compatibilidad y longevidad. La idea central es simple: un sistema limpio, sin excesos, y con herramientas que facilitan la configuración y el uso diario, especialmente en equipos modestos o cuando se quiere exprimir al máximo el rendimiento sin sacrificar capacidad de personalización.

Qué es Lilidog Linux y en qué se basa

En esencia, Lilidog es una distribución basada en Debian que utiliza Openbox como entorno principal. Su filosofía se resume en ofrecer un sistema ligero que consume pocos recursos sin perder las ventajas de Debian, añadiendo utilidades propias que facilitan la configuración y la vida diaria. La distribución parte de Debian con los repositorios contrib y non free habilitados por defecto, lo que simplifica la instalación de controladores y software adicional. Aunque se apoya en la rama estable para garantizar estabilidad, también existen imágenes basadas en pruebas para quienes les gusta experimentar. Un rasgo característico es la política no recomends durante la instalación, lo que deja el sistema limpio de paquetes no imprescindibles y permite al usuario decidir qué añadir después.

Versiones y sabores de Lilidog Linux

Para cubrir distintas tipos de usuarios y hardware, Lilidog se distribuye en varias ediciones mantenidas sobre la misma base. Las imágenes se pueden descargar desde SourceForge y suelen presentarse en formatos orientados a diferentes necesidades. Entre las variantes disponibles se encuentran Lilidog AMD64, que es la edición completa para 64 bits y pensada para uso diario; Lilidog Minimal AMD64, orientada a aquellos que prefieren empezar con una base mínima y construir su sistema a medida; Lilidog i386, para hardware antiguo de 32 bits; y Beardog, una edición ultra minimal que se acerca a una experiencia desnuda para quienes quieren armar su sistema pieza a pieza. También existen imágenes basadas en Bookworm y Sid para quien disfruta de software más reciente y está cómodo con posibles incidencias.

Descarga y arranque desde USB

Las imágenes de Lilidog se alojan en SourceForge y se pueden descargar para crear una memoria USB de arranque. Una opción sencilla es usar una herramienta de creación de USB como live-usb-maker, disponible como AppImage. Durante el proceso de instalación o prueba, se recomienda arrancar primero en modo Live para verificar que el hardware funciona correctamente y que el entorno es de tu agrado antes de instalar en disco.

Instalación y modo Live

El instalador de Lilidog está basado en Debian y ofrece tanto interfaz gráfica como modo texto, lo que proporciona robustez y familiaridad para cualquiera que haya instalado Debian antes. En la sesión Live puedes explorar el escritorio basado en Openbox, probar programas y decidir si quieres instalar la distribución en disco. Las credenciales por defecto para la sesión Live son un usuario llamado user y una contraseña de administrador live; estas credenciales permiten usar el sistema temporal y desbloquear la sesión durante la prueba. Tras la instalación, podrás crear tus propias credenciales y gestionar usuarios como habitualmente.

Entorno de escritorio y herramientas básicas

El corazón visual de Lilidog es Openbox, un gestor de ventanas ligero que proporciona las bases del escritorio y se complementa con utilidades para completar la experiencia. El panel por defecto es tint2, con la posibilidad de cambiar a FbPanel si se prefiere. El menú principal lo gestiona jgmenu, una utilidad muy configurable que permite organizar de forma sencilla las aplicaciones y accesos. Además, Lilidog incluye un conjunto de herramientas para personalizar y adaptar el escritorio sin necesidad de instalar múltiples paquetes adicionales.

Temas, fondos, iconos y personalización visual

Lilidog ofrece una fuerte orientación a la personalización visual sin sobrecargar el sistema. Los fondos se gestionan con Feh y el usuario puede cambiar el fondo desde el propio menú o mediante acciones en el gestor de archivos. El conjunto de iconos predeterminado es Breeze, con opciones para instalar Papirus y GNOME en distintas variantes. Existen también scripts para ampliar las variantes de Papirus y adaptar el aspecto general a gustos personales. Los temas de ventana, GTK y el terminal están coordinados mediante una colección de temas propios de Lilidog, con tipografías por defecto que buscan legibilidad y coherencia visual.

Cambiador rápido de temas y personalización avanzada

Una característica destacada es el Quick Theme Changer, una herramienta que aplica de forma rápida un conjunto completo de cambios de tema para GTK, Openbox, Geany, LightDM y otros elementos de la apariencia. Si quieres ir un paso más allá, los archivos de temas se guardan en la carpeta ~/.config/lilidog-themes, lo que permite inspeccionar, modificar o crear temas propios y ampliar las opciones disponibles del cambiador.

Toggles y extras

Lilidog incluye secciones de Toggles y Install Extras para facilitar ajustes rápidos y la instalación de aplicaciones comunes. En Toggles puedes activar o desactivar funciones como el inicio de sesión automático, notificaciones o cambios de comportamiento del sistema. En Install Extras se agrupan accesos directos para instalar software adicional como kernels alternativos, herramientas de virtualización, plataformas de juego y utilidades de grabación de imágenes, entre otros. Todo ello se gestiona desde los repositorios de Debian y repositorios adicionales que Lilidog habilita.

Gestión del arranque y GRUB

Para quienes usan arranque dual, Lilidog facilita la detección de otros sistemas operativos editando el archivo grub y descomentando una línea para permitir que el prober de OS vuelva a buscar instalaciones existentes. Tras guardar los cambios, se debe ejecutar update-grub para actualizar el menú de arranque. Lilidog también ofrece una utilidad para cambiar el fondo del menú de GRUB y dispone de fondos preconfigurados para personalizar la pantalla de inicio.

Conky, hotcorners y utilidades de escritorio

En el escritorio figuran herramientas como Conky Chooser, que permite activar diferentes configuraciones de Conky para mostrar información del sistema o atajos. También hay hotcorners, que asignan acciones a las esquinas de la pantalla para facilitar el acceso a archivos, el gestor de ventanas o el terminal. Estas configuraciones suelen estar disponibles para ser editadas en archivos de configuración dentro del directorio del usuario.

Terminales, dmenu y barras de iconos

Para la terminal se mantiene por defecto XFCE4 Terminal, con URXVT como alternativa ligera y personalizable. Se puede cambiar el emulador por defecto desde el menú o mediante un comando en el terminal. Lilidog también trae un dmenu con dos variantes, una completa y otra filtrada, para facilitar el inicio de aplicaciones. Además, existen barras de iconos tipo dock como Wbar para un acceso visual rápido a las apps favoritas.

Gestor de archivos, clic derecho y utilidades incluidas

Thunar es el gestor de archivos central en Lilidog y viene con acciones de clic derecho preconfiguradas para ahorrar tiempo en tareas habituales. Entre estas acciones se incluyen abrir carpetas como administrador, rotar y redimensionar imágenes, y otras utilidades útiles para la gestión diaria. Dunst gestiona notificaciones de forma ligera y xfce4-power-manager ofrece control sencillo de energía. Todo ello complementa un entorno minimalista pero funcional.

Compositor, brillo y RSS

Para efectos suaves y transparencia se utiliza Picom, con un archivo de configuración accesible desde el menú. Gammy facilita el ajuste de brillo y temperatura de color de la pantalla, pudiendo definir curvas de luminosidad para distintas horas del día. Newsboat, un lector de RSS en la terminal, viene preconfigurado para que puedas seguir noticias y blogs sin abandonar el escritorio ligero.

Scripts y herramientas específicas

Lilidog incluye scripts para facilitar tareas repetitivas, como Swapid para gestionar cambios de partición y boot entre diferentes sistemas. También ofrece atajos para añadir de forma rápida repositorios útiles, como Bullseye backports y Debian Fast Track. En cuanto al bloqueo y salvapantallas, se contemplan opciones con Xscreensaver y otros programas configurables desde el menú para adaptarse a diversos hábitos de uso.

Ajustes rápidos y conectividad

La configuración general se gestiona desde Settings Manager, con opciones para temas GTK y Openbox Conf. También se proporcionan indicaciones para adaptar la distribución a distintos idiomas y teclados. En utilidades se incluye la configuración de impresoras, y para monitorizar la red es posible consultar el nombre de la interfaz en un terminal y adaptar las configuraciones a la red real de cada equipo.

Construir tu propia ISO

Para usuarios avanzados, Lilidog permite clonar y construir imágenes propias mediante las herramientas de live build de Debian. El proceso implica obtener el repositorio del proyecto, entrar en la carpeta de Lilidog y ejecutar lb build. Si surge algún fallo, se recomienda limpiar artefactos con lb clean y volver a intentarlo. Al finalizar, la ISO personalizada puede grabarse en DVD o USB con la misma herramienta de creación de USB mencionada al principio. Esta opción favorece el trabajo de quien quiere mantener una plantilla viva para generar nuevas imágenes.

Conclusiones

Lilidog Linux ofrece una base Debian estable y un escritorio ligero pero con un conjunto amplio de utilidades para personalizar yOptimizar el flujo de trabajo. Sus ediciones cubren desde usuarios que buscan una experiencia completa y lista para usar hasta aquellos que desean construir un sistema a medida desde cero. Con Openbox, tint2 y jgmenu como columna vertebral, y con herramientas potentes como Quick Theme Changer y ld hotcorners, Lilidog invita a tomar el control del entorno de escritorio sin perder la elegancia de un sistema bien afinado. Es una opción atractiva tanto para equipos modernos como para hardware veterano que requieren un sistema rápido, configurable y estable.

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La tecla Supr no funciona en Wayland y Chromium: guía práctica para usuarios de Linux


En los últimos meses he observado un fallo realmente molesto: la tecla Supr del bloque numérico dejó de funcionar en mi navegador, y en particular en Vivaldi. Era la tecla que solía usar para borrar rápidamente, por lo que tuve que acostumbrarme a usar la tecla situada arriba, junto a Insert. Con el tiempo comprobé que el problema no era exclusivo de Vivaldi y también ocurría en otros navegadores basados en Chromium, como Brave.

Más adelante he descubierto el detalle real: en algunas configuraciones, la tecla Supr del teclado numérico dejará de funcionar si se usa Wayland, y el fallo se experimenta en cualquier software basado en Chromium. Por ejemplo, en Visual Studio Code y en aplicaciones hechas con Electron. Sabiendo que el problema surge cuando se combinan Chromium y Wayland ya podemos adelantar algunas soluciones.

¿Supr no te funciona en Wayland y Chromium?

Lo primero que debemos hacer para confirmar el fallo es abrir un programa con el problema en una ventana X11. Por ejemplo, para Vivaldi en X11 abriríamos un terminal y escribiríamos:

vivaldi –ozone-platform=x11

Con esto, si la tecla funciona, habremos detectado y aislado el problema. La solución permanente pasa por esperar a que los desarrolladores solucionen el fallo.

En KDE, una solución temporal puede ser abrir la aplicación del menú, buscar la app problemática y en el apartado “Argumentos de la línea de órdenes” añadir –ozone-platform=x11. Es posible que, tras actualizaciones, estos argumentos desaparezcan y haya que volver a agregarlos.

Otra opción es crear un archivo .desktop en ~/.local/share/applications, pero esto ya es un paso más técnico.

¿Qué se pierde?

Cuando una aplicación X11 se ejecuta en Wayland (a través de XWayland) suele funcionar casi igual, pero hay diferencias porque Wayland gestiona por sí mismo aspectos como el teclado, el foco o el escalado y luego los traduce a X11. En ese paso pueden aparecer fallos menores: algunas teclas especiales pueden no llegar igual, el portapapeles o el foco pueden comportarse distinto, y el escalado o la captura de pantalla pueden dar problemas.

Mi recomendación es evaluar si merece la pena en cada caso concreto. Personalmente no noto una diferencia significativa y, por eso, añadí los argumentos a Vivaldi y a Visual Studio Code para poder usar una tecla que pulso por inercia.

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PeaZip 10.9: mejoras de usabilidad, rendimiento y compatibilidad


PeaZip 10.9 ya está disponible y llega como una actualización importante de este gestor y compresor de archivos de código abierto, utilizado en GNU/Linux, BSD, macOS, ReactOS y Windows. El proyecto, mantenido por Giorgio Tani, continúa centrado en pulir la experiencia diaria de gestión de ficheros y archivos comprimidos en equipos de escritorio.

Novedades principales

Una de las mejoras más visibles es la renovación de los menús contextuales para las acciones de abrir con y renombrar, que ahora permiten elegir rápidamente la aplicación adecuada o ajustar el nombre sin navegar por múltiples diálogos. Además, se incorporan nuevos atajos de teclado para los visores de texto y hexadecimal, facilitando tareas como cambiar de modo de visualización o ajustar el zoom sin depender del ratón. Estas mejoras buscan acelerar flujos de trabajo de usuarios avanzados y administradores que trabajan con grandes volúmenes de datos.

Mejoras en el visor de imágenes

El visor de imágenes integrado recibe ajustes en la gestión de barras de desplazamiento: estas aparecen solo cuando son necesarias, evitando redimensionados forzados o recortes y mejorando la experiencia en pantallas reducidas o configuraciones multimonitor.

Visor de texto y visor hexadecimal

El visor de texto se refuerza con la capacidad de detectar cabeceras BOM, lo que facilita la interpretación de diferentes codificaciones y reduce problemas de caracteres extraños. Se añaden atajos para activar o desactivar el ajuste de línea, ajustar la búsqueda entre mayúsculas y minúsculas, conmutar estilos de fuente y controlar el zoom. Estas preferencias pueden guardarse de forma persistente en la interfaz para no tener que reconfigurarlas en cada apertura.

El visor hexadecimal se actualiza con soporte para fuentes monoespaciadas, lo que mejora la lectura de datos binarios y la comparación visual de bytes, especialmente en tareas técnicas de análisis y revisión de ficheros.

Rendimiento en archivos grandes y formato RAR

PeaZip 10.9 mejora la detección automática del binario RAR en sistemas que no son Windows, lo que facilita una experiencia más fluida cuando se dispone de herramientas compatibles. También se optimiza la navegación por archivos comprimidos que contienen muchos elementos, reduciendo tiempos de lista y haciendo más eficiente la exploración de copias de seguridad o repositorios de software.

Gestión de archivos temporales y operaciones rápidas

Se introduce un sistema de eliminación asíncrona de ficheros temporales generados durante las previsualizaciones, lo que mantiene la interfaz ágil incluso cuando estos procesos se gestionan en segundo plano. Además, ahora es posible eliminar el archivo comprimido actual directamente desde el menú desplegable junto al botón eliminar del archivo, simplificando la limpieza de elementos innecesarios tras extraer su contenido.

Botón central del ratón y personalización

Una novedad interesante es la posibilidad de personalizar el comportamiento del botón central del ratón. Entre las opciones se incluyen subir un nivel en la ruta, retroceder en la navegación, renombrar elementos, abrir en una nueva pestaña o abrir en una ventana independiente. Esta configuración aporta mayor flexibilidad y permite adaptar el flujo de trabajo a cada entorno de trabajo.

Robustez en el cierre y el arranque

Los desarrolladores han reforzado la secuencia de cierre para garantizar que la configuración se guarde correctamente, incluso si la eliminación de ficheros temporales es lenta. Asimismo, la secuencia de arranque se ha reordenado para una experiencia más estable y predecible, con la barra de progreso visible desde el inicio para evitar confusiones.

Integración en escritorios Linux y temas de empaquetado

En el ecosistema GNU/Linux, PeaZip 10.9 mejora la integración con FreeDesktop, facilitando la asociación de tipos de archivo y la presencia en menús de entornos como GNOME, KDE Plasma y Xfce. También se actualizó la documentación para sistemas de empaquetado como Flatpak, con el objetivo de un comportamiento más predecible dentro de contenedores. Además, se han retocado varios iconos para mejorar la legibilidad en pantallas de alta resolución y adaptar la apariencia a temas modernos.

Núcleo y disponibilidad

Bajo el capó, PeaZip 10.9 incorpora Pea 1.29 como backend por defecto, lo que mantiene la compatibilidad con formatos actuales y mejora la estabilidad general. La nueva versión se puede descargar desde la página oficial en forma de binarios para GNU/Linux, BSD, macOS y Windows. En Linux, se ofrecen variantes con interfaces GTK2, GTK3 y Qt 6, para una mejor integración con diferentes escritorios y preferencias regionales.

Conclusión

PeaZip 10.9 se posiciona como una actualización centrada en pulir detalles que marcan la diferencia en el día a día: un visor de texto e imágenes más cómodo, una navegación más ágil en archivos comprimidos grandes y una mejor integración en escritorios modernos. Sin cambios radicales, refuerza la sensación de una herramienta madura y estable para gestionar archivos y operaciones de compresión en entornos de trabajo variados.

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AppManager: gestión visual de AppImages en Linux con GTK, Libadwaita y flujo tipo macOS


En el universo de Linux, los AppImages ofrecen una atractiva promesa de portabilidad. Sin embargo, gestionarlos de forma manual puede convertirse en un proceso repetitivo y propenso a errores: mover archivos, hacerlos ejecutables, crear accesos directos, mantener iconos y, a veces, lidiar con actualizaciones. AppManager llega para cambiar eso: una herramienta de escritorio pensada para simplificar la vida del usuario, con una interfaz cuidada basada en GTK y Libadwaita, y un flujo de trabajo que recuerda a la experiencia de macOS. A continuación encontrará una visión clara de qué es esta utilidad, cómo funciona y por qué podría encajar en su flujo de trabajo con Linux.

¿Qué es AppManager y para qué sirve?
AppManager es una aplicación de escritorio desarrollada con GTK y Libadwaita, escrita en Vala, cuyo objetivo es gestionar AppImages de forma sencilla y visual. En lugar de manipular archivos sueltos y configurar entradas de escritorio manualmente, AppManager automatiza el proceso con un par de clics y un flujo de arrastrar y soltar que resulta intuitivo incluso para usuarios que se mueven con soltura entre diferentes entornos de escritorio.

La función principal de AppManager es actuar como un gestor centralizado de AppImages en el escritorio Linux: permite instalar, desinstalar, integrar con el menú de aplicaciones y mantener las aplicaciones al día mediante un sistema de actualizaciones en segundo plano. De este modo, los AppImages se comportan como si provinieran de un repositorio tradicional, sin perder la portabilidad y el aislamiento que caracteriza este formato.

Interfaz estilo macOS con arrastrar y soltar
Uno de los rasgos más llamativos de AppManager es su ventana de instalación al estilo macOS. Al hacer doble clic sobre un archivo .AppImage, en lugar de ejecutarse de forma directa o abrirse un cuadro de diálogo genérico, se despliega una ventana específica de AppManager. En esa ventana puede recurrirse al clásico flujo de arrastrar y soltar para instalar la aplicación: basta con arrastrar el AppImage al área designada y la herramienta se encarga de moverlo a la ubicación adecuada, marcarlo como ejecutable y registrar las entradas de escritorio necesarias.

Este enfoque ofrece una experiencia más limpia y coherente: instalar una AppImage se siente como un proceso bien definido, no como una maniobra dispersa entre carpetas y permisos. En conjunto con la estética basada en GTK y Libadwaita, la interfaz transmite una sensación moderna y pulida, con una integración visual que acompaña al usuario sin llamar la atención innecesariamente.

Soporte para AppImage SquashFS y DwarFS
La compatibilidad es otro de los grandes puntos a favor de AppManager. La herramienta admite tanto AppImages basadas en SquashFS como en DwarFS, dos tecnologías de empaquetado que difieren en rendimiento, tamaño y comportamiento. Esta versatilidad implica que prácticamente cualquier AppImage de la que se tenga noticia podrá gestionarse desde AppManager sin necesidad de ajustes manuales.

La capacidad de trabajar con ambos formatos es especialmente valiosa en un ecosistema tan variado como el de AppImage. Al abstraer estas diferencias detrás de una interfaz unificada, AppManager evita que el usuario tenga que preocuparse por el formato de empaquetado de cada aplicación: funciona, basta con usarla.

Instalación con un par de clics
En el flujo más habitual de uso, basta con hacer doble clic sobre un archivo .AppImage para que aparezca la ventana de instalación de AppManager. Desde ahí, se muestra una interfaz preparada para que arrastre ese archivo (o varios) al área de instalación. No hay comandos complicados ni rutas difíciles de recordar: la acción de instalación se realiza de forma clara y directa, con un mínimo de pasos.

Tras completar la instalación, AppManager se encarga de mover la AppImage a una ubicación estable, preparar las entradas de escritorio y gestionar los iconos. Este diseño evita que las aplicaciones se dispersen por la carpeta de Descargas u otros lugares improvisados, y facilita la desinstalación cuando ya no se necesiten, sin dejar restos en el sistema.

Integración en el escritorio: entradas y iconos
Una vez instalada, AppManager se ocupa de crear las entradas de escritorio necesarias para que la aplicación aparezca en el menú de aplicaciones. También se encarga de copiar y registrar los iconos correspondientes, de modo que la app tenga su icono propio en el lanzador, el dock o el panel, según el entorno utilizado.

Con ello, la experiencia se aproxima a la de usar una aplicación instalada desde el repositorio de su distribución: la integración es completa y no requiere que el usuario sepa distinguir entre AppImages gestionadas o no. El objetivo es que el usuario pueda centrarse en las herramientas que utiliza, sin preocuparse por la ingeniería subyacente de cada formato.

Actualizaciones automáticas en segundo plano
Otro pilar de AppManager es su sistema de auto-actualización en segundo plano. En lugar de depender de que el usuario busque nuevas versiones y reemplace manualmente el AppImage, la herramienta puede detectar actualizaciones compatibles y realizar, de forma discreta, el proceso de sustitución.

Este enfoque reduce la fricción y mantiene las aplicaciones al día sin interrumpir el uso del sistema. Es especialmente valioso en un ecosistema donde las versiones pueden variar significativamente entre desarrolladores y distribuciones, ya que garantiza una experiencia más estable y coherente para el usuario final.

Uso eficiente del ancho de banda con zsync
Para optimizar aún más la experiencia de actualización, AppManager emplea actualizaciones delta mediante zsync. En lugar de descargar el AppImage completo en cada nueva versión, se descargan sólo las partes que han cambiado. El resultado es un ahorro notable de ancho de banda y tiempo, especialmente para archivos grandes o conexiones no óptimas.

Además, este enfoque reduce la carga en los servidores que alojan las AppImages y contribuye a una distribución más sostenible del software, sin sacrificar rapidez ni precisión en las actualizaciones.

Desinstalación sencilla y sin restos
La gestión del ciclo de vida de cada AppImage se extiende a la desinstalación. AppManager ofrece una desinstalación limpia que elimina el archivo principal, las entradas de escritorio y los iconos creados durante la instalación. Este control centralizado evita que queden archivos huérfanos dispersos por el sistema, dejando un entorno más ordenado y confiable.

Tecnologías usadas: GTK, Libadwaita y Vala
La combinación de GTK y Libadwaita dota a AppManager de una integración visual sólida con los escritorios modernos basados en GNOME. Vala, por su parte, es la elección natural para quienes buscan una base de código que ofrezca rendimiento nativo y una sintaxis expresiva, cerrando un círculo entre rendimiento, diseño y experiencia de usuario.

Distribución como AppImage
Curiosamente, AppManager también se distribuye como AppImage. Este enfoque facilita su uso en diversas distribuciones sin necesidad de paquetes específicos para cada una. Puede descargar el ejecutable AppImage desde su repositorio oficial y ejecutarlo directamente, con la curiosa ventaja de que el gestor de AppImages gestiona, a su vez, su propio formato de distribución.

El repositorio de referencia para obtener la versión más reciente está en GitHub, donde el desarrollador publica las versiones estables en formato AppImage y brinda la documentación necesaria para su uso. Esta coherencia entre formato de distribución y formato de gestión refuerza la promesa de un flujo de trabajo sencillo y uniforme.

Privacidad y política de datos del desarrollador
El autor de AppManager es Mitchell Vermaning. En el ámbito de la distribución de software, conviene revisar la política de privacidad y gestión de datos publicada por el desarrollador para entender qué información se recoge y con qué fines. Dado que AppManager se distribuye principalmente a través de GitHub, los usuarios cuentan con el control y la visibilidad sobre las actualizaciones y las prácticas de manejo de datos descritas por el autor. Se recomienda consultar la política oficial disponible en el repositorio del proyecto para obtener un cuadro claro y actualizado.

Ventajas frente a gestionar AppImages a mano
Gestionar AppImages de forma manual implica descargar el Archivo, hacerlo ejecutable, ubicarlo en una ruta estable y, si se desea, crear las entradas de escritorio e iconos. Es un proceso repetitivo y propenso a errores cuando se gestionan varias aplicaciones. AppManager ofrece un flujo unificado para instalación, integración y actualización, con un enfoque visual y coherente que elimina el desapego entre la AppImage y su presencia en el escritorio.

El soporte de actualizaciones automáticas con zsync y el control de la desinstalación permiten que las AppImages se comporten casi como paquetes gestionados por software tradicional, sin perder la independencia de cada archivo. Este equilibrio resulta especialmente atractivo para usuarios que prefieren no depender exclusivamente de los repositorios de su distribución o que buscan probar versiones más recientes sin complicaciones técnicas.

¿Para quién es especialmente interesante AppManager?
AppManager resulta especialmente útil para usuarios que trabajan con AppImages de forma habitual en entornos basados en GTK y valoran tener una experiencia organizada y visual. Si con frecuencia descarga y prueba nuevas AppImages, o si prefiere evitar la gestión manual de archivos y entradas de escritorio, esta herramienta ahorra tiempo y reduce pequeñas complicaciones del día a día.

Además, es una solución atractiva para quienes buscan una experiencia visual cuidada, similar a macOS, dentro del mundo Linux, gracias al flujo de arrastrar y soltar para instalar y a la integración automática en el menú de aplicaciones. El sistema de actualizaciones automáticas con soporte para zsync es un punto a favor adicional, permitiendo mantener varias herramientas al día con un mínimo consumo de tiempo y ancho de banda.

Conclusión
AppManager propone una visión coherente y moderna de la gestión de AppImages, uniendo rendimiento nativo, una interfaz atractiva y una experiencia de usuario fluida dentro del ecosistema GTK/Libadwaita. Al integrar instalación por arrastrar y soltar, actualización automática en segundo plano y una desinstalación limpia, la herramienta transforma las AppImages de simples archivos sueltos en componentes bien gestionados de su escritorio Linux.

Si está interesado en probar esta propuesta, puede descargar el AppImage desde el repositorio oficial en GitHub y evaluar cómo se ajusta a su flujo de trabajo. En un entorno donde la diversidad de formatos de empaquetado puede complicar la vida del usuario, AppManager ofrece una solución centrada en la experiencia, sin perder de vista la portabilidad y la simplicidad que definen a las AppImages.

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KWrite vs Kate: dos hermanos de KDE con una base común


En entornos KDE y en distribuciones que usan Plasma, tarde o temprano te encontrarás con KWrite y Kate en el menú de aplicaciones. A primera vista parecen dos editores muy parecidos, y es natural preguntarse por qué están los dos si podrían ser uno solo. La realidad es más interesante: son dos productos hermanos que comparten motor, pero están pensados para usos distintos. Esta edición ofrece una visión clara de sus diferencias, sus similitudes y cuándo conviene elegir uno u otro.

Origen y relación entre KWrite y Kate

KWrite nació hace años como un editor de texto de ventana única, el típico bloc de notas “vitaminado” que venía integrado con KDE. Con el tiempo, Kate surgió como una variante multiventana (MDI) orientada a la edición de código, con pestañas, paneles y funciones enfocadas a la programación. Kate se convirtió, en esencia, en la versión más potente y multi-documento frente a KWrite.

Durante mucho tiempo ambos proyectos evolucionaron de forma relativamente independiente: KWrite se mantenía ligero, con mejoras puntuales, mientras Kate añadía características avanzadas como gestión de sesiones, plugins, terminal integrada y soporte para proyectos. El núcleo compartido de edición, sin embargo, siempre fue el mismo: la biblioteca KTextEditor del ecosistema KDE, que garantiza una experiencia de edición robusta y coherente entre herramientas.

Un único código base: cuando Kate “se come” a KWrite

En los últimos años se tomó una decisión clave para evitar duplicación de esfuerzos: KWrite empezó a reutilizar directamente la base de código de Kate, operando en un modo más “recortado”. En concreto, se añadió soporte de pestañas a KWrite, pero dado que Kate ya tenía una implementación avanzada de pestañas, el equipo optó por unificar el código y ofrecer a KWrite un conjunto más reducido de funciones.

Así, KWrite dejó de mantener una base de código separada y pasa a construirse sobre el núcleo de Kate con un modo simplificado: sin sesiones, sin plugins y con una interfaz más limpia. La consecuencia práctica fue la eliminación de gran parte del código duplicado y solo unas pocas líneas añadidas al código compartido. En la actualidad, ambos editores comparten prácticamente toda la lógica, incluyendo el sistema de pestañas moderno y el manejo de parámetros de la línea de comandos.

Aun así, KWrite conserva su propia personalidad: no comparte instancias entre ventanas, no gestiona sesiones y no ofrece el abanico completo de plugins o servicios como la terminal integrada o el soporte de lenguaje de servidor (LSP). Si necesitas esas funciones, Kate es la opción más adecuada.

KTextEditor: el motor común de edición

La potencia de KWrite y Kate radica en KTextEditor, la biblioteca de edición del marco KDE. Esta librería proporciona la mayor parte de la magia de edición avanzada y también es utilizada por otras aplicaciones del ecosistema, como KDevelop.

La experiencia de escritura, selección, resaltado y manipulación de texto es prácticamente idéntica entre KWrite y Kate. Si te acostumbras a uno, vas a encontrar un comportamiento coherente en el otro (e incluso en IDEs como KDevelop), lo que facilita la transición entre herramientas.

Gracias a KTextEditor, ambos editores ofrecen resaltado de sintaxis para numerosos lenguajes, modos de edición específicos (por ejemplo, Markdown, HTML, Python, C, etc.), y funciones de edición como sangrado automático, numeración de líneas y una miniatura del documento para una visión general rápida.

Instalación y distribución en diferentes sistemas

Para usuarios de KDE Plasma, lo más habitual es que KWrite ya venga instalado por defecto, mientras Kate puede requerir instalación adicional según la distribución. En sistemas basados en RPM (como Fedora) suele bastar con un comando del tipo: sudo dnf install kwrite kate. En otras distribuciones, los nombres de los paquetes suelen ser similares.

Tanto KWrite como Kate se publican de forma independiente: KWrite en apps.kde.org/kwrite y Kate en apps.kde.org/kate. También se distribuyen desde Discover en el escritorio KDE y, en algunas distros, como Flatpak, para entornos que prefieren paquetes autocontenidos. En Manjaro, por ejemplo, pueden verse como programas separados (aunque comparten código fuente y dependencias en gran medida).

Importante: no dependen entre sí como paquetes. Puedes tener solo KWrite, solo Kate o ambos a la vez sin conflictos de dependencias. Funcionan como gemelos bien educados, con la posibilidad de elegir la herramienta adecuada para cada tarea.

KWrite: editor ligero pero con potencia

Si esperas un editor ultraligero, KWrite te sorprenderá al mostrar una combinación de ligereza y prestaciones. Aunque está orientado a tareas rápidas, también ofrece funciones útiles para código y textos variados. Entre sus rasgos característicos se incluyen la exportación a HTML, el modo de selección y el seguimiento de código, así como el resaltado de sintaxis configurables para múltiples lenguajes.

KWrite permite trabajar con archivos locales y remotos mediante protocolos como FTP o fish, integrándose con la red de KDE para editar ficheros en servidores sin soluciones externas complicadas. También aprovecha las posibilidades de KParts para incrustar componentes dentro del editor (en versiones antiguas fue una novedad clave), y en su evolución reciente el motor de Kate ha consolidado esa integración.

En su historia, KWrite formó parte del paquete kdebase y, en las versiones actuales, se distribuye junto a Kate, con código en un subdirectorio específico del repositorio. Esto refuerza la idea de que no es un proyecto completamente separado, sino una cara distinta de la misma base tecnológica.

Funciones compartidas: marcadores, resaltado y más

Al estar basado en KTextEditor, KWrite y Kate comparten herramientas que marcan la diferencia frente a editores básicos. Por ejemplo, puedes usar marcadores para moverte rápidamente por el documento mediante atajos simples (por ejemplo, Ctrl+B para crear un marcador) y saltar a ellos desde el menú de marcadores. Los marcadores no intervienen en el contenido del archivo, pero resultan útiles para navegar entre secciones sin perder el hilo.

El resaltado de sintaxis y los modos de documento permiten activar la revisión ortográfica y elegir entornos específicos para formatos como Markdown, HTML, Python, C/C++, etc. Además, se puede forzar un esquema de resaltado concreto si se quiere un aspecto visual particular. Una vista lateral del documento, como una miniatura, facilita localizar secciones y saltar a ellas con un clic.

Qué ofrece Kate por encima de KWrite

La pregunta habitual es: si la edición de texto “pura” es similar, ¿por qué optar por Kate? La respuesta está en lo que rodea al texto para proyectos y desarrollo: paneles, sesiones, terminal integrada y un ecosistema de plugins.

Kate añade una barra lateral para explorar archivos y proyectos, gestiona el concepto de “proyecto” para enlazar archivos relacionados y ofrece navegación inteligente entre ellos. También integra una terminal dentro del editor, facilitando ejecutar comandos y compilar sin salir del entorno de edición. Y, sobre todo, permite gestionar sesiones: guardar configuraciones de ventanas, pestañas y proyectos abiertos para diferentes contextos de trabajo.

Además, Kate admite una amplia variedad de plugins que amplían su funcionalidad: integración con servidores de lenguaje (LSP), análisis estático, terminales mejoradas y herramientas específicas para lenguajes concretos. Este ecosistema convierte a Kate en una especie de mini-IDE para muchos desarrolladores.

Diferencias prácticas en la interfaz y el comportamiento

En la práctica, la interfaz entre KWrite y Kate es muy similar en los elementos que comparten (barra de herramientas, área de texto, vista general). La diferencia principal reside en los paneles y vistas adicionales: Kate muestra herramientas laterales para explorador de proyectos, terminal integrada y otros paneles derivados de plugins, mientras KWrite mantiene una interfaz más reducida.

En cuanto al comportamiento, KWrite no comparte instancias entre ventanas ni gestiona sesiones; tampoco carga plugins complejos. Ambos admiten pestañas, pero la experiencia es más neutra en KWrite, orientada a la edición rápida, y más rica en Kate, orientada a flujos de trabajo y desarrollo avanzados.

Uso real: de la edición ligera al desarrollo profesional

Entre la comunidad de KDE, hay consenso sobre cuándo conviene cada editor. KWrite suele ser la elección para edición ligera, notas y cambios rápidos; Kate es la opción intermedia, adecuada para programación cotidiana con manejo de proyectos y terminal integrada. En contextos que exigen un IDE completo, KDevelop es la opción más pesada y con más herramientas, y para usuarios que necesitan un editor con capacidades muy potentes, Kate es la solución más equilibrada.

Es común ver a usuarios de KDE que, incluso sin usar KDE como escritorio principal, prefieren KWrite por su equilibrio entre sencillez y potencia. También hay quienes exploran alternativas no KDE y, tras probarlas, valoran la solidez y coherencia de KWrite como herramienta principal.

Otros editores en el entorno KDE: KDevelop y KEdit

KDE no se limita a KWrite y Kate. Existen otras herramientas vinculadas al mundo de la edición y el desarrollo. KDevelop es un IDE completo, orientado a proyectos grandes, con depuración integrada y un amplio conjunto de herramientas. Aprovecha KTextEditor como motor de edición, por lo que la experiencia de escritura sigue siendo familiar para usuarios de Kate o KWrite, pero con mayores requisitos de recursos.

KEdit sigue existiendo en ciertos entornos como editor alternativo, destacando por su soporte para texto bidireccional, útil en idiomas que se escriben de derecha a izquierda. Aunque no es la opción principal en la mayoría de setups, forma parte del ecosistema KDE y ofrece un nicho específico.

Licencia, tecnología y mantenimiento

Técnicamente, KWrite y Kate están escritos en C++ utilizando Qt para la interfaz y se distribuyen bajo la licencia LGPL, lo que los coloca firmemente dentro del ecosistema de software libre y de código abierto. Sus repositorios se gestionan dentro de la infraestructura de KDE, con espejos en plataformas como GitHub, y cuentan con sistemas para reportar y rastrear bugs.

El equipo de KDE anima a nuevos colaboradores a sumarse, ya sea para añadir funciones, pulir detalles o mejorar el rendimiento. El hecho de que KWrite y Kate compartan gran parte de la base de código facilita que mejoras e correcciones se apliquen de forma general, beneficiando a todo el conjunto de editores que se apoyan en KTextEditor.

Conclusión

Para el usuario final de KDE, hoy es difícil encontrar un equilibrio mejor entre un editor ligero y potente como KWrite y una herramienta de desarrollo versátil como Kate. Cada uno cubre necesidades distintas sin interferirse entre sí, y, al compartir la misma base y motor de edición, se benefician de mejoras conjuntas sin cargar con dependencias innecesarias.

En la práctica, la elección suele reducirse a: si solo necesitas editar texto sencillo, notas o configuraciones rápidas, KWrite es más que suficiente; si trabajas con proyectos, múltiples ficheros y valoras una terminal integrada, gestión de sesiones y un ecosistema de plugins, Kate es la opción adecuada. Y para escenarios que requieren un IDE completo, KDevelop está a la altura. En conjunto, estos editores conforman un ecosistema sólido y coherente que refuerza la posición de KDE como entorno de desarrollo y edición en Linux.

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KDE Linux avanza: actualizaciones Delta, mejoras de rendimiento y el camino hacia la beta


El desarrollo de KDE Linux continúa progresando de forma sólida. Hace varios meses se lanzó la primera alfa y ahora el equipo se enfoca en la beta. En un artículo reciente su blog personal, Nate Graham comparte avances y señalamientos sobre la trayectoria. Entre las decisiones destaca que se dejará de dar soporte a los paquetes snap y a aplicaciones como Elisa y Kate. Cada cambio tiene explicación y persigue mejorar la experiencia global del usuario.

KDE Linux activa actualizaciones Delta por defecto. Después de meses de pruebas, el proyecto ha activado este formato de actualizaciones que calculan diferencias entre la versión instalada y la nueva para reducir el volumen descargado a entre 1 y 2 GB, frente a los 7 GB de la versión anterior. En palabras simples, ya no se descarga una imagen completa, sino solo lo que ha cambiado.

Se integra plasma-login-manager. KDE Linux ahora arranca con plasma-setup y se prepara para la venta de equipos, configurando el sistema tras el primer inicio. Además se cambia SDDM por plasma login manager, un gestor de sesiones más moderno para Plasma 6.x, ya que SDDM fue diseñado para Plasma 5.x.

KDE Linux mejora el soporte de hardware y rendimiento. Las imágenes RAW incluyen soporte para escáneres, tabletas de dibujo, compartir archivos por Bluetooth, dispositivos Android, teclados y ratones de marcas como Razer y Logitech, botones diversos, discos formateados en LVM y formatos exFAT y XFS, CDs de audio, YubiKeys, tarjetas inteligentes, cámaras virtuales, antenas WiFi externas con almacenamiento, algunos dispositivos de audio profesional y Vulkan en algunas GPUs. También se ha mejorado el rendimiento y la eficiencia gracias a ajustes en el kernel y en componentes como PulseAudio y PipeWire.

Bienvenidas y despedidas. Ark ahora soporta la gestión de archivos RAR. En distribuciones inmutables esto requiere añadir soporte desde el inicio y ya se ha hecho. En el terminal se añadió un aviso para comandos habituales como apt install para informar de ciertas restricciones. Además se incluyó un archivo de configuración de Zsh. Entre las bienvenidas destacan la instalación por defecto de KCalc, Qrca, Kup y herramientas CLI como kdialog, lshw, drm_info, cpupower, turbostat, plocsate y fzf, además de utilidades de mantenimiento para Btrfs. Entre las despedidas se elimina el soporte para paquetes snap y Homebrew, con la razón de alinear las instalaciones con la vía de distribución por Flatpak y evitar depender de AUR. Se recomienda usar Distrobox para software no disponible de forma nativa. Otras despedidas incluyen Kate en favor de KWrite, Elisa por la pérdida de impulso de la reproducción local e inclusión de Haruna, Icon Explorer reemplazado por alternativas de Flathub y iwd el daemon wireless que nunca estuvo activo por defecto.

¿Merece la pena KDE Linux? La beta aún no ha llegado por lo que es prudente no esperar grandes sorpresas inmediatas. En el futuro, cuando llegue la versión estable, la experiencia podría merecer la pena dependiendo del uso. En el pasado he probado MariaDB en local y fue más sencillo en una distribución tradicional que en una inmutable; personalmente Manjaro funciona bien para mí y no haría el cambio, pero si la necesidad fuera real KDE Linux sería una opción fuerte. Todo depende del tipo de trabajo y del flujo de usuarios que se tenga.

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WINE 11.2: mejoras en PDB, soporte MSVC y una cadencia de desarrollo constante hacia WINE 12.0


WINE 11.2 llega sin sorpresas y mantiene la cadencia prevista. A principios de enero se lanzó la versión estable WINE 11.0, hace dos semanas llegó la primera versión de desarrollo de WINE 12.0 y, en las últimas horas, la segunda. Salvo interrupciones puntuales por vacaciones o periodos más tranquilos, se espera una versión de desarrollo cada dos semanas, una pauta que hemos empezado a ver a principios de 2026 y que probablemente se mantenga a lo largo del año.

Qué hay de nuevo en WINE 11.2

La llegada de WINE 11.2 se centra en mejorar la carga de PDB, añadir soporte para constructores MSVC en el tiempo de ejecución C y facilitar el proceso para crear fuentes de versiones. A estos cambios se suma el habitual conjunto de correcciones. En números, se han realizado 211 cambios y se han corregido 32 errores, tal como se detalla a continuación.

Bugs corregidos en WINE 11.2

– Bitcoin 0.3.21 no muestra correctamente la barra de herramientas en WINE.
– Visual Basic 6 se bloquea al hacer clic en el explorador de objetos en WINE.
– King of Dragon Pass se bloquea al cargar una partida guardada en WINE.
– Imperium GBR no reproduce el audio de los vídeos cuando se carga la dsound.dll nativa en WINE.
– explorer.exe necesita la función Cascada de ventanas en WINE.
– explorer.exe necesita la implementación de Mosaico de ventanas en WINE.
– Black Mirror (2017) tiene bajo rendimiento en modo d3d11 en WINE.
– Futuremark 3DMark Vantage 1.1.x requiere soporte para D3D11_FORMAT_ en WINE.
– Algunas películas no tienen audio en algunos juegos de Daedalic (A New Beginning y Night of the Rabbit) en WINE.
– El modo de ajuste de línea por defecto DWRITE_WORD_WRAPPING_WRAP no se maneja correctamente en WINE.
– La textura del suelo en The Hong Kong Massacre presenta fallos gráficos con el renderizador OpenGL en WINE.
– Alacritty se bloquea al iniciar (necesita la implementación de ResizePseudoConsole) en WINE.
– Sam & Max Save the World: episodio Culture Shock (edición original de GOG) se bloquea cuando empieza la partida en WINE.
– MilkyTracker no funciona: no hay dispositivos waveout válidos en WINE.
– La demo de Fifa 2005 abre el menú tras cinco minutos en WINE.
– El lanzador de 4Story intenta descargar un archivo pero no funciona en WINE.
– MMH7Editor no se inicia en WINE.
– Las listas desplegables no funcionan, incluido Winecfg, en WINE.
– El progreso no avanza hasta que se mueve el ratón en WINE.
– Pegasus Mail restaura la ventana inmediatamente en WINE.
– Bajo rendimiento en un antiguo fangame de Sonic basado en DirectX 8 con wined3d en WINE.
– osu!stable se congela al ejecutarse en winewayland en WINE.
– xactengine3_7:xact3 se bloquea desde 2025-11-19 con Debian 12 y anteriores en WINE.
– Divinity II: Developer’s Cut se bloquea tras mostrar la pantalla de carga en WINE.
– GTA: San Andreas y Vice City no renderizan correctamente los vídeos de introducción y muestran solo una pantalla blanca en WINE.
– El comando por lotes de Windows WHERE devuelve un código de salida incorrecto en modo silencioso en WINE.
– Shop Titans se bloquea en WINE 11.0.
– Las velocidades de baudios en serie superiores a 115200 no están soportadas debido a un fallo en serial.c en WINE.
– La demo de Gothic 1 se queda colgada al iniciar en WINE.
– La instalación de Nexus Terminal terminó de forma anómala (regresión) en WINE.
– Kyodai Mahjongg se ejecuta sin audio en WOW64 en WINE.
– Codename Panzers Phase 1 y 2 no seInician con EGL en WINE.

Ya disponible

WINE 11.2 ya se puede descargar desde el enlace de la página oficial. En la sección de descargas también se proporciona información sobre cómo instalar esta versión y otras en Linux, macOS y Android. Dentro de dos semanas, si continúa el calendario habitual, llegará WINE 11.3, y con ello se seguirán incorporando cambios para preparar WINE 12.0, con miras a principios de 2027. Este ritmo se mantendrá durante el año, con progresión hacia versiones estables y, más adelante, hacia desarrollos de mayor cadencia.

Descarga y recursos

Para obtener WINE 11.2, visita la página oficial de descargas o el repositorio de la comunidad. El paquete fuente está disponible en la ruta oficial y, allí, se ofrece información detallada sobre la instalación en distintos entornos. Si prefieres la versión en tar.xz, puedes descargarla desde el sitio de WineHQ siguiendo las indicaciones proporcionadas.

Cierre

La evolución de WINE continúa avanzando con un calendario de desarrollo claro y predecible. Con cada entrega, se refuerza la compatibilidad y se amplían las capacidades para ejecutar software de Windows en Linux y otros sistemas. Si te interesa este proyecto, te invitamos a seguir las actualizaciones y a probar las últimas mejoras para tus juegos y aplicaciones favoritas.

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