
La Raspberry Pi atraviesa un momento de reajuste de precios que refleja una realidad más amplia en la industria tecnológica: el coste de la memoria DRAM y, en particular, de la LPDDR4 ha seguido escalando en los últimos trimestres. Este contexto ha llevado a la fundación detrás de Raspberry Pi a trasladar parte del sobrecoste a los usuarios finales, con subidas que, en algunos casos, superan el 70 % respecto a los precios anteriores. Este artículo analiza qué significa ese encarecimiento para educadores, aficionados y empresas que han utilizado estas placas como una solución asequible para proyectos de robótica, domótica y laboratorios de informática, entre otros usos.
Contexto y motivos del encarecimiento
El motor principal de la subida no es aislado: se sitúa dentro de una subida general de la memoria DRAM y, en particular, de la memoria LPDDR4 que emplea las últimas Raspberry Pi. Este fenómeno está relacionado con una demanda creciente de componentes de alto valor añadido para proyectos de inteligencia artificial y centros de datos. A medida que los fabricantes redirigen capacidad de producción hacia memorias más caras y de mayor rendimiento (como la memoria de mayor ancho de banda para IA y para GPUs), la oferta de LPDDR4 se ve más restringida y, a la vez, más cara. En palabras de Eben Upton, cofundador de la fundación, algunos componentes se han llegado a duplicar de precio en los últimos meses, lo que ha llevado a que una parte del gasto adicional se comparta con los usuarios finales.
Cómo quedan los precios según la cantidad de RAM
La nueva estructura de precios está directamente ligada a la cantidad de memoria instalada en cada modelo. En términos generales, cuanto mayor es la RAM, mayor es el incremento aplicado. A modo de guía, las subidas se han establecido de forma escalonada: 2 GB (+10 USD), 4 GB (+15 USD), 8 GB (+30 USD) y 16 GB (+60 USD). Este esquema se aplica tanto a las Raspberry Pi de sobremesa como a los módulos orientados a integradores y a las series 500. En contraposición, algunos modelos permanecen fuera de esta subida o quedan exentos de momento.
Impacto práctico en los modelos más recientes
– Raspberry Pi 4 y Raspberry Pi 5: suben cuando incorporan 2, 4, 8 o 16 GB de RAM. Los modelos con 1 GB quedan fuera de la subida por ahora.
– Compute Module 4 y 5: también afectan las configuraciones con 2 GB de RAM o más.
– Raspberry Pi 500 y Raspberry Pi 500+: estos ordenadores integrados también se ven alcanzados por la revisión de precios cuando superan la cantidad mínima de RAM contemplada.
– Modelos con memoria LPDDR2: quedan fuera de la subida en este ciclo. Esto incluye Raspberry Pi Zero, Raspberry Pi 3 y otros modelos de generaciones anteriores, que siguen con sus tarifas actuales, gracias a inventario existente de LPDDR2.
Por qué algunas unidades se libran
La diferencia entre LPDDR4 y LPDDR2 es clave. La LPDDR2 es una tecnología más antigua y, pese a que su rendimiento es suficiente para tareas básicas, no forma parte de la demanda actual de IA o de aplicaciones de alto rendimiento. Por ello, los fabricantes mantienen estables los precios de estos modelos antiguos mientras que la demanda de LPDDR4 impulsa los aumentos de precio en las gamas más modernas.
Impacto en España y Europa
En mercados como España y el conjunto de Europa, la subida de precios tiene una consecuencia directa para escuelas, laboratorios y empresas pequeñas que dependían de Raspberry Pi como solución económica y flexible. Si antes una unidad barata podía situarse por debajo de los 100 euros, ahora es más común ver precios que rozan o superan esa cifra, especialmente en modelos con mayor RAM. Esta variación puede obligar a replantear proyectos educativos, a buscar alternativas de bajo coste o a gestionar presupuestos con mayor previsión para el ciclo anual.
Relación con el resto del sector tecnológico
La subida de precios en las memorias DRAM y LPDDR4 encaja con una tendencia general en la electrónica de consumo y profesional: la IA está acelerando la demanda de memoria de alto rendimiento y mayor capacidad. Este fenómeno está afectando no solo a tarjetas de memoria, sino también a NAND, SSD y otros componentes de almacenamiento. Si bien la situación podría estabilizarse en el medio plazo, las proyecciones de 2026 señalan que podríamos seguir viendo ajustes de precios mientras el mercado intenta equilibrar la oferta y la demanda. En este contexto, Raspberry Pi intenta mantener opciones para distintos presupuestos, pero la versión más potente de la gama (16 GB) resulta notablemente más cara que hace un año.
Ejemplo concreto: evolución de precios de la Raspberry Pi 5
Las tablas de precios oficiales y la revisión de tarifas muestran una progresión continua desde finales de 2025, con ajustes en diciembre y nuevas revisiones en 2026. A modo de referencia, incluyendo las variaciones por RAM, la Raspberry Pi 5 presenta el siguiente esquema de precios finales en 2026 (MSRP aproximado):
– Raspberry Pi 5 (1 GB): sin incremento significativo (precio base estable).
– Raspberry Pi 5 (2 GB): 65 USD.
– Raspberry Pi 5 (4 GB): 85 USD.
– Raspberry Pi 5 (8 GB): 125 USD.
– Raspberry Pi 5 (16 GB): 205 USD.
Como se aprecia, la versión de 16 GB es la más afectada por el aumento de precio, con un incremento que la sitúa en un rango de precio cercano al de mini PC de consumo bajo consumo, lo que cambia drásticamente su posición frente a otros equipos del mercado.
Qué modelos suben y cuáles se mantienen y por qué
– Suben: Raspberry Pi 4 y Raspberry Pi 5, Compute Module 4 y 5, y Raspberry Pi 500/500+. siempre que la configuración tenga 2 GB de RAM o más.
– Se mantienen: Raspberry Pi 4 y Raspberry Pi 5 con solo 1 GB de RAM, Raspberry Pi 400, y modelos antiguos que utilizan LPDDR2.
– Rasberry Pi Zero, Raspberry Pi 3 y variantes anteriores con LPDDR2: mantienen sus precios actuales, porque la estrategia de inventario de LPDDR2 permite cubrir la demanda durante varios años.
Perspectivas y expectativas para 2026
Las proyecciones sitúan a 2026 como un año de transición, con posibles ajustes adicionales si la DRAM continúa encareciéndose. La fundación ha indicado que la intención es revertir estas subidas cuando el coste de la memoria lo permita, pero no se ha fijado un calendario claro. En Europa, estos cambios obligan a compradores y educadores a evaluar con más detalle qué configuración ofrece mejor relación coste-rendimiento para cada proyecto. En paralelo, existen oportunidades para quienes requieren sólo las funciones básicas: las configuraciones con LPDDR2 siguen sirviendo como opciones económicas para tareas sencillas y proyectos educativos de bajo presupuesto.
Conclusión
El panorama actual de Raspberry Pi refleja una realidad mayor: el coste de la memoria y la demanda de IA están redefiniendo el balance entre precio y rendimiento en dispositivos de bajo consumo. Para proyectos educativos, clubes de robótica o instalaciones ligeras, conviene revisar detenidamente las necesidades de RAM y valorar distintas alternativas, incluidas las versiones antiguas con LPDDR2 o, cuando sea factible, opciones de compra que optimicen el coste total de propiedad a lo largo del ciclo del proyecto. A medida que el mercado se normalice, es posible que veamos revisiones a la baja, pero por ahora la mejor estrategia es planificar con prudencia, comparar configuraciones y buscar ofertas que mejor se ajusten a cada caso.
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