El pasado mes de junio OnePlus se fusionó definitivamente con OPPO, aunque siempre estuvieron dentro del mismo grupo. El objetivo, según indicaron, era “integrar aún más los recursos y equipos humanos de ambas empresas”, operando ambas firmas de forma independiente, pero más de la mano que nunca.
El primer cambio notable vino a nivel de software: OxygenOS ahora tiene como base ColorOS y, el año que viene, no habrá ni rastro de ninguna de las dos capas. En su lugar, se creará un nuevo sistema operativo (capa de personalización, realmente) con el código de ambas unificado. Eso sí, desde OnePlus prometen a The Verge que el nuevo sistema será “limpio, rápido y fluido”.
