La actriz estadounidense Jennifer Lawrence ha estado en el centro de atención por una buena razón. Con 35 años y oriunda de Indian Hills, Kentucky, ha conquistado Hollywood y se ha convertido en un referente moderno de heroínas de acción gracias a su icónico papel como la rebelde Katniss Everdeen en la trilogía de Los juegos del hambre.
La pasada noche, durante el Festival de Cine de San Sebastián, Jennifer no solo recibió el prestigioso premio Donostia, sino que también se pronunció sobre un tema que está mucho más allá de la industria del entretenimiento. Con su característico ímpetu, condenó la actual situación en Gaza, calificándola de genocidio. “Lo que ocurre en Palestina es un genocidio y me mortifica”, comentó durante la rueda de prensa del festival, donde también presentó su nueva película, Die My Love, que ya había sido bien recibida en Cannes y realizada bajo su productora, Excellent Cadaver.
Es difícil no admirar a una mujer que no solo brilla en la pantalla, sino que también utiliza su voz para abogar por causas justas, desafiando las fronteras del entretenimiento. Parte de su estilo en la alfombra roja fue cortesía de la diseñadora británica (aunque nacida en París) Phoebe Philo, quien, después de revolucionar el mundo de la moda entre 2008 y 2017, lanzó recientemente su propia marca.
Así que, si alguna vez te has preguntado por qué todos aman a Jennifer Lawrence, su combinación de talento, autenticidad y compromiso social podría ser la respuesta. No es solo una actriz; es una fuerza de la naturaleza que sigue sorprendiendo al mundo con cada paso que da.
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