El fin de la burbuja de la Inteligencia Artificial

La burbuja de la IA está a punto de explotar

Al igual que pasó con los NFTs, las criptomonedas y el Metaverso, el fin de la burbuja de la Inteligencia Artificial está cerca. No se trata de que esta tecnología vaya a desaparecer, sino que su adopción e influencia va a ser más lenta de lo esperado.

¿Por qué debería importarnos? Porque la caída del interés de los inversionistas va a generar una crisis en la industria tecnológica que ya venía de capa caída en la post pandemia. Y, hoy el desarrollo del software libre y de código abierto depende en su mayor parte del mundo corporativo.

El fin de la burbuja de la Inteligencia Artificial

Estoy escribiendo esto a las 11:14 de la mañana del domingo, hora argentina. El reloj debajo del editor de Linux Adictos indica la 16:14 hora española. Tengo exactamente 30 horas y 45 minutos para escribir 7 artículos. Por acá es invierno y creo que pillé una gripe, siento como la cama me llama.

De acuerdo con los promotores de la Inteligencia Artificial, solo tendría que pedirle a ChatGPT ideas para 7 artículos y después pedirle que los escribiera. Asumiendo que los editores me lo permitieran, cosa que no hacen, hay un problema.

Los artículos que escriben las aplicaciones de Inteligencia Artificial son un cúmulo de lugares comunes e inexactitudes. Además, cualquier humano medianamente atento puede detectar el patrón en la estructura.

Tampoco podemos olvidar que, habiendo sido programadas en su mayor parte por norteamericanos, las herramientas de inteligencia artificial son víctimas de la corrección política. Eso cuando no se inventa hechos que no existen y terminan en tribunales.

Si observan mi artículo sobre las máquinas de votación, habrán observado que la urna dice Votiq. En su afán de impedir mistificaciones, la IA del servicio gráfico Canva no escribe las palabras tal cual se le pide. Tampoco van a conseguir que les genere una imagen de un mono escribiendo a máquina.

El colmo fue ayer cuando la herramienta que integra Bing con ChatGPT se negó a escribirme 10 hechos divertidos sobre Icebergs. «Los icebergs son un problema ecológico serio» me reprendió.

En conclusión, nada hay en las herramientas de Inteligencia Artificial que fundamente, al menos en el corto plazo, las expectativas que generaron.

Recuerdos del pasado.

Hay que tener en cuenta que cuando hablamos de burbujas, lo hacemos desde el punto de vista del mercado financiero. Aún después de la quiebra masiva de las puntocom en la década del 90, Internet siguió extendiéndose. El problema es que en el camino se llevó los sueños y los ahorros de mucha gente.

Como señala el científico de datos Angus Kung

El 90 % de las startups que utilizan IA no aportan nada valioso. Hay, sin duda, muchas empresas de tecnología con usos de IA sorprendentes e impactantes. Sin embargo, deje de lado estos trofeos, y un número asombroso de nuevas empresas o incluso corporaciones reclaman estar basadas en IA con pura pelusa.

Sin embargo, hay inversores con más dinero disponible que cerebro invirtiendo en esos proyectos.

Por su parte, el fundador y CEO de Stability AI, Emad Mostaque,fue mucho más lejos y en una reunión con analistas llegó a decir que la inteligencia artificial será «la burbuja más grande de todos los tiempos»

Sorprendentemente lo dice como algo bueno ya que asegura que la burbuja todavía no empezó y aconseja invertir.

Una opinión diferente tiene James Penny, director de inversiones de TAM Asset Management. El ejecutivo advierte que todo podría derrumbarse si los inversores no tienen cuidado en donde ponen su dinero. La misma cautela muestra Sam Altman, CEO de OpenAI:

Hay demasiado frenesí de los inversores en torno a la IA a corto plazo.

En principio podríamos dejar que cada uno invirtiera su dinero en lo que le parece. El problema es que se desvían recursos que serían más útiles en otras partes. Sucedió con la fiebre de las criptomonedas causantes del aumento del precio de las tarjetas gráficas y ocurrirá lo mismo con el software y su incorporación de herramientas de Inteligencia Artificial lo necesiten o no,

Lo bueno, es que, si se repite lo de las criptos, el metaverso y los NFTs, las burbujas duran cada vez menos y el año que viene estaremos hablando de alguna otra cosa.

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Canonical y LXD. ¿Qué significa todo esto?

¿Las empresas apuestan a un futuro menos libre?
Las recientes informaciones sobre Canonical y LXD tuvieron menos repercusión de lo debido. Claro que no se trata de un producto que los usuarios comunes, al menos los que producimos o consumimos contenidos sobre Linux tengamos demasiada información.

Confieso que a veces me siento como Dumbledore tratando de convencer al Ministerio de la Magia de que volvió Voldemort. Todavía quedan muchos persuadidos de que los buenos tiempos en donde el control de los destinos del software libre estaba en manos de la comunidad  siguen, pero lo cierto es que cada vez más las grandes tecnológicas, particularmente IBM, Microsoft y Google influyen en las decisiones.

Canonical y LXD. ¿De qué estás hablando, Diego?

Vamos por partes. La nube, mal que le pese a los cloudofóbos no es simplemente usar un ordenador en forma remota. Es usar varios, pero en el mismo hardware. El servidor puede ejecutar al mismo tiempo Photoshop en Windows 11, LibreOffice en formato Flatpak y VLC en formato Snap y un usuario en su Chromebook alternar entre ellos sin necesidad de cambiar de sistema operativo.

Esto es posible gracias a la tecnología de contenedores.  A diferencia de la máquina virtual que es un software intermedio que actúa de intérprete entre el sistema operativo anfitrión y el programa ejecutado, el contenedor es parte del sistema operativo que le asigna recursos exclusivos de hardware para que pueda ejecutar un programa con el sistema operativo que le corresponde.

Para que se entienda la diferencia. Si yo uso Photoshop sobre Windows en una máquina virtual instalada en Linux, el procesamiento gráfico se hace usando el controlador correspondiente de Linux. Si lo hago en un contenedor, usará el controlador de Windows 11. Lo mismo, pero a la inverso si ejecuto LibreOffice y VLC sobre Fedora y Ubuntu en máquina virtual Windows o sobre contenedores.

Cuando uno trabaja con muchos contenedores hacerlo de manera manual puede resultar engorroso por lo que se crearon muchas soluciones de automatización. Una de ellas, la propuesta por Canonical es LXD. Sus competidores principales son Kubernetes (En manos de una fundación conformada por Google y la Linux Foundation) y OpenShift (Red Hat/IBM)

Hasta hace unos días, LXD estaba bajo el control de la comunidad de LinuxContainers (El proyecto de código abierto en el cual se basaba y también estaba apoyado por la empresa). Sin embargo, un anuncio en la página web (Que, al momento de escribir esto está caída, informó que Canonical se hacía cargo del proyecto y tanto los repositorios como la documentación y los foros se trasladaban a su sitio web.

Hay que mencionar que LXD, que es otra más de las tecnologías que Canonical no logró hacer masiva, es parte fundamental de sus planes de avanzar en el uso de la paquetería Snap en sus distribuciones. Sin embargo, desde la empresa aseguraron que el proyecto no estará atado a un sistema operativo o formato de paquetes.

Sin embargo, solo los empleados de Canonical podrán ser mantenedores del proyecto.

Renuncia

Por su parte, Stéphane Graber, líder y la cara visible del proyecto LXD renunció a Canonical. En un post en su blog (Al que al menos yo no puedo entrar) explica las causas de su retiro.

Como les dije a mis colegas y a la alta gerencia, Canonical no es la empresa a la que me uní con entusiasmo en 2011 y no es una empresa a la que me gustaría unirme hoy, por lo tanto, tampoco debería ser una empresa para la que sigo trabajando.

Sobre la decisión de Canonical expresó:

Obviamente desearía que ese [cambio] no hubiera ocurrido, veo mucho valor en que un proyecto como LXD se ejecute en un entorno comunitario más abierto donde se valora la opinión de todos y la contribución de todos, sin importar el tamaño, es bienvenida

Graber, que piensa dedicarse a la consultoría, prometió seguir aportando código a LXD.

Puede que me equivoque, pero este es solo el inicio de un movimiento más en el sentido de menos cooperación y más competencia en el mundo del código abierto.

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