Se ha descubierto que una mala configuración de los servicios en la nube en tiempo real de algunas aplicaciones permite acceder a datos sensibles de los usuarios; tales como direcciones de correo electrónico, mensajes privados, fotografías y hasta contraseñas. Esta configuración errónea se aplicó en ciertas apps Android que acumulan más de cien millones de descargas.
Para que una app ofrezca servicios a los usuarios necesita almacenar cierta información en una base de datos para así contrastarla de manera constante y descargar aquello que la persona necesite. Por ejemplo, una app de taxis requiere almacenar un nombre de usuario, la dirección o los métodos de pago; gestionándose toda esta información sensible mediante bases de datos en tiempo real para que el usuario no sufra demoras en las aplicaciones. El problema, tal y como descubrió CheckPoint Research, es que no todas las apps aseguran esas bases de datos tan vitales.





