Android 12 ha llegado con un gran cambio estético bajo el brazo. El equipo de Google ha llevado varios pasos más allá el ‘Material Design’ estrenado por Android Lollipop siete años antes, y curiosamente lo ha evolucionado tanto que apenas queda rastro del original. Pero este cambio apenas servirá de nada, apenas tendrá relevancia en el mercado si no llega a un número suficiente de teléfonos móviles. Y no lo hará.
Los nuevos cambios estéticos (y de tipo funcional) que Android 12 trae consigo se chocarán de frente con el hecho de que el sistema operativo de Google se distribuye de una forma muy mejorable que hace llegar unas cuantas características a casi todos, pero muchas a muy pocos. Y si a eso le sumamos que los fabricantes suelen optar por capas de personalización propias, toda esta ‘revolución’ introducida por Google no tardará en quedar pasada por agua.