
Ericsson está desarrollando una tecnología que permitiría a las redes de telecomunicaciones detectar y seguir drones de baja altura aprovechando la infraestructura celular existente. La propuesta podría sumar una nueva capa de vigilancia frente a vuelos no autorizados, sin depender exclusivamente de equipos de detección especializados.
El sistema, denominado Integrated Sensing and Communication (ISAC), analiza cómo rebotan las señales de radio en objetos en vuelo. Al comparar los reflejos recibidos por distintas estaciones, la red puede estimar la posición de un objeto y seguir sus movimientos.
Ericsson prevé iniciar pruebas comerciales limitadas en 2027 y ampliar la disponibilidad a otros clientes durante 2028.
## De antenas celulares a herramientas de detección
La tecnología utiliza equipos de transmisión de varios emplazamientos celulares para identificar objetos dentro de sus zonas de cobertura. Cuando las señales encuentran un dron, parte de su energía vuelve hacia las estaciones receptoras. El sistema analiza esos reflejos y combina la información recopilada desde diferentes puntos para calcular la trayectoria del objeto.
Ericsson sostiene que este enfoque podría ayudar a detectar aeronaves pequeñas y rápidas que vuelan cerca del suelo, una zona en la que los sistemas de vigilancia convencionales pueden tener dificultades. Sin embargo, ISAC no funcionaría automáticamente en todas las redes móviles existentes: requiere equipos de radio especializados, capacidad de procesamiento y software. Entre los componentes previstos figuran antenas Massive MIMO, que emplean múltiples elementos de transmisión y recepción para gestionar señales complejas.
La tecnología ya se ha probado en colaboración con AT&T en las inmediaciones de Arlington, Texas, y con la finlandesa Erillisverkot. Ericsson afirma que ambas pruebas identificaron varios drones y siguieron sus desplazamientos mediante la red.
## Una posible respuesta a los riesgos de seguridad
El desarrollo llega en un contexto de creciente preocupación por los vuelos no autorizados, que pueden interrumpir operaciones aeroportuarias y generar riesgos cerca de instalaciones militares y otros lugares sensibles. Las medidas de protección actuales suelen depender de equipos de detección específicos, cuya instalación a gran escala puede resultar costosa.
La infraestructura celular podría ofrecer una cobertura complementaria sin necesidad de construir una red de vigilancia completamente independiente. Ian Fogg, director de investigación de CCS Insight, señaló que las antenas móviles ya cubren zonas cercanas al suelo, donde suelen volar los drones, a diferencia de los radares tradicionales. También indicó que el espectro previsto para 6G podría facilitar el uso de canales más amplios y mejorar la precisión de la detección.
Además de la seguridad, Ericsson contempla posibles aplicaciones en el seguimiento del tráfico marítimo y terrestre, así como en la observación de condiciones meteorológicas alrededor de infraestructuras.
## Las pruebas serán decisivas
La tecnología está concebida para complementar los sistemas de vigilancia existentes, no para sustituir las instalaciones de radar. Su eficacia todavía deberá evaluarse en distintas condiciones, especialmente en entornos donde los edificios, el terreno y las señales interferentes puedan dificultar la detección.
Las próximas pruebas permitirán determinar si la percepción basada en redes móviles ofrece resultados fiables fuera de entornos controlados y si puede convertirse en una herramienta práctica para autoridades y operadores. Si demuestra un rendimiento consistente, las redes celulares podrían asumir una función adicional: además de conectar dispositivos, ayudar a identificar aeronaves que operan cerca del suelo.
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