
Nvidia está estrechando el control sobre la distribución internacional de sus procesadores de inteligencia artificial. La compañía exige ahora a determinados proveedores extranjeros de servicios en la nube que obtengan al menos el 51 % de sus ingresos de clientes fuera de China, una condición que podría alterar acuerdos comerciales existentes y dificultar el acceso de empresas chinas a capacidad de cálculo avanzada.
## Una nueva condición para los proveedores de nube
Según informó *Financial Times*, citando fuentes familiarizadas con las conversaciones, Nvidia comunicó el requisito a través de sus equipos de ventas y dirección regional. La medida se introdujo durante el verano y se aplicaría a futuros acuerdos comerciales, no a los contratos de computación en la nube ya vigentes.
La condición tendría alcance mundial, en lugar de limitarse a operadores de centros de datos en Asia. Para seguir trabajando con Nvidia, las empresas afectadas deberán demostrar que cuentan con una demanda suficiente de clientes internacionales y que, como mínimo, el 51 % de sus ingresos procede de usuarios ubicados fuera de China.
Nvidia sostiene que la expansión de la infraestructura estadounidense en el extranjero favorece la competitividad del sector. «Los centros de datos y las nubes basados en chips estadounidenses son la base que necesitan los desarrolladores de modelos y aplicaciones estadounidenses para competir en todo el mundo», señaló la compañía. También afirmó que la política de Estados Unidos ha respaldado históricamente el desarrollo de esa infraestructura a escala global.
La medida se produce en un contexto de mayor escrutinio en Washington sobre las vías por las que los procesadores avanzados estadounidenses pueden llegar a empresas tecnológicas chinas. Las autoridades buscan limitar el acceso a través de intermediarios, instalaciones informáticas extranjeras y otros acuerdos que podrían eludir los controles de exportación.
## Menos alternativas para las empresas tecnológicas chinas
Ante las restricciones a la compra directa de ciertos chips, algunas compañías chinas han recurrido a proveedores de nube extranjeros para utilizar procesadores avanzados. Estos servicios permiten ejecutar tareas exigentes, como el entrenamiento de modelos de lenguaje de gran tamaño.
La diferencia de precios refleja la escasez de estos recursos. Un rack completo de procesadores B300 de Nvidia se vende internacionalmente por unos 600.000 dólares, mientras que, según el artículo, en China se habría vendido por alrededor de 2,8 millones de dólares en octubre de 2026. Los controles estadounidenses prohíben la venta directa de este procesador al mercado chino.
Nvidia también ha reducido en más de la mitad el número de empresas asiáticas autorizadas a comprar sus chips de inteligencia artificial durante este año. La compañía ha reforzado sus controles de cumplimiento para evitar que los procesadores restringidos lleguen a China mediante proveedores o intermediarios no autorizados.
Los nuevos requisitos plantean un desafío adicional para los operadores de centros de datos que dependían de clientes chinos para una parte significativa de sus ingresos. Ahora tendrán que ampliar su cartera internacional y encontrar suficiente demanda fuera de China. Un proveedor de nube con sede en Singapur afirmó que captar clientes internacionales, especialmente fuera de Estados Unidos, se ha vuelto complicado. «Si se aplica estrictamente, sin duda perjudicará el negocio», dijo un representante del grupo.
En conjunto, las restricciones podrían reducir las opciones de las empresas chinas para alquilar capacidad de cálculo avanzada en el extranjero. El efecto final dependerá de cómo Nvidia aplique la norma y de la capacidad de los proveedores afectados para sustituir la demanda procedente de China por clientes de otros mercados.
from Latest from TechRadar https://ift.tt/H8rmWLf
via IFTTT IA