Artemis II dejó tres enormes perturbaciones en la ionosfera: ¿podrían afectar al GPS?



El lanzamiento de Artemis II no solo llevó a astronautas de regreso al espacio lunar por primera vez desde 1972. También produjo alteraciones de gran escala en la ionosfera, una región de la atmósfera que influye en la propagación de las señales de radio y satélite que utilizamos a diario.

Un nuevo estudio, que se publicará en *Geophysical Research Letters*, identificó tres perturbaciones sobre América del Norte, cada una de más de 5.000 kilómetros de extensión. Según los investigadores, las ondas se originaron durante el despegue y en posteriores encendidos de los motores de las etapas superiores del cohete.

## Una región clave para las señales de navegación

La ionosfera se encuentra en las capas altas de la atmósfera y está expuesta a la radiación solar. Esa energía genera partículas cargadas —electrones e iones— que pueden influir en las ondas de radio. Entre ellas están las señales de los sistemas globales de navegación por satélite, como el GPS.

Las alteraciones observadas tras Artemis II fueron inusualmente intensas en comparación con las registradas en lanzamientos anteriores, de acuerdo con el equipo. Los resultados ofrecen una nueva oportunidad para estudiar el llamado “clima espacial” causado por actividades humanas y comprender cómo los lanzamientos pueden modificar temporalmente el entorno atmosférico.

## ¿Qué significa para el GPS?

El estudio no midió directamente interrupciones ni errores en las señales GPS o GNSS. Sin embargo, perturbaciones de este tipo podrían provocar cambios temporales en la precisión de los sistemas de posicionamiento. Incluso un error de unos pocos metros puede ser relevante para aplicaciones que dependen de ubicaciones exactas, como la conducción autónoma o la navegación de drones.

Por ahora, no se conoce si las alteraciones asociadas a Artemis II produjeron errores en servicios utilizados en tierra, cuánto habrían durado ni cuál habría sido su magnitud. Los investigadores esperan abordar esas preguntas en trabajos posteriores, examinando tanto los posibles desvíos de posicionamiento como el tiempo necesario para que la ionosfera se recupere.

## Más datos para planificar futuras misiones

Los autores señalan que los lanzamientos espaciales pueden alterar la ionosfera, pero destacan que Artemis II generó perturbaciones repetidas sobre una misma región geográfica en tres ocasiones. Comprender mejor este fenómeno será importante a medida que aumente la actividad espacial y se planifiquen nuevos vuelos y maniobras de cohetes.

La investigación no demuestra que Artemis II haya causado fallos en el GPS. Sí subraya, no obstante, la necesidad de evaluar con más detalle cómo las operaciones espaciales afectan a una capa atmosférica de la que dependen sistemas de navegación y comunicación esenciales.

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