Gemelos digitales: una nueva forma de diseñar y operar los centros de datos



Los gemelos digitales son mucho más que herramientas de simulación. Como réplicas virtuales de instalaciones físicas, pueden transformar la manera en que se diseñan, prueban y optimizan los centros de datos. Permiten evaluar decisiones críticas antes de aplicarlas, acelerar la innovación y mejorar el rendimiento sin asumir riesgos innecesarios en la infraestructura real.

Aunque muchas grandes empresas ya estudian iniciativas de gemelos digitales, su adopción en los centros de datos todavía tiene margen de crecimiento: solo el 42 % de los responsables consultados en el sector afirma utilizarlos. En algunos casos, aún se consideran herramientas internas, pese a su potencial para mejorar la planificación y la resiliencia operativa.

En una industria donde las interrupciones pueden resultar muy costosas y las decisiones de infraestructura tienen consecuencias a largo plazo, probar distintos escenarios en un entorno virtual puede marcar una diferencia decisiva. Según McKinsey, los gemelos digitales pueden acelerar hasta un 60 % la creación y puesta en marcha de nuevos proyectos —incluidos los que incorporan funciones de inteligencia artificial— y reducir los costes alrededor de un 15 %.

## Una visión integral de las operaciones

Los centros de datos afrontan una combinación creciente de desafíos: el rápido aumento de las cargas de trabajo de inteligencia artificial, las exigencias de sostenibilidad y las importantes inversiones necesarias en infraestructura de TI. Los métodos tradicionales de planificación, basados en hojas de cálculo, modelos estáticos o experiencia individual, no siempre permiten responder a esta complejidad.

Un gemelo digital ofrece una réplica virtual detallada de un centro de datos. Puede representar desde los racks de servidores hasta los sistemas de climatización y distribución eléctrica, y permite simular escenarios, probar configuraciones y optimizar el rendimiento antes de invertir recursos en cambios físicos. Así, los operadores pueden analizar situaciones difíciles o demasiado costosas de reproducir directamente en una instalación en funcionamiento.

La propuesta de valor es clara: reducir riesgos, acelerar la puesta en marcha y asignar mejor los recursos. Sin embargo, crear un gemelo digital eficaz exige más que software de modelado tridimensional. Requiere integrar sistemas de TI y tecnología operativa (TO), disponer de análisis de datos sólidos y contar con profesionales capaces de interpretar los resultados y convertirlos en decisiones prácticas.

Las iniciativas de inteligencia artificial se enfrentan a retos relacionados. Solo el 25 % de las implementaciones de IA alcanza el retorno de inversión esperado, una situación que puede estar vinculada a problemas de integración y a estrategias poco eficaces de gestión de datos.

## Conectar los equipos de TI y TO

Una de las ventajas más importantes de los gemelos digitales es que ayudan a revelar las dependencias entre los sistemas de TI y TO. Tradicionalmente, ambos ámbitos se planifican y gestionan por separado: los equipos de TI se ocupan de la computación, el almacenamiento y las redes, mientras que los equipos de TO gestionan la infraestructura física, como la energía, la refrigeración y los sistemas de control del edificio. Esa separación puede dejar puntos ciegos que se vuelven críticos durante una emergencia.

Imaginemos una simulación de una interrupción en la red eléctrica regional. Se corta el suministro principal, los generadores de respaldo entran en funcionamiento y los procedimientos de conmutación trasladan cargas de trabajo a otra instalación. Sin embargo, si los sistemas de climatización y gestión del edificio no están integrados con los de TI, podrían seguir operando en condiciones normales y no adaptarse al aumento de actividad de los servidores.

En una situación real, una refrigeración insuficiente podría elevar la temperatura de las salas hasta acercar los equipos a sus límites térmicos. Cuando los sistemas no intercambian información y sus dependencias físicas no se comprenden bien, las pruebas pueden transmitir una falsa sensación de preparación. Un gemelo digital integrado permite detectar estas interacciones y evaluar si la respuesta prevista funcionaría en condiciones reales.

La falta de talento especializado también supone un obstáculo. En el Reino Unido, el 58 % de los operadores tiene dificultades para cubrir puestos críticos y el 40 % señala que retener a su equipo principal es especialmente complicado. La rotación puede dificultar la capacitación continua, mientras que la disponibilidad de expertos capaces de diseñar, dirigir e interpretar simulaciones sigue siendo limitada.

## Probar antes de intervenir

Al igual que los fabricantes prueban cambios en una línea de producción virtual antes de aplicarlos en la planta, los operadores de centros de datos pueden ensayar ajustes de refrigeración, cambios en la distribución de energía o migraciones de cargas de trabajo antes de modificar la infraestructura en producción.

También es posible simular fallos de suministro eléctrico, problemas de refrigeración y averías de equipos. Estas pruebas permiten comprobar si los planes de recuperación ante desastres funcionan como se espera e identificar deficiencias antes de que se conviertan en una crisis.

Los gemelos digitales también pueden respaldar la elaboración de acuerdos de nivel de servicio (SLA). Al evaluar el comportamiento de la infraestructura en distintos escenarios, los operadores pueden establecer compromisos de disponibilidad con mayor conocimiento y confianza.

A medida que los centros de datos amplían su capacidad para responder al crecimiento de la inteligencia artificial, mantener el rendimiento será tan importante como aumentar la escala. Los gemelos digitales pueden ayudar a alcanzar ambos objetivos: anticipar riesgos, coordinar sistemas interdependientes y comprobar los cambios antes de llevarlos al entorno físico.

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