Lecciones de un ejercicio de combate: drones, táctica y supervivencia en el campo de batalla moderno



Un ejercicio de entrenamiento militar de 10 días en Alemania ha acaparado la atención tras reportes que señalan cómo drones ucranianos reconfiguraron la forma de moverse, ocultarse y sobrevivir en combate por parte de una compañía mecanizada estadounidense. En el centro de la discusión se encuentra la Compañía Blackhawk, parte de la 2ª Batalla, 7º Regimiento de Caballería, que pasó esos días entrenando en un rango de Hohenfels. El comandante de la compañía, el capitán Allan Watson, sostiene que la versión difundida no refleja plenamente los logros obtenidos por sus soldados durante el periodo de entrenamiento.

Entrando en un campo de batalla dominado por drones
Blackhawk Company operó en un recinto de 14 por 27 kilómetros, donde personal ucraniano de la 412ª Regimiento apoyó a las fuerzas opuestas durante las operaciones iniciales. La formación de élite ucraniana, denominada Nemesis, contaba con experiencia de combate y utilizó sistemas aéreos para observar los movimientos estadounidenses a lo largo del área. La unidad estadounidense afirma carecer del equipo contra-drones que hubiese deseado durante el evento y, en lugar de depender de ese equipamiento no disponible, sus soldados modificaron la forma en que ocupaban posiciones, movían vehículos y ocultaban al personal de la observación aérea. Vehículos Bradley se desplazaron bajo vegetación densa, y las tropas emplearon terreno empinado y rutas difíciles para reducir su exposición desde arriba. Además, la compañía evaluó sus movimientos desde una perspectiva aérea, ajustando rutinas que podrían haber facilitar la detección por parte de operadores enemigos.

Aun así, durante el simulacro, se reportaron pérdidas de vehículos blindados, incluidos Bradley y tanques, y también hubo recuentos de bajas entre las tripulaciones. Watson aclaró que estas pérdidas no prueban que la artillería acorazada haya dejado de ser útil en entornos de combate modernos. Según él, los vehículos blindados siguen siendo valiosos porque ofrecen movilidad y protección para desplazar a las tropas a través de terrenos complejos durante las operaciones.

Adaptación táctica: cambios que transformaron el ejercicio
El comandante sostuvo que las drones pueden localizar a las fuerzas estadounidenses, pero explotar esa información sigue necesitando personal en el terreno. Esa distinción se volvió crucial a medida que el ejercicio avanzaba: la vigilancia aérea ucraniana no eliminó la necesidad de un reconocimiento convencional. En el sexto día, la Compañía Blackhawk pasó de tareas defensivas a operaciones ofensivas, mientras que la formación ucraniana, posteriormente, trabajó junto a las tropas estadounidenses. Watson afirmó que los soldados ganaron confianza al ajustarse a condiciones que desafiaban las hipótesis forjadas en entrenamientos previos.

Los participantes ucranianos también compartieron métodos para operar drones económicos a largas distancias y para vincular la observación en el campo de batalla con respuestas rápidas. “Presentaron una clase magistral en la gestión de la cadena sensor-disparador y en la velocidad de respuesta”, declaró el capitán Watson. También señaló que la experiencia demostró que la tecnología por sí sola no determina los resultados en combate, porque las decisiones humanas siguen siendo cruciales.

Para Watson, la lección principal no fue que los drones hubieran reemplazado a las formaciones acorazadas, sino que las unidades deben adaptar sus tácticas ante una vigilancia aérea persistente. Sin embargo, este no es el primer ejercicio militar estadounidense en el que equipos de drones ucranianos sorprenden a las fuerzas americanas. En una edición anterior en Alemania, tropas estadounidenses fueron derrotadas tan rápidamente que las autoridades permitieron que esas unidades reingresaran al escenario. Estos acontecimientos estuvieron diseñados para exponer debilidades, probar contramedidas y ayudar a las fuerzas estadounidenses a prepararse para una guerra dominada por drones.

La experiencia de Ucrania contra Rusia ha dotado a sus unidades de drones de capacidades destacadas en sistemas no tripulados y operaciones de guerra electrónica. Las reiteradas derrotas, por lo tanto, plantean una interrogante más directa sobre si las fuerzas estadounidenses deberían adaptar sus capacidades con mayor rapidez. En lugar de atribuir cada derrota a un resultado de entrenamiento, las fuerzas estadounidenses deben tratar estos ejercicios como advertencias.

Fuente principal: Task & Purpose.

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