
Apple presentó por fin su primer MacBook Pro con pantalla táctil, disponible en tamaños de 14 y 16 pulgadas. Los nuevos equipos combinan paneles OLED en tándem —que la compañía denomina PROLED— con los chips M5 Pro y M5 Max, y marcan un cambio importante en la forma de interactuar con una Mac portátil.
Durante una primera prueba, la pantalla táctil se sintió sorprendentemente familiar. Tocar, deslizar, pellizcar para ampliar y usar gestos con varios dedos resultó intuitivo desde el primer momento. La experiencia no obligó a abandonar el teclado ni el trackpad: simplemente añadió otra forma práctica de controlar el equipo.
## Una pantalla pensada para destacar
La tecnología OLED en tándem apila dos paneles emisores de luz ultradelgados. El resultado promete más brillo y negros intensos, sin necesidad de una retroiluminación convencional. Además, Apple recuperó el logotipo luminoso en la parte posterior de la pantalla: se enciende al abrir el portátil y se apaga al cerrarlo.
El modelo de 16 pulgadas conserva el teclado Magic Keyboard retroiluminado y un amplio trackpad Force Touch. También mantiene una selección de puertos orientada a profesionales: una ranura para tarjetas SD, tres puertos Thunderbolt 5, un puerto USB 4, HDMI y una conexión para auriculares. En cuanto al peso, el modelo de 14 pulgadas ronda las 3 libras, mientras que el de 16 pulgadas pesa unas 4.
## Gestos que se sienten naturales
En las pruebas, la pantalla respondió bien a tareas variadas. Fue posible girar un modelo 3D con dos dedos y pintar detalles con uno; desplazar y ampliar un mapa; cambiar de escritorio con un gesto de tres dedos, y mover una ventana hacia un lado para organizarla en media pantalla. Incluso se pudo tocar un piano virtual con varios dedos.
La interacción resultó directa y cómoda. En lugar de reemplazar los métodos de control tradicionales, la pantalla táctil parece complementarlos, especialmente en aplicaciones visuales y tareas que se benefician de la manipulación directa.
Hay, no obstante, algunos límites. La pantalla no gira por completo hacia atrás, como ocurre en ciertos portátiles convertibles, y Apple no indicó compatibilidad con Apple Pencil. Sin esa flexibilidad, el uso de un lápiz para dibujar o escribir parece menos práctico. El equipo también incorpora una Dynamic Island, aunque durante la demostración sus funciones no quedaron del todo claras.
## Un cambio con un precio elevado
El MacBook Pro táctil de 14 pulgadas parte de los 2.899 dólares, 2.899 libras o 4.599 dólares australianos. El modelo de 16 pulgadas comienza en 3.399 dólares, 3.399 libras o 5.499 dólares australianos. Los pedidos anticipados están disponibles y los equipos llegarán el 6 de noviembre.
La primera impresión es clara: el tacto encaja con naturalidad en la experiencia MacBook Pro. Para quienes ya suelen acercar la mano a la pantalla al trabajar, esta incorporación podría convertirse rápidamente en una parte habitual de su flujo de trabajo. La pregunta será si esa comodidad adicional justifica el considerable precio de entrada.
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