Steam Machine: cumple con Steam, pero el precio y la potencia generan dudas


La Steam Machine de Valve llegó acompañada de grandes expectativas. Al presentarla, la compañía afirmó que podría ejecutar todo el catálogo de Steam y que, en muchos casos, alcanzaría una resolución 4K. La primera afirmación se sostiene, aunque con matices: poder ejecutar un juego no significa necesariamente hacerlo con los ajustes gráficos más altos ni con una tasa de imágenes estable.

La experiencia recuerda, en cierta medida, a la de Steam Deck. La portátil puede mover una gran parte del catálogo, pero en los títulos exigentes suele ser necesario reducir la resolución y la calidad gráfica. La Steam Machine parte de un nivel de rendimiento superior, aunque también se enfrenta a juegos más recientes y a una industria que eleva rápidamente sus exigencias visuales.

## Juegos exigentes: rendimiento razonable, con concesiones

El hardware de la Steam Machine se sitúa en torno al de un PC gamer medio de 2025. Eso basta para jugar a una amplia selección de títulos, pero no siempre para hacerlo con la máxima calidad. Los juegos de mundo abierto, en particular, pueden exigir mucho al sistema al cargar grandes cantidades de información mientras el jugador se desplaza.

En *Black Myth: Wukong*, por ejemplo, algunos análisis muestran un rendimiento cercano a los 50 fotogramas por segundo con ajustes altos o recomendados, aunque pueden producirse caídas. Es posible acercarse a los 70 fps mediante opciones oficiales de generación de cuadros, pero esa cifra también puede fluctuar y no equivale a una mejora idéntica en la respuesta del juego.

*Avatar: Frontiers of Pandora* ofrece otra referencia. Con calidad baja, el rendimiento puede rondar los 50 fps. Subir la calidad gráfica reduce la tasa de imágenes y puede afectar a la fluidez. La generación de cuadros permite alcanzar, según la zona, cifras de 70 a 80 fps; en algunos lugares, el rendimiento puede superar los 60 fps sin esa función y acercarse a los 90 con ella. Aun así, las caídas siguen siendo posibles.

Otros títulos, como *Horizon Zero Dawn Remastered* y *Horizon Forbidden West*, pueden aproximarse a los 60 fps con sus ajustes iniciales. Sin embargo, las opciones destinadas a mejorar la calidad visual pueden resultar demasiado exigentes para el hardware.

## Valve tenía razón, pero el contexto importa

La Steam Machine puede ejecutar los juegos disponibles en Steam y ofrecer una experiencia razonable, especialmente a 1080p y ajustando la configuración cuando sea necesario. En PC, reducir la resolución o la calidad gráfica es una alternativa habitual, y también existen herramientas adicionales para modificar el rendimiento.

Eso no invalida las críticas sobre sus especificaciones. Los 8 GB de VRAM pueden resultar insuficientes para jugar a títulos recientes con ajustes altos, sobre todo si se pretende usar una resolución de 1440p o 4K. En esos casos, el rendimiento puede resentirse de forma notable.

También cabe preguntarse si era conveniente lanzar un PC compacto con componentes de gama media en un mercado donde las mejoras gráficas pueden llegar en cualquier momento. A diferencia de una consola tradicional, cuyo hardware suele mantenerse durante una generación, un ordenador compite con una evolución constante. Una apuesta algo más ambiciosa por el hardware quizá habría reducido parte de las dudas.

## El precio y la presión sobre la memoria

El coste es otra pieza central del debate. Cuando Valve presentó la máquina, se esperaba que su precio pudiera situarse en un rango similar al de la Steam Deck OLED de 1 TB, que entonces costaba 679 euros. Eso alimentó la posibilidad de que la Steam Machine rondara los 700 u 800 euros.

Desde entonces, el encarecimiento de componentes de memoria —un fenómeno al que se suele llamar «RAMpocalipsis»— ha elevado los costes de equipos y dispositivos. La demanda de memoria y almacenamiento vinculada a la expansión de la inteligencia artificial es uno de los factores que presionan el mercado. En el escenario descrito, la Steam Deck OLED de 1 TB alcanza los 919 euros, 240 euros más que antes.

La Steam Machine básica, por su parte, cuesta 1.039 euros y se vende sin mando. Si se toma como referencia ese incremento de 240 euros, es posible imaginar un precio cercano a los 799 euros en un contexto más favorable. A ese nivel, un PC compacto, ya montado y con las ventajas de la plataforma habría podido recibir una acogida distinta.

## Una máquina capaz, con compromisos claros

La Steam Machine puede cumplir la promesa de ejecutar el catálogo de Steam, pero el resultado depende del juego, de la resolución y de los ajustes elegidos. Para jugar a 1080p con concesiones razonables, puede ser suficiente; para aspirar a calidad alta en los títulos más exigentes, o a 1440p y 4K, sus límites son más evidentes.

Las críticas a la potencia y a la memoria tienen fundamento, mientras que la capacidad de la máquina para ejecutar una gran parte del catálogo también es real. El momento del lanzamiento y el encarecimiento de los componentes ayudan a explicar la distancia entre lo que muchos esperaban y el producto que finalmente llegó. En ese sentido, el principal problema de la Steam Machine quizá no sea una sola decisión de Valve, sino el contexto en el que tuvo que tomarla.

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