Khadas Mind Pro: potencia de sobremesa en un mini PC portátil y modular



## Análisis en breve

El Khadas Mind Pro reúne un procesador Intel Core Ultra X7 358H, 64 GB de memoria y gráficos integrados Arc B390 en un chasis metálico de apenas 146 × 105 × 28 mm. Su rendimiento es notable para un equipo de este tamaño: responde con soltura en tareas de oficina, fotografía y edición de vídeo moderada, y hasta permite jugar a títulos exigentes con ajustes medios.

Su rasgo más singular es la batería interna de 7,98 Wh, diseñada para mantener la sesión de Windows durante los traslados. Basta con desconectar el equipo, guardarlo y volver a conectarlo en otro lugar para continuar con las aplicaciones abiertas. El concepto modular también permite ampliar sus posibilidades con accesorios como Mind Dock y Mind Graphics 2.

El principal inconveniente es la conectividad limitada: dispone de dos puertos Thunderbolt 4, dos USB-A y HDMI 2.1. Si se conectan una pantalla USB-C y la alimentación mediante Thunderbolt, queda poco margen para almacenamiento externo de alta velocidad. El Mind Dock puede resolverlo, aunque supone un gasto adicional.

En conjunto, el Mind Pro es un mini PC compacto, potente y muy original, pero su precio elevado y el coste de los accesorios hacen que resulte más atractivo para profesionales que realmente aprovecharán su portabilidad y su diseño modular.

## Precio y disponibilidad

El modelo analizado, con Intel Core Ultra X7 358H, 64 GB de RAM y SSD de 2 TB, cuesta 2.599 dólares y se vende directamente a través de Khadas. La gama parte de 2.559 dólares, según la configuración. También se ofrecen accesorios opcionales como Mind Dock, Mind xPlay y Mind Graphics 2, que incrementan notablemente el coste total.

## Diseño y portabilidad

El Mind Pro conserva el formato compacto y la filosofía modular de anteriores equipos de Khadas. Su cuerpo metálico se siente sólido y de calidad, mientras que el diseño sobrio encaja fácilmente tanto en un escritorio profesional como en una oficina doméstica. Con un peso de 562 gramos, resulta sencillo llevarlo en una mochila.

La batería integrada no está pensada para sustituir a la de un portátil durante una jornada de trabajo. Su función principal es mantener el equipo en suspensión cuando se desconecta de la corriente, de modo que se pueda reanudar la sesión en otro espacio sin cerrar las aplicaciones ni reiniciar Windows. En las pruebas, esta característica funcionó de forma fiable: fue posible trasladar el equipo entre ubicaciones y retomar proyectos abiertos al conectarlo de nuevo a una pantalla, un teclado y un ratón.

También es posible usarlo sin alimentación externa durante un periodo limitado. En las pruebas, la autonomía activa fue de unos siete minutos con el perfil de máximo rendimiento, aproximadamente 14 minutos con el perfil medio y cerca de 30 minutos con el de menor consumo. Por tanto, conviene considerar la batería como una protección para los traslados y no como una fuente de alimentación portátil de larga duración.

La conectividad integrada incluye dos Thunderbolt 4, dos USB-A 3.2 Gen 2 y una salida HDMI 2.1. Para un equipo de este precio, el número de puertos rápidos puede quedarse corto. Al usar una pantalla USB-C y conectar la alimentación mediante Thunderbolt, ambos puertos de alta velocidad quedan ocupados, lo que dificulta conectar unidades SSD externas o lectores de tarjetas sin adaptadores. Para una instalación de sobremesa con varios periféricos, el Mind Dock puede ser una solución práctica, aunque añade un coste considerable.

El sistema cuenta con refrigeración activa. Los ventiladores pueden oírse cuando el procesador trabaja intensamente, pero durante las pruebas el ruido se mantuvo relativamente controlado. La carcasa se calentó bajo cargas exigentes, algo comprensible en un equipo tan pequeño y potente.

## Características y especificaciones

El Mind Pro combina un procesador Intel Core Ultra X7 358H de 16 núcleos con gráficos integrados Intel Arc B390 y una NPU Intel AI Boost capaz de alcanzar hasta 50 TOPS. La configuración analizada incluye 64 GB de memoria LPDDR5X a 8533 MT/s y un SSD M.2 2230 PCIe 4.0 de 2 TB, además de una ranura de expansión para almacenamiento adicional.

La conectividad inalámbrica incluye Wi-Fi 7 y Bluetooth 6.0. El equipo utiliza Windows 11 Home y se alimenta mediante un adaptador USB-C de 100 W. La interfaz propietaria Mind Link permite conectar accesorios diseñados para ampliar las funciones del sistema, entre ellos una base de conexión, una pantalla portátil con teclado y una unidad gráfica externa.

La expansión es una parte esencial de la propuesta. El Mind Dock aporta puertos adicionales para usar el equipo como estación de trabajo; Mind xPlay permite una configuración más móvil, y Mind Graphics 2 añade una GPU dedicada para cargas gráficas más exigentes. Estos módulos no se incluyeron en las pruebas, por lo que este análisis se centra en las capacidades del equipo base.

## Rendimiento

En el uso diario, el Mind Pro ofreció una experiencia rápida y fluida. Microsoft Word, Excel y PowerPoint funcionaron sin problemas junto con numerosas pestañas del navegador. También respondió bien al combinar aplicaciones de oficina con Photoshop y Lightroom Classic.

El rendimiento en fotografía fue especialmente convincente. Lightroom gestionó catálogos grandes, imágenes de alta resolución y exportaciones por lotes con soltura. Photoshop también pudo trabajar con archivos de cámaras de alta resolución sin dificultades apreciables. Los 64 GB de RAM ofrecen margen suficiente para mantener abiertos varios proyectos y aplicaciones creativas.

La edición de vídeo en 4K resultó más viable de lo esperado para un mini PC de estas dimensiones. En Adobe Premiere Pro y DaVinci Resolve, los proyectos sencillos se pudieron editar con buenos resultados. Al aumentar la complejidad de las líneas de tiempo aparecieron ralentizaciones ocasionales, especialmente durante el renderizado. Una GPU externa podría mejorar el rendimiento en este tipo de trabajo, aunque representa una inversión adicional.

Los gráficos integrados Arc B390 también permitieron jugar a Cyberpunk 2077 e Indiana Jones and the Great Circle con ajustes medios. Durante sesiones más largas se produjeron algunas caídas de fotogramas, pero no llegaron a arruinar la experiencia. El Mind Pro no sustituye a un PC gaming con tarjeta gráfica dedicada, pero su capacidad para ejecutar juegos modernos en un equipo tan compacto resulta destacable.

La NPU y los 64 GB de memoria ofrecen posibilidades para ejecutar modelos de inteligencia artificial localmente. En las pruebas con Lemonade AI y modelos Qwen, el equipo pudo abordar tareas prácticas de generación de texto, análisis de imágenes y organización de archivos. Sin embargo, cambiar de modelo no siempre fue sencillo: en ocasiones fue necesario cerrar y reiniciar el servidor de Lemonade para evitar errores. Ejecutar varios modelos exigentes a la vez también podía llevar la memoria al límite.

Con el software y los modelos adecuados, la NPU mostró resultados prometedores. Aun así, la experiencia depende tanto de la elección y configuración de las herramientas como de la potencia del hardware. Para cargas de IA más intensivas, la expansión Mind Graphics 2 podría ser relevante.

## Veredicto

El Khadas Mind Pro demuestra hasta dónde puede llegar un mini PC cuando se combinan componentes potentes, un diseño compacto y una idea de modularidad bien definida. Su procesador, sus 64 GB de memoria y su rápida unidad SSD ofrecen un rendimiento sólido en productividad y fotografía, además de permitir edición de vídeo moderada, juegos y experimentación con IA local.

La batería de suspensión es una ventaja poco habitual y muy útil para quienes se desplazan regularmente entre espacios de trabajo. Poder transportar el equipo sin cerrar aplicaciones y recuperar la sesión al conectarlo de nuevo aporta una flexibilidad que normalmente se asocia a un portátil, pero con el rendimiento y la configuración de una estación de sobremesa.

No es una compra económica. El precio de partida es elevado y los accesorios necesarios para sacar partido a la modularidad pueden aumentar considerablemente la inversión. La escasez de puertos rápidos también puede hacer que el Mind Dock parezca casi imprescindible en una instalación fija. Además, quienes necesiten un gran rendimiento gráfico desde el primer día deberían considerar las limitaciones de los gráficos integrados.

Para profesionales y creativos que alternan entre varias ubicaciones y valoran un equipo potente, fácil de transportar y ampliable, el Mind Pro es una propuesta atractiva. Para quienes solo buscan un mini PC de sobremesa económico o con abundantes conexiones integradas, existen alternativas más prácticas.

### Te conviene si…

– Buscas un mini PC potente que puedas trasladar fácilmente entre distintos espacios de trabajo.
– Te interesa conservar la sesión de Windows y las aplicaciones abiertas durante los desplazamientos.
– Quieres ampliar el equipo con una base, una pantalla portátil o una GPU externa.

### No te conviene si…

– Necesitas muchos puertos rápidos sin comprar accesorios adicionales.
– Buscas gráficos dedicados para tareas exigentes desde el primer momento.
– Tu prioridad es conseguir el mejor rendimiento por el menor precio.

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