
Logitech ha llevado su apuesta por periféricos orientados a esports a un nivel superior con la Pro X2 Rapid. Con un precio de lanzamiento de 229,99 USD / 209,99 GBP / 399,95 AUD, se posiciona entre las opciones más caras del mercado de teclados para gaming, superando a competidores de alto nivel como el Razer Huntsman V3 HE o el Corsair K70 Max. Es, de hecho, el teclado gaming más caro que Logitech comercializa, un indicio claro de su orientación hacia lo “mejor de lo mejor”.
El atractivo principal reside en los interruptores KS-20 POM personalizados, fabricados por Gateron y con operación sin contacto mediante efecto Hall. Ofrecen un punto de actuación configurable, que permite reducir o aumentar la profundidad de actuación desde 4 mm hasta un mínimo de 0,1 mm, en incrementos de 0,05 mm. Esta granularidad permite adaptar la respuesta de cada tecla a preferencias muy específicas, lo que resulta especialmente relevante en títulos competitivos donde cada milisegundo cuenta.
La propuesta se complementa con un ajuste de disparo rápido (rapid trigger), que determina el punto en el que una tecla debe levantarse para resetear. En la práctica, esto elimina buena parte del retraso entre entradas repetidas, acercando la experiencia a una respuesta casi instantánea. En mis pruebas, el resultado fue una sensación de mayor precisión en maniobras como la strafing y movimientos rápidos, algo que podría marcar la diferencia en escenarios tensos de juego competitivo.
También se ofrece la posibilidad de establecer prioridad de tecla, que determina cómo el teclado interpreta entradas casi simultáneas a partir de métricas como el recorrido o una anulación elegida. Aunque suena ideal para contrastrafing o “jiggle peeking”, hay que tener precaución: algunas competiciones pro prohíben este tipo de ajustes para evitar trampas; en Counter-Strike 2, por ejemplo, podría acarrear expulsión automática del servidor.
El kit incluye una pequeña pantalla OLED integrada, situada en la parte derecha del teclado. Por defecto, el dial controla el volumen, pero una pulsación breve abre un menú con ajustes de punto de actuación, rapid trigger, prioridad de mkey, iluminación RGB y configuraciones de modo juego. En la práctica, estos ajustes resultan algo complicados de manipular en tiempo real; la mayoría de usuarios avanzados preferirá gestionar estos parámetros desde el software Logitech G Hub, y guardar configuraciones en la memoria del teclado para usar en otras máquinas.
En cuanto al hardware, el conjunto destaca por un diseño compacto tipo Tenkeyless y opciones de color (Negro, Blanco y Magenta) que lucen bien. Las pulsaciones se sienten satisfactorias y suaves, con un sonido agradable. Sin embargo, es un desperdicio desde mi punto de vista que el exterior sea completamente plástico a este nivel de precio, especialmente cuando rivales con precios similares usan placas frontales de aluminio. Tampoco entiendo la elección de un cable USB-C de silicona en lugar de un cable trenzado, opción que sí suele esperarse en hardware de gama alta; podría haber sido una buena idea incluir dos alternativas de cable dadas las aspiraciones premium del producto.
El reposamuñecas incluido también genera opiniones encontradas. Es grande y de plástico rígido, con una amortiguación escasa y una ergonomía que no resulta especialmente cómoda para sesiones largas. Dado que podría haberse incluido sin subir mucho el coste, su presencia añade como detalle discutible para usuarios que buscan una experiencia definitiva de alto rendimiento.
Precio y disponibilidad
– Precio: 229,99 USD / 209,99 GBP / 399,95 AUD.
– Disponible directo en el sitio de Logitech y en minoristas online.
– Es más costoso que otras opciones de alta gama, como el Razer Huntsman V3 HE o el Keychron Q1 Ultra 8K, que ofrecen materiales más premium o conectividad inalámbrica.
– Aun así, la propuesta se justifica para usuarios que persiguen un conjunto de características enfocadas en esports: interruptores personalizados, alta tasa de sondeo (hasta 8.000 Hz) y un ecosistema de software para ajustes precisos.
¿Deberías comprarla? Considera lo siguiente
– Compra si valoras rendimiento de nivel esports: actuadores configurables y opción de rapid trigger para entradas repetidas más rápidas.
– Compra si quieres la mayor personalización de interruptores possible: profundidad de actuación ajustable por tecla y modo de disparo rápido.
– No compres si priorizas materiales premium o conectividad inalámbrica: la carcasa es mayoritariamente plástica y el cable no es trenzado, y algunas alternativas ofrecen aluminio y/o conectividad inalámbrica a precios comparables.
Alternativas a considerar
– Razer Huntsman V3 HE: interruptores Hall effect magnéticos y pantalla OLED integrada; a menudo a un precio menor que la Pro X2 Rapid y con una carcasa en metal que aporta sensación de mayor dureza.
– Keychron Q1 Ultra 8K: opción de aluminio y buena experiencia de escritura, con potencial de 8K de tasa de sondeo; suele encontrarse más barata y, en algunos mercados, resulta más accesible.
Cómo lo evalué
– Pruebas prolongadas durante varias semanas, usando la Pro X2 Rapid tanto para trabajo como para juego.
– Comparación con otros teclados de gama alta y análisis de rendimiento en títulos como Counter-Strike 2 y otros juegos competitivos, además de tareas de productividad.
– Mi experiencia se complementó con pruebas comparativas de hardware disponible en el mercado para entender la relación entre precio, construcción y rendimiento.
Conclusión
La Logitech G Pro X2 Rapid es una propuesta premium pensada para jugadores competitivos que exigen ajustes finos de actuación y mínimos retardos entre entradas. Si tu objetivo es el máximo rendimiento en esports y estás dispuesto a aceptar una construcción mayoritariamente plástica, podría ser una inversión válida. Si, por el contrario, prefieres materiales más premium o necesitas conectividad inalámbrica, conviene mirar otras opciones dentro de la misma franja de precio.
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