

La comunidad de GNOME ha lanzado la versión 51 de su popular escritorio para Linux, conocida con el sobrenombre de ‘A Coruña’. Esta entrega se presenta como una actualización centrada en pulir la experiencia diaria, con un puñado de cambios que afectan tanto al rendimiento gráfico como a la accesibilidad y la comodidad de uso. Los desarrolladores han querido rendir homenaje a la ciudad gallega que acogió la conferencia GUADEC 2026, y el resultado se traduce en un sistema más fluido y adaptado a las necesidades actuales.
Entre lo más llamativo del lanzamiento destaca la inclusión de funciones que llevaban tiempo siendo demandadas por los usuarios. La capacidad de recordar el brillo del monitor a través de reinicios es una de ellas, junto con una mejora sustancial en la forma en que se captura la pantalla, que ahora requiere menos trabajo innecesario y copias de búfer. Estos avances se notan sobre todo en equipos con cargas altas, donde las animaciones y las grabaciones se comportan de manera más estable.
Rendimiento y usabilidad en el punto de mira de GNOME 51
La gestión gráfica ha recibido un empujón importante con un reajuste en la planificación de fotogramas y la entrega de imágenes, lo que permite que las animaciones se ejecuten con mayor suavidad incluso cuando el sistema está bajo presión. También se ha simplificado el soporte para controladores antiguos de NVIDIA, apostando por interfaces gráficas modernas que beneficien a la mayoría de equipos actuales. En el apartado de configuración, novedades como la activación automática de rotación de pantalla para dispositivos con acelerómetro o la opción de deshabilitar el panel táctil al conectar un ratón externo mejoran la adaptabilidad del escritorio.
La captura de pantalla también se ha vuelto más accesible gracias a la navegación completa por teclado para ajustar el área seleccionada. Los usuarios pueden usar las fechas para redimensionar, mantener Alt para mover la selección y las teclas Mayús o Ctrl para ajustes precisos. Para aquellos que prefieren interfaces más tranquilas, el modo de movimiento reducido se respeta ahora en más componentes del sistema, minimizando las animaciones innecesarias.
Seguridad y comodidad en el acceso
El inicio de sesión introduce un mecanismo de autenticación unificada que incluye soporte para acceso web, pensado para cuentas corporativas o en línea. Esto se complementa con la implementación de cursores basados en SVG, que se renderizan a partir de imágenes vectoriales y se mantienen nítidos en cualquier resolución. Además, se ha mejorado la forma en que se generan las contraseñas seguras en el navegador Web, y el gestor de contraseñas se ha refinado para ofrecer mayor fiabilidad.
En el apartado de almacenamiento de claves, la nueva componente ‘oo7’ refuerza la seguridad al gestionar contraseñas y llaves de forma más robusta. Aunque algunas funciones como los mapas sin conexión o las nuevas herramientas de firma visual en documentos son avances significativos, solo se han comentado aquellas mejoras que han sido confirmadas por múltiples fuentes para garantizar su veracidad.
En definitiva, GNOME 51 ‘A Coruña’ se presenta como una actualización sólida que pone el acento en la estabilidad, la accesibilidad y la integración con los servicios modernos. Los usuarios que ya han probado las versiones preliminares destacan la fluidez general y la atención al detalle en áreas como la gestión de pantalla o la interacción con el teclado. La nueva versión estará disponible en las principales distribuciones de Linux en las próximas semanas, y quien quiera experimentar sin esperar puede recurrir a las imágenes nocturnas del proyecto o a las aplicaciones actualizadas en Flathub.
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