Diseño inclusivo: tecnología que sirve para todos


La inclusión se discute a menudo en términos de cultura, contratación o representación. Estas cuestiones importan profundamente, pero para una empresa de tecnología es crítico que la inclusividad también se refleje en los productos y servicios que nuestros clientes utilizan a diario; en otras palabras, tecnología más inteligente que realmente sea para todos.

Vivir nuestra visión de Tecnología Más Inteligente para Todos siempre ha dependido de construir una cultura donde las personas sienten que pertenecen. En mi opinión, la inclusión no es un equipo que exista en una parte del negocio. Es un pilar cultural que se refleja en cómo tomamos decisiones y atendemos a nuestros clientes.

Este esfuerzo por incorporar la inclusión nos ha llevado a establecer una Oficina de Diseño de Producto Inclusivo (IPDO), que integra la experiencia de diseño inclusivo en el desarrollo de productos en lugar de tratar la accesibilidad como una idea posterior.

Quién sirve un producto

Eso significa que debemos pensar a quién sirve un producto desde el inicio, considerando las necesidades y atributos únicos de todos los consumidores lo suficientemente temprano como para mitigar sesgos o limitar la usabilidad de nuestros productos y servicios. El sesgo que buscamos eliminar podría formar parte del trasfondo de cualquiera: cultural, físico o económico.

Sin embargo, las personas con discapacidad siguen representando una de las demografías más importantes y complejas que buscamos incluir gracias a los esfuerzos de la IPDO. La magnitud es significativa. La Organización Mundial de la Salud estima que 1.3 mil millones de personas viven con discapacidad significativa, lo que representa el 16% de la población mundial.

Eso equivale a una de cada seis personas. Además, casi todos experimentarán alguna forma de discapacidad, temporal o permanente, en algún momento de su vida. Por ello, la accesibilidad debe tratarse como parte del diseño de producto mainstream, porque los usuarios con discapacidad forman parte del mainstream.

Por ello, la accesibilidad debe considerarse como una prioridad al inicio del desarrollo de un producto. Una vez que un producto ha sido diseñado, abordar la accesibilidad puede resultar más difícil y corre el riesgo de convertirse en un parche en lugar de una parte integral de la experiencia del usuario.

Nuestra Oficina de Diseño de Producto Inclusivo ha ampliado la revisión de nuestros productos y soluciones, asegurando que nuestra tecnología funcione para todos, independientemente de su origen o capacidad. El proceso puede incluir examinar cómo reciben los usuarios comentarios del sistema, cómo interactúan físicamente con un dispositivo o cuán fácilmente pueden navegar el software utilizando tecnología de asistencia.

El razonamiento es simple: no todas las personas interactúan con la tecnología de la misma manera, y un buen diseño debe reflejar esa realidad.

Ideas valiosas

Algunas de nuestras ideas de diseño más valiosas provienen de escuchar. A través de nuestra colaboración con la Governor Morehead School for the Blind en Carolina del Norte, hemos aprendido directamente de usuarios ciegos y con baja visión sobre cómo interactúan con nuestros productos. Estas conversaciones han influido en decisiones de producto de maneras que nuestros equipos de ingeniería nunca anticiparon.

En algunos casos, el reto es físico. Por ejemplo, una computadora portátil que se pueda abrir fácilmente con una mano puede apoyar a personas con necesidades de movilidad. Las marcas táctiles en el teclado ayudan a usuarios con baja visión o destreza reducida. Un empaque accesible también puede marcar una gran diferencia, asegurando que un dispositivo pueda abrirse fácilmente antes de encenderse.

Este principio también se aplica a características que pueden parecer comunes. El rechazo de palma en el trackpad, diseñado para evitar entradas accidentales al escribir, puede crear barreras involuntarias para usuarios con diferencias en las extremidades. Al permitir que estos ajustes sean configurables, damos poder a los usuarios para controlar cómo interactúan con su tecnología.

Cuando las empresas diseñan pensando en las personas con discapacidad, se nos obliga a ser más precisos y creativos sobre los problemas que estamos resolviendo. En muchos casos, el resultado es tecnología que funciona mejor para una gama más amplia de personas.

Expectativas simples

Para cualquier persona que use tecnología, la expectativa es simple: que funcione con ella, y no que la persona tenga que adaptarse a ella. Cuando la tecnología es intuitiva y adaptable, las personas pueden centrarse en lo que se propone lograr.

La accesibilidad no puede estar al margen del diseño del producto, porque las necesidades, entornos y formas de trabajar de las personas cambian constantemente. Cuanto más diseñemos alrededor de las necesidades humanas reales desde el inicio, más útil se volverá la tecnología para todos.

El diseño inclusivo es un viaje continuo, con estándares y usuarios en constante cambio. Siempre habrá más por aprender, pero a través de conversaciones con expertos en accesibilidad, empleados, clientes y comunidades, podemos provocar un cambio significativo para todos.

El futuro de la tecnología no se definirá simplemente por lo que puede hacer una solución de IA o un dispositivo, sino por las personas que capacita. Diseñar para la humanidad es lo que da sentido a la innovación.

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Este artículo se ha producido como parte de TechRadar Pro Perspectives, nuestro canal para presentar a las mentes más brillantes de la industria tecnológica actual.

Las opiniones expresadas aquí corresponden a la autora y no necesariamente a TechRadarPro o Future plc. Si te interesa contribuir, descubre más aquí: https://www.techradar.com/pro/perspectives-how-to-submit

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