
En un contexto donde la intermitencia de la energía eléctrica y la volatilidad de las tarifas se mantienen como retos para hogares y comunidades, Base Power anuncia un avance significativo: el desarrollo y lanzamiento de su nuevo modelo Base Core. Este sistema de batería para el hogar promete no solo proteger contra apagones, sino también devolver energía a la red y reducir la dependencia de la red tradicional.
La tecnología detrás de Core se destaca por su capacidad de instalación rápida (según la empresa, en menos de una hora), su rendimiento ante condiciones climáticas extremas y su funcionamiento continuo incluso cuando hay interrupciones en el suministro eléctrico. En situaciones de fallo de la red, Core podría mantener el hogar funcionando durante 36 a 72 horas, dependiendo de la capacidad y la configuración elegidas. Pero sus beneficios no se limitan a los cortes de energía: cuando la red funciona, el sistema está diseñado para disminuir la dependencia de la red y, a su vez, ayudar al sistema eléctrico al devolver electricidad adicional cuando es necesario, manteniendo una reserva para el usuario.
La noticia de una ronda de financiación de 1.0 mil millones de dólares, que eleva la valoración de Base Power a 13 mil millones, subraya la confianza del mercado en estas soluciones de almacenamiento de energía. Con versiones de 39.2 kWh y 78.4 kWh, Core busca escalar la adopción residencial y apoyar la resiliencia de las redes eléctricas a mayor escala.
Texas y más allá
Actualmente, Base Core está disponible en Texas e Illinois, con precios que varían según el proveedor de servicios públicos. En el sitio de Base Power, se estima un costo de energía de aproximadamente 13.1¢ por kWh, más una cuota de membresía de 19 dólares al mes y un pago inicial de 695 dólares por la batería. Este modelo de precios refleja un enfoque que equilibra los costes iniciales con los ahorros continuos en la factura eléctrica y la contribución a la estabilidad de la red.
A medida que más baterías se instalan, la eficiencia del sistema tiende a mejorar. Base Power ha reportado haber aumentado su capacidad instalada a más de 500 MWh en el último año, acompañado de nuevas alianzas con compañías eléctricas. Tras la ronda de financiación reciente, la valoración de la empresa se sitúa en 13 mil millones de dólares.
La demanda de estas soluciones energéticas que permiten ahorrar dinero y almacenar energía parece sólida. Informes de principios de 2026 señalan un récord en instalaciones de baterías domésticas en EE. UU., con cientos de megavatios hora de capacidad instalada en el primer trimestre. En este contexto, gigantes tecnológicos como Google han mostrado interés en modelos distribuidos de energía para gestionar la demanda de sus centros de datos, fortaleciendo la necesidad de soluciones que protejan a los hogares frente a la subida de precios y a más apagones.
Además, la tendencia hacia baterías de enchufe, que se están acercando a marcos regulatorios en distintos países, sugiere una revolución en el mercado doméstico de energía. Si se suma al auge de las soluciones de almacenamiento con usos duales –residencial y de red–, la transición hacia una matriz energética más resistente parece cada vez más plausible para hogares de distintas regiones.
En resumen, el lanzamiento de Base Core representa un compromiso claro con la resiliencia energética y la eficiencia económica para los consumidores. Con disponibilidad inicial en Texas e Illinois y un soporte cada vez mayor a través de asociaciones y expansión de capacidad, estas baterías podrían convertirse en un componente clave de la gestión energética familiar y de la red eléctrica del futuro.
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