
En un avance que ilustra la creciente convergence entre capacidades terrestres, marítimas y aéreas, Ucrania presenta una plataforma naval de lanzamiento diseñada para activar drones FPV durante operaciones de combate. Este desarrollo, fruto de la colaboración entre la unidad de buceo del Omega Special Purpose Center de la Guardia Nacional y una empresa tecnológica ucraniana, añade una nueva capa de autonomía y alcance a la caja de herramientas robóticas en el campo de batalla.
La plataforma marítima funciona como un transportador móvil que acerca los FPV a zonas de combate, permitiendo a los operadores lanzar los drones contra posiciones enemigas sin que estos deban cubrir toda la distancia por sus propios medios. Según el mando de la unidad Omega, el sistema actúa como un buque portador flotante que amplía el radio de acción de los drones más pequeños.
La Fiscalía de Asuntos Internos de Ucrania comunicó el desarrollo a través de sus canales oficiales, tras completar el trabajo en la plataforma no tripulada. Las imágenes difundidas muestran que el vehículo está propulsado por un motor Suzuki de origen japonés y equipado con un terminal de comunicaciones satelitales, lo que permite mantener contacto con la plataforma mientras recorre áreas marítimas durante misiones operativas.
Entre los planes de desarrollo figura adaptar el sistema para interceptar amenazas aéreas, ampliando su función más allá del transporte de drones FPV durante operaciones de combate. Este avance se enmarca dentro de una serie de experimentos ucranianos que exploran la cooperación entre múltiples plataformas no tripuladas en distintos entornos operativos.
Otros esfuerzos precedentes han mostrado conceptos similares, como el empleo de buques de superficie no tripulados Barracuda cerca del puerto ocupado de Zaliznyi, en la región de Jersón. La 40ª Brigada de Marines Separados informó que estas plataformas transportaron drones FPV para efectuar ataques contra logística, equipo militar y posiciones ocultas rusas. A pesar de la pérdida de una nave no tripulada tras la salida de cuatro municiones de tipo Lancet, las plataformas supervivientes alcanzaron sus zonas de lanzamiento y facilitaron misiones de reconocimiento y ataque.
Más allá de los ataques directos, Ucrania ha delineado ambiciones más amplias para las drones marítimas, que podrían incluir interceptación, escolta y detención de buques sancionados en el Mar Negro, dependiendo de la evolución de las capacidades y de la normativa aplicable. Un responsable de la Dirección Central de Inteligencia de Ucrania señaló a Business Insider que, en caso de cumplir con las solicitudes, los buques y su carga podrían ser llevados a un puerto designado para su incautación.
Queda por verse si el mismo concepto de portador podría evolucionar hacia drones lanzados desde submarinos, aunque, por ahora, el complejo Omega representa un paso relativamente contenido y orientado a ampliar la experiencia operativa con plataformas no tripuladas en combinations de entorno.
Fuente: Kyiv Post.
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