
La industria de las cámaras compactas para cine ha observado un cambio importante con la llegada del FX5 de Sony, el sucesor directo del popular FX3 de 2021. Con una batería de mejoras que abarcan desde un sensor y procesador nuevos, hasta grabación en Open Gate y un rendimiento de ISO más flexible, estas características posicionan al FX5 como una opción atractiva para proyectos de presupuesto medio y alto. A continuación, repasamos los puntos clave y lo que significan para la producción.
El cambio más destacado es el nuevo sensor de 16,6 MP y la grabación Open Gate, que permite aprovechar completamente el formato 3:2 sin las restricciones anteriores de 16:9. Esta implementación eleva la resolución de video de 4K a 5K y aumenta las posibilidades de postproducción, al tiempo que facilita una mayor libertad creativa en encuadres y composiciones. Las velocidades de cuadro también amplían las opciones: hasta 120 fps en 5K y hasta 240 fps en 4K para movimientos en cámara lenta suaves y detallados.
En cuanto a la captura de color y rango dinámico, el FX5 añade grabación interna de 16 bits RAW, lo que elimina la necesidad de monitores externos para este formato de alta calidad. A ello se suma un triple base ISO y la estabilización en cuerpo de nivel comparable a la del A7R VI, lo que resulta en una experiencia de manejo más estable en situaciones de luz variables.
El rendimiento de enfoque también recibe un impulso notable gracias a la combinación de un nuevo procesador Bionz XR2 y un chip de IA, emparejados con mejoras en el autodetección de sujetos y rendimiento en condiciones de poca luz. Este conjunto mejora significativamente el seguimiento de sujetos en tomas dinámicas y en entornos desafiantes.
El FX5 mantiene un diseño de factor de forma similar al FX3, con un peso ligeramente mayor (750 g) y una empuñadura más robusta. Esta empuñadura alberga la batería NP-SA100 de alta capacidad, introducida con la A7R VI, que ofrece una duración de batería aproximada de 170 minutos en grabación 5K, mejorando la autonomía en rodajes prolongados. El conjunto conserva varias opciones de montaje en la carcasa, botones programables y una interfaz de usuario centrada en video similar a la de las cámaras de cine de alto nivel de Sony, como Venice, Burano y FX6.
Entre las mejoras de diseño, el FX5 incorpora un dial multifunción al estilo Venice, un joystick de selección y una lámpara de estado (tally). Además, se añaden herramientas de monitorización de video como color falso, forma de onda, vector y mapas de enfoque, ampliando las herramientas de evaluación de imagen sin necesidad de dispositivos externos, además de histograma, zebra y enfoque peaking existentes.
En cuanto a conectividad y medios, el FX5 mantiene ranuras de tarjetas duales compatibles con SD y CFexpress Type A, manteniendo una limitación para tarjetas Type B. Esto puede implicar un coste adicional para adquirir tarjetas Type A si aún no se cuenta con ellas, y debe considerarse en el presupuesto general.
El precio de salida para el cuerpo es de £4,700, con un paquete que incluye la nueva empuñadura superior por £5,200 (la empuñadura individual se comercializa por £780). A la espera de precios en Estados Unidos y Australia, el FX5 ya plantea una propuesta de valor clara para proyectos que exigen movilidad, rendimiento y flexibilidad creativa sin comprometer la calidad de imagen.
El equipo de Sony también ha presentado la posibilidad de desactivar de forma irreversible la estabilización de imagen en cuerpo antes de la compra, para quienes prefieren trabajar con sistemas de apoyo o para optimizar flujos de trabajo específicos en ciertas producciones. Además, llega un visor OLED inclinable de 7,07 millones de puntos y una nueva óptica de alta calidad que, aunque tiene un coste de lanzamiento de £650, se beneficia de puertos dedicados y compatibilidad con el resto del ecosistema de cine de Sony.
El RX5 y sus accesorios estarán disponibles a partir de agosto, con el anuncio de que algunas funciones sólo llegarán mediante una actualización de firmware (V2), como 4K240p, 5K120p, UI vertical, función de captura de pantalla y Open Gate en el códec XAVC. El calendario de estas actualizaciones está por confirmar, por lo que los usuarios deben planificar con margen para cambios de último momento.
En resumen, el Sony FX5 parece posicionarse como una solución integral para rodajes con presupuestos variables, aportando todo lo necesario para que el usuario habitual de FX3 lleve sus proyectos un paso más allá: mayor resolución, grabación en formato abierto, mejoras de enfoque y monitorización, y una autonomía notable en un cuerpo compacto. Será interesante ver cómo se traduce en flujos de trabajo en set y qué impacto tendrá en la demanda de cámaras compactas de cine en la práctica profesional diaria.
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