Qué paso en enero. Mi balance del 2021 parte 2

Esto pasó en enero

Para alguien que vivió toda la vida en el hemisferio sur, no deja de ser sorprendente la actividad desarrollada en el primer mes del año por quienes están del otro lado. Claro, acá es pleno verano y aún quienes no tenemos vacaciones aprovechamos para bajar el ritmo. Pero, como el mundo de la tecnología se mueve básicamente al compás del hemisferio norte, no es de extrañar que el 2021 comenzara con bastantes novedades.

Qué pasó en enero

La primera novedad importante de enero fue que la tecnología Flash dejó de ser parte de Internet. En realidad, había dejado de serlo hace ya tiempo salvo para algunos viejos sitios de juegos y o videos porno (Eso me dijo un amigo). En los tiempos de la Internet estática, Flash fue la tecnología que le dio movimiento a Internet y facilitó la transmisión de contenidos multimedia. Gracias a Flash fue posible Youtube.

La relación de esta tecnología con Linux fue algo ríspida. La Free Software Foundation lanzó su propio reproductor que nunca llegó a despegar y, Adobe suspendió por un tiempo el desarrollo del reproductor oficial que quedó a cargo de Google (Solo para Chrome) aunque luego la retomó.

Sin embargo, Steve Jobs le bajó el pulgar prefiriendo la adopción de estándares abiertos para el iPhone y, Microsoft y Google lo apoyaron por lo que Adobe tuvo que aceptar la derrota y Flash dejó de estar disponible en el último minuto del 2020.

Censura buena y censura mala

A Donald Trump no le cayeron bien los resultados de las elecciones presidenciales y lo dejo en claro en sus cuentas de redes sociales. A las empresas que controlan las redes sociales ya no les caía bien Trump y aprovecharon la irrupción de manifestantes en el Capitolio para cerrarle las cuentas. Twitter lo hizo de forma permanente:

Después de una cuidadosa consideración de los Tweets recientes de la cuenta @realDonaldTrump y el contexto que los rodea, en particular la forma en que se reciben e interpretan dentro y fuera de Twitter, hemos suspendido permanentemente la cuenta debido al riesgo de incitación a violencia.

Facebook fue un poco más disimulado y en principio anunció una medida por dos semanas (Más adelante y con un simulacro de apelación lo haría permanente).

La justificación de la empresa de Mark Zuckerberg fue:
El odio, la división y la intolerancia que han encendido Trump y su administración no se disiparán de inmediato con el próximo cambio de poder.
Facebook debe prohibir definitivamente a Trump y tomar medidas contra sus facilitadores y aliados que continúan usando la plataforma para incitar a la violencia y difundir información peligrosa

Reacciones desde la comunidad del software libre

La decisión de las redes sociales tuvo un entusiasta apoyo de Mitchell Baker, la presidenta de la Fundación Mozilla que incluso fue más lejos:

Pero por muy censurables que sean las acciones de Donald Trump, el uso desenfrenado de Internet para fomentar la violencia y el odio, y reforzar la supremacía blanca se trata de algo más que de una personalidad. Donald Trump no es ciertamente el primer político que explota la arquitectura de Internet de esta manera, y no será el último. Necesitamos soluciones que no empiecen después de que se haya hecho un daño incalculable.

Algunas de las propuestas de Baker fueron:

  • Informar quién paga por los anuncios, cuánto paga y a quién se dirigen.
  •  Hacer públicos los algoritmos de la plataforma para que saber cómo y qué contenido se está amplificando, a quién, y el impacto asociado.
  • Activar por defecto las herramientas que advierten sobre información falsa.
  • Trabajar con investigadores independientes en el estudio del impacto de las plataformas en las personas y nuestras sociedades

Por su parte, Cory Doctorow, un reconocido activista del software libre no solo no acordó con la censura, sino que propuso un enfoque completamente diferente:

El problema no es (simplemente) que los directores generales de las grandes empresas tecnológicas no estén capacitados para tomar decisiones que rijan la vida digital de miles de millones de personas. Es que nadie está capacitado para tomar esas decisiones

El escritor pone énfasis en el principal obstáculo para la libre elección del usuario:

Si te gustan más las políticas de moderación de otro sitio que las de Twitter, puede que sigas en Twitter, porque ahí es donde está toda la gente con la que quieres hablar. Es más, las personas con las que quieres hablar siguen en Twitter porque tú estás allí. Es una especie de toma de rehenes mutua

Su solución es la de cambiar las reglas de Internet haciéndola dinámica. Una Internet en la que haya muchas formas diferentes de hablar con amigos, organizar un movimiento político, asistir a escuelas virtuales, intercambiar dinero por bienes y servicios, discutir sobre política y compartir creaciones.

Google se hace el mono…polio

Este año hablamos bastante de las actitudes monopólicas de las grandes tecnológicas. Un pequeño atisbo lo tuvimos con la decisión de Google de cortar el acceso a Sync y «otras API de servicios de Google al navegador Chromium. Google le había concedido derecho de acceso a los desarrolladores en el año 2013, pero, con la excusa que otros navegadores abusaban de sus servidores, los cortó

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