
En el ecosistema de laptops asequibles, a menudo aparece una trampa común: modelos que prometen 1.1 TB o 1.2 TB de almacenamiento. A primera vista, puede parecer una oferta contundente para quienes buscan más espacio sin gastar mucho. Sin embargo, la realidad es que estas cifras suelen ser engañosas y no reflejan la capacidad usable real del equipo. Este artículo desvela las prácticas detrás de esas promesas y por qué conviene mirar más allá del número inicial.
1. ¿Qué se está vendiendo realmente?
Las etiquetas que prometen 1.1–1.2 TB suelen basarse en una estrategia de marketing que exagera la capacidad total disponible. En muchos casos, el disco duro o SSD del equipo está dividido en varias particiones: una pequeña partición de recuperación, una partición del sistema y una o más particiones del fabricante para herramientas preinstaladas. Por lo general, la partición utilizable para el usuario final no alcanza esa cifra anunciada, y la suma de particiones puede incluir espacio reservado para el sistema, recuperación y caché.
2. Desgloses técnicos que importan
– Diferencia entre TB (terabytes) y TiB (tebibytes): algunos anunciantes utilizan 1 TB = 1000 GB, mientras que el sistema operativo suele reportar en TiB o GiB, lo que genera discrepancias aparentes.
– Espacio para el sistema y recuperación: el fabricante reserva una porción para la partición de recuperación, que es necesaria para restablecer el equipo a su estado original, así como para herramientas de diagnóstico y recuperación.
– Desglose de particiones: el usuario ve una capacidad que parece grande, pero el sistema operativo muestra la suma de la partición utilizada por el usuario y las particiones del sistema, que pueden restar significativamente del total anunciado.
3. Cómo verificar la capacidad real
– Consulta en el sistema: revisa el tamaño total del disco desde el sistema operativo en Gestión de Disco (Windows) o Utilidad de Discos (macOS) o herramientas equivalentes en Linux.
– Comprueba particiones: identifica cuántas particiones existen y qué propósito tienen. Busca particiones de recuperación y de herramientas del fabricante.
– Verifica la cifra de la capacidad usable: la que verás como espacio disponible para tus archivos y programas suele ser menor que la cifra anunciada en la etiqueta.
4. Consejos para evitar sorpresas
– Investiga reseñas y pruebas independientes: los análisis que miden la capacidad usable suelen revelar discrepancias entre la cifra anunciada y la real.
– Desconfía de ofertas con “capacidad increíble” a precios bajos: si parece demasiado bueno para ser verdad, podría haber trampas similares.
– Verifica la marca y el modelo del disco: algunos fabricantes pueden incluir particiones de fábrica grandes para software de diagnóstico o utilidad preinstalada, reduciendo el espacio utilizable.
– Considera comprar almacenamiento adicional: si el trabajo que realizas exige grandes volúmenes de datos, un disco externo o una actualización de SSD puede ser una inversión más prudente que conformarse con una cifra anunciada engañosamente.
5. Impacto para el usuario
La consecuencia de esta práctica es tangible: el usuario paga por una capacidad que no podrá usar plenamente, limitando la experiencia de almacenamiento para documentos, multimedia y aplicaciones. Además, la confusión puede complicar la planificación de copias de seguridad y gestión de datos a largo plazo.
Conclusión
Cuando te encuentres ante laptops económicas que prometen 1.1 TB o 1.2 TB de almacenamiento, toma un momento para desglosar la cifra. Verifica el almacenamiento usable real en el sistema, entiende la función de las particiones preinstaladas y haz una comparación con opciones que ofrezcan una capacidad clara y usable. Con un enfoque informado, puedes evitar sorpresas desagradables y elegir un equipo que realmente cubra tus necesidades sin compromisos ocultos.
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