

La llegada de Plasma 6.6 marca un salto relevante en la evolución del escritorio KDE, tras entregas como Plasma 6.4, con una versión que no se limita a pulir detalles, sino que introduce cambios profundos en usabilidad, accesibilidad y estabilidad, especialmente en entornos Wayland. Aunque su despliegue en las distintas distribuciones GNU/Linux será progresivo, los principales proyectos rolling release en Europa ya han empezado a integrarlo, y es cuestión de días que lo veamos como opción estable en sistemas como Arch Linux, openSUSE Tumbleweed o KDE neon.
Lejos de centrarse únicamente en funciones llamativas, los desarrolladores han priorizado corregir fallos, endurecer KWin frente a cuelgues del controlador gráfico y mejorar la experiencia en equipos modernos con pantallas de alta frecuencia, sensores de luz ambiental y configuraciones multi‑GPU. Todo ello se combina con nuevas herramientas para simplificar la configuración inicial y el inicio de sesión, lo que apunta a un escritorio más cómodo tanto para usuarios nuevos como para quienes ya llevan tiempo en KDE.
Lanzamiento de Plasma 6.6 y enfoque del desarrollo
Plasma 6.6 se presenta como la última gran entrega de la rama 6.x en poner orden y robustez antes de futuros saltos de funcionalidad. En las semanas previas al lanzamiento, el ritmo de trabajo se ha volcado casi por completo en correcciones de errores y ajustes de comportamiento, dejando para Plasma 6.7 buena parte de las características más experimentales.
En paralelo al pulido de Plasma 6.6, los informes semanales «This Week in Plasma» han ido adelantando parches que llegan también a versiones posteriores, como 6.6.1 o 6.7.0. Esa cadencia permite a los usuarios de distribuciones rolling en Europa recibir pronto mejoras incrementales, mientras que las distros con ciclos más conservadores podrán ofrecer directamente una experiencia más estable al empaquetar la versión completa.
Plasma Setup y nuevo Plasma Login Manager
Una de las novedades más visibles en el día a día es Plasma Setup, el asistente de configuración inicial orientado a la creación de la primera cuenta de usuario y a dejar el sistema listo tras la instalación. Su propósito es reducir los pasos manuales posteriores, guiando al usuario por opciones básicas sin abrumar con menús avanzados desde el primer arranque.
Junto a ello, Plasma 6.6 incorpora un nuevo «Plasma Login Manager» como gestor de inicio de sesión, pensado para convertirse en alternativa real a soluciones habituales como SDDM en distribuciones centradas en KDE. Está previsto que aparezca en futuras versiones de sistemas como Fedora KDE Spin o en distribuciones europeas enfocadas a Plasma como KDE neon, CachyOS o EndeavourOS. Es importante tener en cuenta que este gestor depende de systemd, por lo que las distros sin este sistema de inicio no podrán adoptarlo tal cual.
Mejoras de usabilidad, temas y teclado en pantalla
En el terreno de la experiencia de uso diaria, Plasma 6.6 afina temas, animaciones y comportamiento de los paneles y widgets. Esto se traduce en transiciones más suaves, una apariencia más consistente entre diálogos y ventanas, y una mayor coherencia visual cuando se cambian los esquemas de color o los temas globales.
El escritorio estrena además un nuevo teclado en pantalla, más moderno y funcional para equipos táctiles, tabletas o portátiles convertibles. Su integración con el resto del escritorio mejora la escritura en modos tablet y facilita el uso de Plasma en dispositivos donde el teclado físico no siempre está disponible, algo especialmente relevante para fabricantes y usuarios que optan por hardware híbrido.
Accesibilidad y soporte para personas con dificultades visuales o motoras
El equipo de KDE ha puesto un énfasis especial en reforzar las opciones de accesibilidad en Plasma 6.6. Entre las novedades, destacan mejoras para usuarios con algún tipo de daltonismo, ajustes que permiten adaptar la visibilidad de elementos de la interfaz y nuevas opciones en la gestión del contraste y la nitidez de los contenidos, especialmente en pantallas de alta resolución.
Dentro de la sesión Wayland, Plasma 6.6 introduce la función «Slow Keys», que añade un retardo configurable entre la pulsación de una tecla y su registro efectivo, evitando pulsaciones accidentales. Esta característica resulta útil para personas con dificultades motoras, pero también puede ayudar en entornos donde se teclea con dispositivos alternativos o se requieren entradas más controladas.
Brillo automático, baterías y sensores de luz ambiental
En portátiles y equipos móviles, Plasma 6.6 incorpora ajuste automático de brillo en sistemas con sensor de luz ambiental. De esta forma, la retroiluminación de la pantalla puede adaptarse en función de la luminosidad de la habitación, reduciendo el consumo energético y mejorando la comodidad visual, algo que se agradece en jornadas largas de trabajo o estudio.
También se ha trabajado en mejorar la gestión de batería en portátiles, afinando los mecanismos que reducen el consumo, optimizando el comportamiento en suspensión y reanudación, y haciendo más clara la información que ofrece el sistema sobre el estado de la batería y los dispositivos conectados. Esto beneficia tanto a usuarios domésticos como a entornos profesionales donde la autonomía es un factor clave.
KWin más robusto, Wayland y compatibilidad con HDR
El gestor de ventanas y compositor KWin es uno de los grandes beneficiados en esta versión. Por un lado, Plasma 6.6 endurece KWin frente a reinicios inesperados del controlador gráfico, reduciendo la probabilidad de cuelgues o cierres de sesión cuando el driver se resetea. Esto resulta especialmente relevante en equipos con controladores propietarios o configuraciones multi‑GPU.
Además, se ha integrado un apaño específico para un fallo en uno de los protocolos de Wayland. Dado que la corrección completa depende de versiones más recientes del protocolo que aún deben convivir con aplicaciones antiguas, KWin aplica una solución intermedia para evitar comportamientos erráticos. Aunque no resuelve el problema de raíz, ayuda a que la sesión Wayland resulte más fiable en el uso diario.
En el apartado gráfico, Plasma 6.6 unifica el tratamiento del contenido HDR tanto en ventanas a pantalla completa como en modo ventana, mejorando la coherencia de la imagen y evitando diferencias de color y brillo según cómo se ejecute la aplicación. También introduce un ajuste general de «nitidez» del contenido en pantallas con determinadas combinaciones de hardware y kernel, lo que se hace notar en la legibilidad de textos y la definición de elementos.
Juegos Windows con HDR en Wine y Proton
Uno de los cambios más llamativos para quienes juegan en Linux es que Plasma 6.6 añade una solución específica para títulos de Windows con HDR ejecutados a través de Wine o Proton. Algunos de estos juegos sufrían problemas de color o niveles de brillo poco realistas al correr bajo Wayland, algo especialmente frustrante en monitores HDR de gama alta.
Con los nuevos ajustes, los colores de estos juegos deberían mantenerse más fieles y agradables a la vista, sin desviaciones extremas ni tonalidades lavadas. No se trata de una garantía absoluta para todos los títulos, ya que intervienen muchos componentes (drivers, capa de compatibilidad, configuración del juego), pero sí es un paso importante hacia una experiencia más consistente para quienes usan Linux como plataforma principal de juego.
Soporte de pantallas, XWayland y modos personalizados
La gestión de pantallas también recibe un notable empujón. Plasma 6.6 permite definir modos personalizados para pantallas virtuales y sesiones Wayland, ampliando las posibilidades en entornos con monitores no estándar, resoluciones poco habituales o configuraciones de trabajo muy específicas, algo habitual en oficinas, estudios creativos y estaciones multi‑monitor.
En paralelo, KWin incorpora soporte de emulación XRandr para aplicaciones que usan XWayland, facilitando que muchos programas heredados que aún dependen de X11 se integren mejor en sesiones Wayland. A ello se suma la implementación de canalizaciones de color por plano DRM, lo que proporciona un control más fino sobre cómo se aplican los perfiles y correcciones de color según la salida de vídeo.
Estadísticas del sistema, GPU secundarias y dispositivos
En el área de monitorización, KSystemStats amplía sus capacidades en Plasma 6.6 para mostrar la temperatura de GPU secundarias. Esto beneficia a usuarios con configuraciones híbridas (por ejemplo, Intel + NVIDIA) o equipos con varias tarjetas dedicadas, permitiendo vigilar mejor el comportamiento térmico y anticiparse a posibles problemas de sobrecalentamiento.
Por otra parte, se introduce un nuevo portal USB que permite a las aplicaciones en sandbox solicitar acceso a dispositivos USB. Esta interfaz de permisos ofrece un equilibrio entre comodidad y seguridad: las apps no obtienen acceso irrestricto, pero el usuario puede autorizar el uso de un dispositivo concreto cuando lo necesita, manteniendo el resto del sistema más protegido.
Seguridad de redes Wi‑Fi y gestión de conexiones
En el campo de la conectividad, Plasma 6.6 permite guardar las contraseñas de las redes Wi‑Fi en una ubicación propiedad de root. Con este cambio, se refuerza la seguridad al proteger las credenciales de formas más estrictas, a la vez que se facilita que todos los usuarios del sistema puedan usar una red conocida sin tener que introducir la clave cada vez.
El widget de redes también gana comodidad: ahora puede mostrar un código QR para facilitar la conexión a la Wi‑Fi desde otros dispositivos, como móviles o tablets. Basta con escanear el código para unirse a la red sin teclear la contraseña, algo muy práctico en hogares, pequeñas oficinas o espacios compartidos donde se conectan varios equipos con frecuencia.
Temas globales y ajustes visuales avanzados
Entre los cambios visuales, destaca la posibilidad de convertir la configuración actual de Plasma en un nuevo tema global reutilizable. Esto abre la puerta a que usuarios avanzados o administradores de sistemas creen un aspecto personalizado y lo apliquen de forma rápida en varios equipos, algo útil tanto en entornos domésticos como en organizaciones que quieran unificar la imagen de sus escritorios.
El lanzador tipo panel también recibe atención: el widget «Application Dashboard» puede adaptarse ahora al esquema de color elegido, aunque por defecto siga manteniendo un estilo oscuro. Además, se ha habilitado el redimensionado del área que separa la zona de Favoritos de la sección de Aplicaciones, mejorando la flexibilidad de este menú para ajustarse a gustos personales o necesidades de accesibilidad.
Capturas de pantalla con OCR y mejoras en aplicaciones
En el apartado de utilidades, la herramienta de capturas de pantalla Spectacle incorpora capacidades de reconocimiento óptico de caracteres (OCR). Esto permite extraer texto directamente de las imágenes capturadas, muy útil para copiar fragmentos de documentos, presentaciones o páginas web sin tener que reescribirlos a mano.
El panel de Configuración del sistema y los widgets por defecto de Plasma reciben numerosas pequeñas mejoras en su diseño y organización. Aunque muchas de ellas son sutiles, en conjunto facilitan encontrar opciones, entender mejor cada apartado y reducir la sensación de complejidad al adentrarse en menús avanzados, algo que tradicionalmente ha sido un reto en escritorios muy configurables como KDE.
Wayland, OpenBSD y reglas avanzadas de ventanas
Más allá de Linux, Plasma 6.6 refuerza su soporte sobre OpenBSD, lo que consolida la presencia del escritorio KDE en sistemas tipo BSD, especialmente en Europa donde este tipo de plataformas tiene cierta implantación en ámbitos académicos y entornos técnicos.
En cuanto a la gestión de ventanas, se añaden reglas de opacidad específicas para ventanas en modo imagen‑en‑imagen (picture‑in‑picture), lo que permite, por ejemplo, controlar con más precisión la transparencia de vídeos flotantes, sesiones de videoconferencia o contenidos superpuestos. También se mejora la forma en que se manejan las activaciones entre aplicaciones en Wayland, reduciendo cambios de foco inesperados y comportamientos confusos.
Correcciones específicas y colaboración con versiones futuras
Aunque Plasma 6.6 es una versión madura, parte de los ajustes introducidos ya tienen la vista puesta en 6.6.1 y 6.7. Las mejoras en diálogos de KWin, la gestión de dispositivos de almacenamiento desde el widget «Discos y dispositivos» o la interacción con bucles de dispositivos (loop devices) forman parte de un trabajo continuo que se irá desplegando de manera paulatina.
Esto se refleja también en los informes semanales, donde se documentan cambios que a veces llegan inmediatamente a 6.6 y otras se reservan para versiones posteriores. Este flujo constante de parches beneficia en especial a distribuciones europeas rolling o semi‑rolling, que pueden integrar rápidamente las novedades y ofrecer a los usuarios una experiencia más pulida sin esperar a grandes lanzamientos monolíticos.
Con todo este conjunto de novedades, correcciones y pequeños ajustes repartidos por casi todos los rincones del escritorio, Plasma 6.6 se consolida como una versión que prioriza la estabilidad y la calidad de vida del usuario, apuntalando la transición a Wayland, mejorando el soporte de hardware moderno, afinando la accesibilidad y facilitando tareas cotidianas como conectarse a redes, gestionar pantallas, jugar o tomar capturas de pantalla. No es una edición que busque deslumbrar con un único gran cambio, sino una actualización amplia y coherente que refuerza la sensación de escritorio sólido, adaptable y listo para el uso intensivo tanto en casa como en entornos profesionales.
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