

La llegada de Budgie 10.10 marca un punto de inflexión en la evolución de este escritorio para GNU/Linux. La nueva versión supone el cierre de una etapa, tanto por ser el último lanzamiento de la rama 10 como por firmar el abandono definitivo de X11 en favor de Wayland, un movimiento que están adoptando cada vez más entornos de escritorio.
Budgie 10.10 introduce más novedades, pero el abandono de X11 y su apuesta por Wayland es, sin lugar a dudas, la más destacada. No gusta a todos por igual, pero es innegable que es presente y futuro de lo que vemos en Linux.
Budgie 10.10: fin de la serie 10 y adiós definitivo a X11
Esta versión se presenta como la última gran actualización de Budgie 10 y al mismo tiempo como la primera que funciona únicamente sobre Wayland. Con ello se da por cerrada la transición progresiva iniciada hace más de doce meses, durante los cuales se han ido adaptando paso a paso buena parte de los componentes internos del escritorio al nuevo sistema de ventanas.
Los desarrolladores dejan claro que Budgie 10.10 sella la migración oficial desde X11. A partir de ahora, el camino está orientado hacia Budgie 11, que será el siguiente gran salto y pondrá la serie 10 en una especie de “modo mantenimiento”, centrándose principalmente en correcciones de errores y parches de seguridad, dejando atrás nuevas funciones de calado.
Una sesión Wayland apoyada en múltiples protocolos
Para ofrecer una experiencia fluida bajo Wayland, Budgie 10.10 se apoya en un amplio abanico de protocolos específicos del ecosistema Wayland. Entre ellos se incluyen ext-workspace-v1, wlr-foreign-toplevel-management-unstable-v1, wlr-layer-shell-unstable-v1, wlr-output-management-unstable-v1 y xdg-output-unstable-v1, que permiten gestionar escritorios, ventanas, paneles, salidas de vídeo y otros elementos críticos del entorno.
El objetivo de integrar tantos protocolos no es otro que lograr que todo funcione con la misma naturalidad que en la sesión basada en X11. Para el usuario medio esto se traduce en que sus paneles, atajos de teclado, iconos de escritorio y el panel lateral Raven deberían seguir comportándose como siempre, con la ventaja añadida de las mejoras en seguridad, gestión de pantallas y eficiencia que se asocian habitualmente con Wayland.
Recomendación de compositores: apuesta por Labwc y wlroots
Aunque el equipo de Budgie está trabajando en su propio compositor Wayland a largo plazo, por ahora recomienda claramente utilizar un compositor basado en wlroots, con menciones explícitas a Labwc como opción especialmente afinada para este escritorio.
Para facilitar esa integración, se ha creado un “labwc bridge” o puente con Labwc que se ejecuta de manera automática al iniciar sesión. Este pequeño componente se encarga de copiar y adaptar la configuración de Labwc utilizada por Budgie hacia el directorio ~/.config/budgie-desktop/labwc, reduciendo al mínimo los conflictos con configuraciones previas del usuario. La idea es que no haya que pelearse con ficheros de configuración a mano para disfrutar de un escritorio plenamente funcional.
Gracias a este puente, bajo Wayland se activan funciones clave como atajos de teclado por defecto para acción rápida, aceleración ajustada para ratones y touchpads, coherencia en el tema visual (tipografías, sombras, diseño de la barra de título), reglas específicas de ventanas y distintas opciones de gestión de ventanas. Sobre el papel, la intención es que quien venga de X11 note el menor cambio posible en su día a día.
Herramientas Wayland incluidas por defecto en Budgie 10.10
Para cubrir tareas habituales como la captura de pantalla, la gestión de la inactividad o el bloqueo de sesión, Budgie 10.10 incorpora una serie de utilidades pensadas explícitamente para Wayland. Entre las más destacadas se encuentran grim y slurp para tomar capturas de imagen, que se apoyan en la infraestructura de Wayland en lugar de depender de los antiguos mecanismos de X11.
En el apartado de bloqueo y gestión de la sesión, la nueva versión puede trabajar con swayidle, gtklock o swaylock para controlar el tiempo de inactividad y el bloqueo de pantalla, así como con wlopm para regular el apagado de monitores. Para el fondo de escritorio, se utiliza swaybg, mientras que la configuración de múltiples pantallas y resoluciones se puede afinar con wdisplays, una herramienta que facilita el ajuste fino de la salida de vídeo en equipos de sobremesa y portátiles.
Mejoras en applets y paneles de Budgie
El applet de Night Light es uno de los que más evoluciona, ya que ahora se integra con Gammastep para controlar la temperatura de color de la pantalla. Esto permite reducir el tono azulado por la noche y descansar mejor la vista, algo que muchos usuarios en Europa valoran para trabajar o estudiar durante largas jornadas frente al ordenador.
Por su parte, el applet de Notificaciones facilita activar o desactivar rápidamente el modo No molestar mediante un clic central del ratón, una pequeña mejora de usabilidad que puede marcar la diferencia para quienes reciben muchas alertas mientras trabajan.
El applet de lista de tareas (Tasklist) también se ha revisado con una implementación más moderna, diseñada para escalar mejor cuando hay muchas aplicaciones abiertas. Esto ayuda a mantener el panel organizado tanto en pantallas pequeñas como en monitores ultrapanorámicos cada vez más presentes en oficinas y hogares.
Budgie 10.10 introduce nuevas capacidades de Budgie Panel y Budgie Desktop View
Otra de las claves de la actualización está en la manera en que Budgie Panel y Budgie Desktop View aprovechan layer-shell, un mecanismo propio de Wayland que permite definir qué elementos deben permanecer anclados a los bordes de la pantalla o quedarse por debajo de las ventanas abiertas.
En concreto, Budgie Panel utiliza layer-shell para fijarse con solidez a los bordes del monitor, evitando solapamientos o comportamientos extraños al cambiar de resolución o conectar nuevas pantallas. Budgie Desktop View, por su lado, se sirve de este mismo sistema para mantenerse siempre en un plano inferior respecto a las ventanas, Raven y el propio panel, garantizando que los iconos de escritorio sigan en su sitio sin interferir con el resto de la interfaz.
Budgie Control Center y accesibilidad bajo Wayland
La configuración del sistema también recibe atención con mejoras en Budgie Control Center (BCC). Se han introducido comprobaciones de visibilidad en varios paneles, lo que significa que algunas opciones solo aparecen cuando tienen sentido según el gestor de ventanas o compositor que se esté usando.
El panel de Multitarea (Multitasking) se ha actualizado con soporte específico para Wayland, y se han incorporado archivos de configuración («keyfiles») que permiten controlar qué muestra exactamente el BCC en función del entorno subyacente. De esta manera, los fabricantes de distribuciones y los usuarios avanzados pueden ajustar mejor la experiencia a sus necesidades.
Asimismo, Budgie Control Center cuenta ahora con un panel independiente para la función Night Light, lo que facilita manejar a golpe de clic el ajuste de luz cálida o fría en la pantalla. Se han puesto sobre la mesa diversas opciones de accesibilidad, entre las que destaca la incorporación de una lupa o magnificador, especialmente útil para personas con problemas de visión o para trabajar con detalles minúsculos en pantallas de alta densidad de píxeles.
Distribuciones y disponibilidad
La publicación de Budgie 10.10 es inmediata, pero su despliegue real dependerá de cada distribución. Los desarrolladores indican que la nueva versión llegará pronto a los repositorios estables de proyectos populares como openSUSE Tumbleweed o Arch Linux, muy utilizados en la comunidad por su enfoque moderno y sus rápidos ciclos de actualización.
Un paso más hacia Budgie 11
Todo este movimiento en torno a Budgie 10.10 se entiende mejor al verlo como una preparación de cara a Budgie 11, el siguiente gran capítulo del proyecto. La transición completa a Wayland en la serie 10 permite sentar unas bases sólidas sobre las que construir el futuro del escritorio, con margen para introducir cambios profundos sin arrastrar la compatibilidad con X11.
Aunque la fecha concreta de Budgie 11 no está fijada, la hoja de ruta apunta a que el esfuerzo de desarrollo se irá concentrando progresivamente en esta nueva versión. Budgie 10 quedará como opción estable para quienes prefieran no cambiar nada más allá del paso a Wayland, mientras que la próxima iteración del escritorio podría traer una oleada de funciones y ajustes de mayor calado.
Con este lanzamiento, Budgie 10.10 se coloca como una versión clave: es la que cierra una década de la serie 10, adopta Wayland como única base gráfica y pone al día applets, paneles y herramientas de configuración para adaptarse a los nuevos tiempos. Para usuarios y distribuciones en España y el resto de Europa, supone una oportunidad de subirse a un escritorio moderno que intenta mantener la sensación de siempre, pero apoyado en una infraestructura más actual y preparada para lo que venga con Budgie 11.
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