

En esta versión te vas a encontrar con cambios profundos en seguridad, almacenamiento, red, virtualización, criptografía poscuántica, contenedores y herramientas de desarrollo. Además, hay novedades importantes a nivel de arquitecturas soportadas (incluido RISC-V), del instalador Anaconda y de la experiencia de escritorio, que ahora gira definitivamente en torno a Wayland. Si vienes de Rocky 10.0, el salto es directo; si vienes de Rocky 8 o 9, la cosa cambia y toca plantear bien la migración.
Rocky Linux 10.1: qué es y cómo actualizar
Rocky Linux 10.1 (RL 10.1) se presenta como la última versión menor de la rama Rocky Linux 10, basada en el mismo árbol de código que RHEL 10.1. Mantiene el kernel Linux 6.12 como base, hereda todas las correcciones y mejoras de estabilidad de Enterprise Linux 10.1 y suma el trabajo de la comunidad de Rocky para ofrecer imágenes instalables, cloud, contenedores y versiones live listas para producción.
Si ya estás en Rocky Linux 10.0, el procedimiento para dejar el sistema al día no tiene misterio: basta con ejecutar sudo dnf -y upgrade (o dnf -y upgrade como root) o bien usar las herramientas gráficas como GNOME Software o KDE Discover. El sistema actualizará a Rocky Linux 10.1 respetando tu configuración y paquetes instalados.
En cambio, no existe soporte oficial para saltos directos de una versión mayor a otra. Si trabajas con Rocky 8.x o 9.x, la recomendación es clara: realizar una instalación limpia de Rocky Linux 10.1 y restaurar copias de seguridad de datos y configuraciones. Rocky Linux no admite actualizaciones in-place entre ramas principales, así que tocará planificar ventana de mantenimiento.
Los usuarios que vengan de otras distribuciones Enterprise Linux 10 (por ejemplo, otras variantes compatibles con RHEL 10) pueden aprovechar las herramientas migrate2rocky para convertir el sistema existente en un Rocky Linux 10 totalmente funcional, siempre siguiendo las instrucciones oficiales y realizando backups previos.
from Linux Adictos https://ift.tt/mj6sznb
via IFTTT