Juguetes sexuales que recomiendo con confianza tras casi dos décadas de experiencia


Con casi dos décadas de experiencia en el ámbito del bienestar sexual, he visto evolucionar el mercado, mejorar la seguridad y enriquecer las experiencias de muchas personas. En esta guía comparto los juguetes sexuales que no dudo en recomendar a la mayoría, siempre desde un enfoque práctico, responsable y orientado a la higiene y el consentimiento.

Cómo evaluo un juguete antes de recomendarlo
– Materiales seguros: prefiero silicona de grado médico, vidrio o acero inoxidable, y plásticos ABS sin ftalatos, que sean no porosos o fáciles de desinfectar.
– Ergonomía y facilidad de uso: diseños cómodos, manejables y que se ajusten a diversas anatomías.
– Higiene y mantenimiento: opciones fáciles de limpiar y sin piezas que acumulen mugre o between uses.
– Nivel de ruido y potencia: buscan equilibrio entre discreción y rendimiento, según la necesidad del usuario.
– Rango de precio y durabilidad: productos que ofrecen buena relación entre inversión y vida útil.
– Seguridad de uso: indicaciones claras sobre lubricantes compatibles y precauciones en uso anal o compartido.

Mi selección por categorías
– Principiantes: vibradores pequeños, con silicona suave y controles simples. Ideales para explorar sin abrumarse con funciones avanzadas. Recomendables también para quienes buscan discretibilidad y facilidad de limpieza.
– Exploración y variación: modelos con múltiples patrones de vibración y diferentes texturas superficiales. Permiten descubrir qué sensación resulta más placentera y ayudan a entender la respuesta del cuerpo.
– Placer anal seguro: plugs y dilatadores de silicona o vidrio con base amplia para evitar deslizamientos. Es fundamental usar lubricante a base de agua y empezar con tamaños modestos, aumentando gradualmente con cuidado y paciencia.
– Parejas: opciones como anillos para el pene con vibración o estimuladores clitorianos que se integran al juego en pareja. Favorecen la conexión y la comunicación, siempre con consentimiento y ritmo compartido.
– Viaje y discreción: dispositivos compactos y sin características llamativas. Prácticos para llevar y usar en momentos íntimos fuera de casa, manteniendo una higiene adecuada.
– Cuidado y mantenimiento: limpieza después de cada uso con agua tibia y jabón neutro, o con limpiadores específicos para juguetes. Evitar compartir sin protección cuando sea posible y revisar componentes para evitar desgaste.

Consejos prácticos para empezar
– Comienza con una sola pieza de calidad y prueba a tu propio ritmo antes de ampliar la colección.
– Usa lubricantes a base de agua con todos los juguetes de silicona para preservar el material. Evita lubricantes a base de silicona en juguetes de silicona.
– Mantén una rutina de higiene: limpiar antes y después de cada uso, guardar en un lugar limpio y separado de otros objetos.
– Si es para uso en pareja, coordina señales de alivio y pausa; el consentimiento y la comunicación son clave para una experiencia positiva.
– Ten en cuenta tu salud sexual y cualquier condición existente. Si tienes dudas o sensibilidad, consulta con un profesional de salud sexual.

Reflexión final
La variedad de opciones en el mercado permite adaptar la experiencia a las preferencias y necesidades de cada persona o pareja. Lo más importante es priorizar seguridad, higiene y consentimiento, y recordar que la mejor recomendación siempre nace de escuchar al propio cuerpo y a la relación. Si tienes preguntas sobre un tipo específico, sobre materiales o sobre cómo empezar, estoy aquí para ayudarte a partir de esa base.
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