
Europa, una luna de Júpiter con un océano global escondido bajo una corteza helada, continúa impulsando la exploración de la habitabilidad en el sistema solar. Por primera vez, datos de la NASA han revelado que el grosor de la capa exterior helada de Europa es de unos 29 kilómetros. Aunque esta cifra debe interpretarse con cautela, ya que las mediciones y modelos que la sustentan están sujetos a revisión y se enriquecerán con datos de futuras misiones, se puede considerar como una información básica para entender la estructura interna y las dinámicas que rigen el entorno subacuático. Este valor aporta una línea de base para evaluar la interacción entre el océano y la corteza, la transferencia de material entre ambos compartimentos y la posible generación de plumas de agua que podrían llegar a la superficie. En términos de habitabilidad, un océano subsuperficial podría albergar condiciones químicas adecuadas para la vida tal como la conocemos, siempre que exista suficiente intercambio material y fuentes de energía. La cifra también tiene un peso práctico: orienta el diseño de instrumentación y estrategias de exploración para misiones como la Europa Clipper y la misión JUICE, que evaluarán la espesura de la corteza, la topografía de la superficie, la actividad térmica y la probabilidad de actividades hidrotermales. En suma, el estimado de 29 kilómetros de hielo externo se convierte en una referencia clave en la conversación sobre la posibilidad de vida en el vasto océano interior de Europa, recordándonos que cada dato nuevo nos acerca a entender un mundo que podría revelar respuestas sobre la habitabilidad en otros cuerpos helados del sistema solar.
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