La revista Science concedió el Breakthrough of the Year 2025 a la aceleración de las fuentes de energía renovables, liderada por China. Este reconocimiento no solo destaca avances tecnológicos aislados, sino que refleja una transformación industrial de gran escala que altera la trayectoria del sistema energético mundial.
Qué ha cambiado para que una región tan dependiente de inversiones en manufactura y que ha enfrentado desafíos de demanda haya logrado imponerse en un premio tan global. China ha mostrado una combinación de capacidad instalada, innovación en almacenamiento y una red eléctrica cada vez más digitalizada que permite integrar mayores volúmenes de energía renovable sin comprometer la seguridad del suministro. En buena medida, esta combinación ha permitido reducir costos, acelerar el despliegue y crear ecosistemas de suministro que atienden tanto al consumo doméstico como a la exportación de tecnología.
Impactos para 2026: lo que cabe esperar
– Despliegue continuo de solar y eólica: la demanda de electricidad limpia impulsará nuevas instalaciones, acompañadas de programas de renovación de infraestructuras y de proyectos de generación distribuida que acercan la energía a los consumidores.
– Almacenamiento y redes: el crecimiento de capacidades de almacenamiento de energía y la modernización de las redes serán componentes críticos para gestionar la intermitencia. Las interconexiones entre regiones y las soluciones de gestión de la demanda serán más comunes, reduciendo la necesidad de recurrir a tecnologías de respaldo más intensivas en carbono.
– Hidrógeno verde y sectores vinculados: el impulso a soluciones de descarbonización más allá de la electricidad abrirá oportunidades para el hidrógeno verde, la aceleración de procesos industriales y el transporte de media y larga distancia, generando nuevas cadenas de valor.
– Política, inversión y financiamiento: se espera una mayor claridad regulatoria y marcos de apoyo que faciliten inversiones en renovables, almacenamiento y redes, con énfasis en la seguridad de suministro y el crecimiento verde como eje de desarrollo nacional y regional.
– Dinámicas globales y cadenas de suministro: el liderazgo de China en manufactura de paneles solares, turbinas y baterías probablemente influya en la estructura de costos y la competencia global, a la vez que fomentará alianzas estratégicas y diversificación de proveedores para garantizar resiliencia.
– Desafíos y riesgos: la transición a gran escala conlleva retos de intermitencia, dependencias tecnológicas y tensiones geopolíticas. La gestión de la demanda, la seguridad cibernética de redes y la necesidad de estándares abiertos serán temas centrales para avanzar con cohesión.
Lecciones para actores clave
Este 2025 no solo celebra un logro tecnológico, sino también la evidencia de que la clave del progreso energético reside en la integración. Empresas, reguladores y comunidades deben trabajar sobre tres frentes: acelerar la adopción de soluciones de bajo carbono, fortalecer la resiliencia de infraestructuras y promover una cooperación internacional que permita compartir saberes y tecnologías.
Conclusión
El reconocimiento de Science, al situar a la renovable liderazgo por parte de China en el centro de la conversación, intensifica las expectativas para 2026. Si se traducen en políticas consistentes, inversiones ordenadas y plataformas de innovación abiertas, el año que viene podría consolidar una ruta de descarbonización más rápida y competitiva a nivel global, con beneficios tanto para la seguridad energética como para la sostenibilidad económica. El siguiente capítulo de la transición dependerá de cómo actores públicos y privados gestionen la intersección entre costo, fiabilidad y gobernanza en un mundo cada vez más dependiente de las energías limpias.
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