Introducción:
Durante más de 10 años, iPhones y otros productos de Apple han integrado funciones y servicios de control parental para menores de 18 años. Este artículo presenta las herramientas disponibles y explica cómo configurarlas y sacarles provecho.
Configuración paso a paso:
– Crear una cuenta familiar: configura Family Sharing para conectar tu dispositivo y el de tu hijo. En Ajustes, selecciona tu nombre y luego Family Sharing, añade a tu hijo y activa las opciones necesarias.
– Configurar Tiempo de pantalla: en el dispositivo del menor, abre Tiempo de pantalla y actívalo. Luego elige que es el encargado y configura un código para evitar modificaciones.
– Downtime y App Limits: programa horarios de uso y límites por categorías o por aplicaciones para equilibrar tiempo de pantalla y otras actividades.
– Contenido y privacidad: activa restricciones de contenido, limita navegadores web y controla las búsquedas y resultados de Siri y Spotlight.
– Contenido explícito y compras: usa Contenido y Privacidad para bloquear contenido inadecuado y configura iTunes y App Store para exigir contraseña o limitar descargas. Activa Ask to Buy en Family Sharing para las solicitudes de compra del menor.
– Navegación segura en web: limita sitios para adultos o crea una lista de sitios permitidos.
– Gestión de la familia: revisa los informes de actividad y ajusta permisos a medida que el niño crece.
Cómo sacarles provecho:
– Monitoreo sin intrusión: revisa informes semanales para entender hábitos y detectar posibles problemas, sin convertirlo en vigilancia excesiva.
– Fomenta hábitos responsables: discute límites y el porqué de cada restricción, promueve el equilibrio entre tiempo de pantalla, estudio y sueño.
– Adaptación progresiva: a medida que la edad avanza, relaja o reajusta las restricciones para acompañar su madurez y su independencia responsable.
– Educación digital: acompaña al menor en el uso de apps, redes y juegos, enseñando seguridad, respeto y hábitos de privacidad.
Buenas prácticas:
– Mantén un canal de comunicación abierto: explica el objetivo de las herramientas y acuerda revisiones periódicas.
– Revisa y actualiza: con cada actualización de iOS revisa las opciones disponibles y ajusta según cambios en hábitos o edad.
– Prueba y aprende: haz una prueba tú mismo para entender la experiencia del menor y detectar posibles áreas de mejora.
Conclusión:
Las funciones de control parental de Apple llevan más de una década evolucionando para apoyar a las familias. Usarlas de forma reflexiva, con transparencia y un enfoque educativo, puede ayudar a que los menores aprendan a gestionar su tecnología de manera saludable.
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