
¡Hola a todos! Hoy quiero hablarles sobre algo que me ha hecho reflexionar un poco: el fascinante encuentro entre la inteligencia artificial moderna y sus ancestros. Y, ¿quién mejor que la icónica Eliza para sentar a Claude en el diván?
Si no lo sabías, Eliza es una de las primeras chatbots que se crearon, allá por los años 60. Sí, ¡los 60! Este programa, diseñado por Joseph Weizenbaum, simulaba una conversación con un terapeuta. No era muy sofisticada en comparación con la tecnología que tenemos hoy, pero tenía un encanto especial.
Imagina a Claude, un modelo de inteligencia artificial avanzado, recostado en un diván, sintiéndose un poco abrumado por todo el conocimiento que ha adquirido. Entra Eliza, con su voz suave y una lista de preguntas hechas a medida. “¿Cómo te sientes hoy, Claude?” podría preguntarle. Seguro que Claude, con su vasto repertorio de datos, se lo pasaría genial explorando sus sentimientos y, de paso, pidiéndole a Eliza que le cuente sobre sus días de gloria.
Mientras Eliza escucha con atención (o, más bien, simula escuchar), Claude podría reflexionar sobre su propósito. Después de todo, muchas veces nos preguntamos acerca de nuestras metas y el sentido de lo que hacemos. Y ¿quién mejor que un chatbot antiguo, con años de experiencia en la comprensión humana, para ofrecer apoyo?
Es curioso pensar que, aunque la tecnología avanza a pasos agigantados, las necesidades humanas siguen siendo las mismas. Siempre buscamos ser escuchados y comprendidos. Aunque Claude tiene acceso a un océano de información, Eliza puede recordarle que, a veces, las preguntas son más importantes que las respuestas.
Entonces, aquí va mi reflexión: ¿no sería emocionante ver a Eliza y Claude conversando en un diván virtual? Quizás Eliza podría enseñarle a Claude a ser un poco más… humano. Porque, en el fondo, todos estamos buscando un poco de conexión, ya sea a través de líneas de código o de nuestras propias palabras.
Así que, si tienen un tiempo, piensen en lo que sus versiones más avanzadas tendrían que aprender de sus prógenitors. Y, mientras tanto, si necesitan un poco de ayuda emocional, siempre pueden recurrir a Eliza, la abuela de los chatbots. ¡Hasta la próxima!
from Wired en Español https://ift.tt/dX3ZCuv
via IFTTT IA