La Tecnología: Un Doble Filo en la Lucha Contra la Violencia Sexual

En un mundo cada vez más digitalizado, las redes sociales se han convertido en el escenario donde se desata un tipo de violencia que muchas veces pasamos por alto: la violencia sexual asistida por la tecnología. Desde el acoso y la humillación en línea, hasta la filtración de imágenes íntimas y la aterradora realidad de los deepfakes sexuales, la violencia contra las mujeres está tomando formas que nunca imaginamos.

¿Quién no ha escuchado historias de mujeres que ven sus imágenes privadas compartidas sin su consentimiento? Las redes sociales, que supuestamente deberían ser un espacio de conexión y crecimiento, se han convertido en terrenos peligrosos donde el odio y la misoginia encuentran nuevas formas de manifestarse. Con solo un clic, la vida de alguien puede ser destruida, y lo que es aún más aterrador, muchos usuarios parecen hacerlo sin remordimiento.

Y si pensamos que estas formas de violencia terminan ahí, nos encontramos en un error. La violencia asistida por dispositivos inteligentes, como Alexa, muestra cómo la tecnología puede ser utilizada para infligir daño. La idea de que una máquina, desarrollada para ayudar, pueda ser parte de una dinámica abusiva nos lleva a preguntarnos: ¿realmente estamos controlando la tecnología o es la tecnología la que nos controla a nosotros?

Es alarmante ver cómo, a pesar de que el odio y la violencia siguen siendo los mismos, las herramientas y estrategias para defendernos parecen inadecuadas e insuficientes. Las redes sociales han creado un entorno donde la desinformación y el acoso pueden proliferar, mientras que las víctimas a menudo se quedan solas en su lucha por recuperar su dignidad.

La verdad es que necesitamos soluciones efectivas y políticas que no solo hablen del problema, sino que se centren en la protección y el empoderamiento de las víctimas. La creación de espacios seguros, el fortalecimiento de las leyes contra el acoso en línea y el conocimiento sobre cómo manejar la tecnología de manera responsable son pasos cruciales en este camino.

Así que, cuando pienses en la tecnología, recuerda que tiene tanto el potencial de unir como de destruir. Seamos conscientes de cómo la utilizamos y apoyemos a quienes luchan contra estos abusos. La lucha continúa, y es momento de elevar nuestras voces para que las herramientas que tenemos sean usadas para defendernos, no para hacernos daño.
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