Las calles de Viena vivieron el pasado sábado 20 de septiembre la manifestación propalestina más relevante desde que comenzó la ofensiva de Israel en Gaza en 2023. Con más de 20.000 personas unidas por la causa, la ciudad se llenó de voces que clamaban por la paz y la justicia, un evento convocado por organizaciones como Amnistía Internacional y la comunidad palestina en Austria. Este número contrasta notablemente con los informes de la policía, que aseguraron que solo 3.000 personas asistieron.
En este contexto, Viena se ha convertido en un punto de conflicto, donde las opiniones sobre Israel parecen dividir a su población y a su entorno cultural. La tensión se intensifica aún más luego de que la ciudad haya sido elegida como sede del festival de Eurovisión 2026, lo que ha llevado a muchos a preguntarse qué significa realmente este evento en medio de tales divisiones.
La manifestación se desarrolló en un ambiente de gran emotividad, donde los participantes expresaron su deseo de ser escuchados y de que se ponga fin a la violencia. El apoyo internacional también fue palpable, demostrando que en muchos lugares del mundo, el llamado a la paz en la región sigue siendo una prioridad.
Como se puede ver, nuestras ciudades son espejo de las luchas globales y Viena no es la excepción. Aunque las cifras de asistentes puedan variar, lo que realmente importa es el mensaje que se envía al mundo: las voces unidas pueden hacer una diferencia.
from EL PAÍS Edición México: el periódico global en EL PAÍS https://ift.tt/0dP6aHy
via IFTTT IA