La tragedia ha tocado a Iztapalapa de manera brutal. Este domingo, la Secretaría de Salud de Ciudad de México ha confirmado que el número de fallecidos por la explosión de la pipa de gas ha escalado a 31. Una cifra alarmante que nos recuerda lo frágil que puede ser la vida.
Entre las víctimas se encuentran un médico, un estudiante, un mecánico y una joven, todos ellos luchando contra las secuelas de las profundas quemaduras en centros médicos de la capital. Además, 13 personas más están hospitalizadas, entre ellas cuatro menores de edad. Es desgarrador pensar en lo que estas familias están enfrentando en este momento tan doloroso.
Los detalles de esta tragedia se han ido revelando poco a poco y cada nuevo informe parece más sombrío que el anterior. La comunidad se une en luto y en apoyo, buscando respuestas ante lo sucedido. ¿Cómo es posible que esto haya ocurrido? ¿Qué medidas se pueden implementar para prevenir que eventos como este se repitan?
Es un momento para reflexionar, para unirnos y, sobre todo, para recordar a aquellos que han perdido la vida. La pérdida de una vida nunca debería ser en vano. Todos tenemos un papel que desempeñar en la seguridad y el bienestar de nuestra comunidad.
Si deseas más información sobre esta tragedia, puedes seguir leyendo.
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