Reflexiones sobre la soledad y las redes sociales: el caso de los incels

Hoy quiero hablarles de un tema que ha ido tomando fuerza en nuestras redes sociales: el fenómeno de los incels. Para quienes no estén tan familiarizados, los incels son aquellos hombres que se sienten desconectados del mundo femenino y que, muchas veces, expresan sus frustraciones en comunidades digitales. En estos grupos, las confesiones suelen ser en primera persona y, a menudo, estremecedoras.

Recientemente, un usuario escribió: “Habemos incels que ni amigas hemos tenido.” Esta frase me hizo reflexionar sobre lo que realmente significa ser parte de una comunidad, incluso si esa comunidad se basa en la frustración y el aislamiento.

Las historias que comparten estos hombres son impactantes. Hay quienes se lamentan de ser rechazados por las mujeres y, al mismo tiempo, sienten que la sociedad los oprime por otras razones, como un trastorno mental. Uno de ellos comentó: “No tengo pareja porque no puedo, pero no me esfuerzo porque no tengo solvencia económica”. Esta mezcla de sentimientos de tristeza y desesperación se apodera de los diálogos en estos espacios.

Incluso se plantean preguntas difíciles como: “¿Si pudiesen dejar de ser incels, lo harían?”. Las respuestas no siempre son alentadoras, y es evidente que la frustración amorosa se cruza con cuestiones más profundas como el machismo y, en algunos casos, la violencia. Nunca hay una respuesta simple o fácil a este tipo de problemas.

Una de las voces que se destacó en estas conversaciones fue Lex Ashton, y su historia puede representar a muchos que se sienten atrapados en esta situación. Sin duda, es un tema que requiere de nuestra atención y reflexión.

Para los interesados en profundizar, les invito a que seguir leyendo sobre este fenómeno que nos invita a pensar en cómo las redes sociales pueden reflejar y afectar nuestras vidas personales. ¡Hasta la próxima!

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