Hace tiempo que Podemos se borró de la foto. Si en el último ciclo electoral la izquierda se enredó durante más de dos años en el debate de la unidad, hoy casi nadie en Sumar espera ya al partido de Ione Belarra. La formación ha entrado en una estrategia atrincherada de enfrentamiento con el Gobierno que solo va a más y esta semana ha hecho caer una norma fundamental para la estabilidad de la legislatura: el traspaso de competencias en materia migratoria a Cataluña. Por mucho que la ultraderecha esté más fuerte que nunca —por encima del 17% en las encuestas—, y que la ley electoral penalice la división, la decena de voces consultadas para este reportaje ven la fractura casi irreversible y creen que Podemos se ha colocado ya en un escenario de resistencia para después de las generales.
from EL PAÍS Edición México: el periódico global en EL PAÍS https://ift.tt/dmsvMqC
via IFTTT IA