En un mundo lleno de crisis económicas, conflictos y una política internacional más incierta que nunca, es difícil no sentirse abrumado por todo lo que sucede a nuestro alrededor. América Latina no es la excepción. Sin embargo, en medio de esta tormenta, hay un rayo de esperanza y compromiso: España se ha establecido como un promotor clave en la cooperación al desarrollo hacia los pueblos indígenas de la región.
Tomando como referencia el Convenio 169 sobre Pueblos Indígenas y Tribales, adoptado por la Organización Internacional del Trabajo en 1991, y que solo ha sido ratificado en Europa por un puñado de países, incluyendo Dinamarca, Noruega, Países Bajos, Luxemburgo, Alemania y España, podemos ver cómo se ha avanzado en la cooperación con los pueblos originarios.
El compromiso de España no solo se traduce en ayuda financiera, sino también en un enfoque integral que busca empoderar a estas comunidades, respetar sus derechos y fortalecer su cultura. En tiempos donde las crisis son constantes, es fundamental que se escuchen y atiendan las voces de aquellos que han estado históricamente marginados.
Así que, si te interesa este tema y quieres profundizar más sobre cómo España está marcando la diferencia en la vida de los pueblos indígenas, no dudes en seguir leyendo.
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