Nunca ha sido el otoño una época especialmente inspirada para Carlos Alcaraz, al que tradicionalmente se le han atragantado los deberes del tramo final de la temporada. Iba por buen camino hace un año, cuando comenzó con buen pie en Pekín, pero luego volvió a trabarse en Shanghái, la velocidad de Bercy le consumió otra vez y un inoportuno resfriado le redujo en la cita maestra de Turín, antes del chasco colectivo en la Davis de Málaga. Ahora, el punto de partida es novedoso, Tokio, donde el joven número uno posaba estos días divertido, embutido en el traje de los samuráis y espada en mano para abordar un reto al que le tiene ganas. Y no es menor: superarse a sí mismo.
“NORMALIDAD” CON LA ARTICULACIÓN
Nada más vencer, Alcaraz quiso acordarse de uno de los elementos imprescindibles de su carrera: “Tengo el mejor fisio del mundo”. Se refería a Juanjo Moreno, el hombre que supervisa de arriba abajo su físico desde hace seis años, cuando dejó su trabajo en el Yeclano y se enroló en la academia de Juan Carlos Ferrero, después de una experiencia previa en Francia.
“Ha sido clave tener un día y medio entre un partido y otro para recuperarme lo máximo posible. Y confío en él [Moreno] al cien por cien. Ha hecho un gran trabajo con el tobillo”, apuntó el de El Palmar, que se medirá con Nakashima (7-5 y 6-3 a Marton Fucsovics) en el último turno de la jornada de este domingo (hacia las 11.00, Movistar+). Lo hará tras cerrar otro episodio convincente; con curvas, pero también firmeza.
Pese a las idas y venidas con el saque, cinco roturas de un lado y tres del otro, Alcaraz volvió a lucir pegada y resolvió sin dudas, otra vez de manera autoritaria. Cada vez que golpeó el belga, bravo éste desde el principio, respondió con una contundencia mayor. “Diría que me he movido con normalidad. En algunos movimientos lo notaba, pensaba un poquito, pero en general creo que he jugado un gran partido”, selló.
Los otros cruces de cuartos de final en el torneo nipón quedan de esta forma: Fritz-Korda, Rune-Brooksby y Ruud-Vukic. Por otra parte, Jannik Sinner se dejó un set en Pekín ante Térence Atmante, pero contragolpeó a su manera: 6-4, 5-7 y 6-0. Chocará con Fabian Marozsan. Y allí mismo, también en suelo chino, Jessica Bouzas superó a Diyana Yamstremska (7-5 y 6-4) y afronta un duro reto, el de Mirra Andreeva. También competirá este domingo Paula Badosa, contra Karolina Muchova.
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