Durante años, el sector de fondeo colectivo (crowdfunding) ha estado clamando por reglas fiscales claras y, al parecer, la Secretaría de Hacienda ha decidido atender estas demandas. Sin embargo, lo que se ha propuesto en el Paquete Económico 2026 tiene a muchos en la industria preocupados. Según los involucrados, estos nuevos lineamientos podrían generar un escenario desigual frente al resto del sistema financiero, afectando especialmente a las empresas dedicadas al sector inmobiliario.
La nueva iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación establece que las plataformas de financiamiento colectivo deberán retener un 20% de impuesto sobre la renta de los intereses generados. En contraste, el resto del sistema financiero enfrentaría una tasa de solo 0.90%. Para muchos, esto no solo representa una carga desmedida, sino también un trato desigual con respecto a otras instituciones que efectúan actividades similares.
Alberto Padilla, cofundador de Briq.mx, expresó que se les exige un alto nivel de verificación de usuarios, auditorías y requerimientos de capital, lo que significa que, en un lado, se les trata igual que al sistema financiero, pero en términos fiscales, no.
De las 28 plataformas de crowdfunding autorizadas bajo la Ley Fintech, aproximadamente 10 operan en el ámbito inmobiliario. Aunque Padilla menciona que las firmas más grandes, que concentran casi el 60% del mercado, ya aplican estas retenciones, el nuevo paquete económico no parece ofrecer ninguna ventaja para los inversionistas.
“Para un 70 u 80% de la industria, esto no tendrá gran impacto ya que ya lo hacen, pero nos impide avanzar y nos deja en la misma situación”, enfatizó.
Desde la Asociación de Plataformas de Fondeo Colectivo (AFICO) también se manifiestan preocupados, señalando que este cambio podría complicar el proceso de emisión de constancias de retención, ya que en lugar de hacer un informe anual, tendrían que hacer uno mensual. “Esto no solo significa lidiar con más papeleo, sino que también hace que la operación sea ineficiente”, comentó Padilla.
Desafíos en el horizonte
Aparte de las nuevas condiciones fiscales, sigue habiendo limitaciones reguladoras en cuanto a los montos de financiamiento que estas plataformas pueden ofrecer. Actualmente, se permite financiar proyectos hasta 14.2 millones de pesos, pero se puede solicitar un permiso para elevar ese límite a 57.3 millones.
Padilla sostiene que estos límites ya no son viables en el contexto actual del crowdfunding inmobiliario. “Si existe un límite, debería ser considerablemente mayor, más cerca de los 200 millones de pesos”.
Una batalla desigual
La competencia desleal también añade un nivel de dificultad. Las plataformas no reguladas ofrecen un esquema similar, pero sin cumplir con los controles establecidos, lo que a menudo atrae a los inversionistas con mayores recursos para marketing. “Mientras yo invierto millones en cumplir con las regulaciones, ellos lo usan para promocionarse”, comentó Padilla, añadiendo que cuando estas entidades no se sostienen, el impacto negativo se extiende a las legítimas.
A pesar de estos obstáculos, la firma Briq.mx proyecta un crecimiento del 15% anual para 2025, impulsado por la búsqueda de alternativas de inversión debido a la baja en las tasas de interés. El crowdfunding inmobiliario podría estar frente a un futuro desafiante pero lleno de oportunidades.
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