El senador Adán Augusto López todavía tiene la mirada fija en la presidencia de México, y su objetivo es claro: llegar a impulsar su candidatura en 2030. Aunque en los últimos comicios no logró hacerse con la nominación, superado por Claudia Sheinbaum en la interna de Morena, no está listo para tirar la toalla. En un intento por mantener la unidad dentro de su partido, el actual presidente, Andrés Manuel López Obrador, comprometió a la ganadora a incluir en su Gobierno a los que no salieron favorecidos, lo que ha dado una nueva vida a las ambiciones políticas de los que quedaron en el camino. Ahora, Adán Augusto se encuentra en una posición clave como coordinador del bloque oficialista en el Senado, lo que le ha otorgado una gran influencia y voz en el ámbito político.
Sin embargo, su camino hacia la cima se ha visto lleno de obstáculos, especialmente por los recientes señalamientos de corrupción que han empezado a pesar sobre él. La revelación de la fortuna que posee ha sido un verdadero escándalo, y ha destapado lo que parece ser fuego amigo dentro del mismo oficialismo. Adán no se ha quedado callado ante estas acusaciones y ha afirmado: “Yo sí sé de parte de quién y de quiénes, y sé por qué lo hacen”, dejando entrever que hay intereses en su contra. Lejos de mostrar debilidad, su actitud sigue siendo combativa, retando a quienes lo critican con su frase: “A todo santo le llega su capillita. Todo va a tener su tiempo”.
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