“Mi familia estaba en el terremoto. Mamá y papá necesitan
dinero urgentemente. Manda el dinero que puedas. DeposÃtalo en
la cuenta de nuestro amigo,”
Este es el mensaje que ha estado llegando a los teléfonos celulares en un lugar llamado Guangdong (no es guango, eh!).
Se queda uno sin palabras al saber de estos actos de personas. La verdad son cosas que cualquiera, en cualquier parte del mundo condenarÃa como una bajésa humana.
Que Dios los perdone, pero que les de lo que se merecen a este tipo de cosas que no merecen ser llamadas personas.